Gala Desafío

«El deporte me da la oportunidad de ver hasta dónde puede llegar mi cuerpo»

Juan Domingo Conde, de Bidafarma, junto a Eva Isidoro./A. AGUILAR
Juan Domingo Conde, de Bidafarma, junto a Eva Isidoro. / A. AGUILAR

Eva Isidoro, jugadora de baloncesto del Granada Integra | Fisio y deportista a tiempo completo, Eva destaca que el deporte consigue que los demás dejen de poner el foco en lo que no puede hacer

FRAN RODRÍGUEZGRANADA

Con la sonrisa por bandera, Eva Isidoro resta importancia a su titánica y doble labor: la de trabajar por la mañana de fisioterapeuta y entrenar por las tardes en el equipo de baloncesto en silla de ruedas del Granada Integra. Ella, premiada en la Gala Desafío, prefiere que los focos se coloquen sobre el colectivo, sobre todas esas personas que hacen lo mismo que ella pero no salen en los medios. «Es un honor recoger el premio en nombre de todas ellas», comentó en varias ocasiones.

El ejemplo de superación de Eva es tangible desde el primer momento en que cuenta su historia. Una proeza que va de la mano del deporte y muestra su camino en la búsqueda de llevar una vida independiente. «Nací prematura. Un problema en mis pulmones me provocó una falta de oxígeno que afectó a mi cerebro y hace que tenga problemas para coordinar las piernas o de equilibrio para caminar», cuenta, aunque a base de esfuerzo, constancia y trabajo, Eva dio la vuelta a su historia. «No me impide para nada llevar una vida normalizada, trabajando, haciendo deporte, viajando y viviendo independientemente».

El deporte apareció en su vida desde muy pronto, apenas con tres añitos y no se limita a la canasta, sino que también practica esquí y ciclismo adaptado. «La mayoría de personas con discapacidad llegamos al deporte por recomendación terapéutica, como apoyo a la rehabilitación. Yo empecé nadando y luego he probado multitud de deportes. A mí el deporte me da un reto: probar hasta dónde mi cuerpo puede llegar», asevera Eva. «Además -continúa-, el deporte me supone un contexto de normalización. Todas las personas hacen deporte y cuando yo lo hago consigo que los que me rodean dejen de poner el foco en que ando raro y digan: 'mira, si juega al baloncesto y esquía'». Uno de los retos a los que con más ganas se enfrenta esta jugadora es al de sumar más minutos con el Granada Integra. En un deporte mixto, ya que el bajo número de jugadoras no permite hacer una liga femenina, Eva quiere tener más peso y mejorar para dar mayor visibilidad al deporte femenino. Algo a lo que seguro ayudará la concesión del premio.

«Me hizo muchísima ilusión porque llevo haciendo deporte toda la vida. Que alguien se acuerde de mí por esa trayectoria de normalización y visibilización es un honor», trasladaba en su vídeo de presentación. Uno de los problemas del deporte adaptado, en opinión de la premiada, es el concerniente al deporte de base. «Si no hay demasiado deporte de base luego no puede haber grandes paratletas. Necesitamos una base fuerte y que se apoye, como está ocurriendo ahora», confesaba.

Ya con el Premio Desafío en las manos tras pasar por el escenario, Eva quiso agradecer la visibilidad que da el galardón al trabajo diario que hacen los paratletas y, sobre todo, al deporte adaptado femenino. «Se lo quiero dedicar a mi familia, por inculcarme los valores del trabajo y hacer innumerables esfuerzos para que probara todas esas modalidades de deporte», dijo emocionada. «Este premio es tan mío como de mis compañeros y compañeras de Granada Integra. Grandes deportistas y personas. Yo trabajo en la sanidad pública, los retos que se superan en el deporte, van a otras áreas de la vida», dijo sonriendo.

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