Cuatro años para desatascar la capital (por tierra y aire)

Atasco en Doctor Olóriz, una de las vías más congestionadas de la capital./FERMÍN RODRÍGUEZ
Atasco en Doctor Olóriz, una de las vías más congestionadas de la capital. / FERMÍN RODRÍGUEZ

Tras los recientes cambios en el mapa de autobuses y la llegada del metro, la ciudad se enfrenta durante el mandato venidero a la necesidad de culminar un proyecto que acabe con los problemas de tráfico y contribuya a reducir los altos índices de contaminación

JAVIER MORALES y PABLO RODRÍGUEZGranada

La peculiar distribución del casco histórico de la capital y la relación entre la ciudad y los núcleos del área metropolitana condicionan la distribución del tráfico en Granada. La movilidad es un asunto con presencia constante en los programas políticos, las iniciativas y mociones presentadas a pleno y las declaraciones de los portavoces de los grupos ante los medios de comunicación. Pese a los cambios recientes –la LAC, el metro, la reordenación de los buses urbanos–, Granada es una localidad de vías congestionadas, lo que influye de forma determinante en los altos índices de contaminación.

Contra la saturación de vehículos en las principales arterias de comunicación entre la capital y el Cinturón, y en el propio Centro de la ciudad, se han puesto sobre la mesa todo tipo de soluciones. Granada sigue a la espera de un proyecto concreto de 'cierre del anillo' –durante la campaña han surgido nuevas propuestas– y del fin de las obras en la Segunda Circunvalación, que acumula años de retraso (asuntos que centrarán el debate en las páginas de IDEAL el próximo jueves). Otras iniciativas se llegaron a plasmar, pero solo a medias.

Es el caso de los proyectos de peatonalización, que según los expertos ayudarían a aliviar la contaminación en el núcleo de Granada. Doctores es una de las zonas que aguarda el veto de sus calles al tráfico rodado. Lo anunció el PP, pero quedó restringido a un par de viales.

El PSOE prometió que lo retomaría, pero tan solo ha emprendido modificaciones en otra calle de la zona. Recientemente, los 'domingos sin coche' en Recogidas han sido un éxito de participación, pero el actual equipo de Gobierno municipal lo ha mantenido como un proyecto piloto de concienciación acotado a esta arteria.

También están a medias proyectos como el aparcamiento junto a la estación de tren –que debe acometer la Junta de Andalucía– y el parking subterráneo en Camino de Ronda, para el cual la administración autonómica ha pedido un estudio de viabilidad. En este segundo caso, el papel del Ayuntamiento es clave, pues sería el encargado de la explotación del mismo. También se puede incluir en este apartado la reforma del eje Arabial-Palencia, tras el requerimiento por parte de la Junta de los planos definitivos que debe trazar el consistorio.

Más lejanas parecen propuestas como la creación de una línea de metro que cruce el eje Recogidas-Caleta y permita peatonalizar el Centro. La idea la lanzó el propio alcalde, Francisco Cuenca, en el último debate sobre el estado de la ciudad. Por el momento, la Junta estudia la viabilidad de una ampliación del metro, pero no ha habido nuevas referencias a la posibilidad de que cruce la capital.

En lo relativo a transporte público, los últimos dos mandatos han estado marcados por el 'agujero' económico y el fracaso de la Línea de Alta Capacidad (LAC), inaugurada en el verano de 2014. Con ella, los buses –salvo la propia LAC– salieron del Centro. Las cifras avalaron el descenso de los gases contaminantes, pero el transbordo, que se hizo obligatorio para buena parte de los usuarios del sistema, no convenció. En noviembre de aquel año llegaron los primeros cambios –con líneas transversales que volvieron a cruzar elCentro– y finalmente otras tres líneas regresaron a la Gran Vía.

El PSOE se comprometió en la anterior campaña a trazar un nuevo mapa de autobuses. El cambio llegó el pasado verano con el adiós a la LAC y la concreción de un sistema muy similar al previo que también ha requerido modificaciones.

Otro asunto que queda pendiente en materia de movilidad es la retirada de los bolardos, especialmente en aquellos puntos en los que dificultan el acceso a servicios de emergencias. Además, el fracaso de los sistemas privados de bicicleta compartida reabre el debate sobre la necesidad de implementar un mecanismo público de alquiler de este tipo de vehículos. Entre los desafíos en materia de movilidad durante los próximos cuatro años estarán la regulación de los cada vez más utilizados patinetes eléctricos o la culminación del proceso de limitación a 30 kilómetros por hora de la velocidad máxima de circulación.

Eje subterráneo norte-sur y metro por el Centro

El PP planea, trasladan desde su equipo, «una auténtica mejora de la ciudad en materia de movilidad para reducir el tráfico, brindar fluidez a los desplazamientos y apostar por medios de transporte sostenibles».Uno de los proyectos consiste en la construcción de un «gran eje subterráneo» para conectar norte y sur de la ciudad. La infraestructura «permitirá darle vida al centro de Granada y revitalizar el deteriorado pequeño comercio». Este eje estará caracterizado por la «mejora sustancial de la movilidad con una conexión directa que restará vehículos en superficie». Los usuarios podrán utilizar los parkings asociados a esta infraestructura para, por ejemplo, alcanzar la plaza Isabel la Católica y Plaza Nueva, aparcar y salir directamente por ascensor a la vía pública. Además, el PP propone crear una segunda línea de metro, en superficie, por el centro urbano. De esta forma, «los pasajeros que a día de hoy se ven obligados a bajarse en La Caleta para ir al Centro caminando o en bus o utilizar la parada de Recogidas para llegar hasta el corazón de la ciudad podrán acercarse directamente al Centro». Este proyecto permitiría «mejorar la conexión con la estación de autobuses y la futura estación del AVE así como otros municipios del área metropolitana como Maracena, Albolote o Armilla». De esta forma, señalan desde el PP, avanzaría «la intermodalidad del transporte en Granada, haciendo que los vehículos circulen, principalmente, por el eje subterráneo, mientras que los peatones, vecinos y comerciantes de proximidad ganan espacio en una vía pública más amable». El PP también apuesta por una ampliación del Metro por los pueblos de la cornisa sur y suroeste, unida a proyectos de líneas coordinadas de bus con los municipios del Área Metropolitana «en una clara apuesta por la reordenación del transporte con visión metropolitana». Otra de sus soluciones es el cierre del 'anillo'. Junto a estas medidas se prevén otras para mejorar el transporte público como la renovación de la flota de autobuses. El programa también recoge un «plan de humanización» para «aumentar el espacio del peatón».

Metro y ciclovías para una Granada que deje el coche en casa

La candidatura socialista es consciente de que la mejora de la movilidad es una gran asignatura pendiente de esta ciudad, por lo que se compromete a renovar la flota de autobuses por vehículos no contaminantes e impulsar una nueva línea de metro por el centro desde la Chana hasta el Zaidín, con el objetivo de incrementar y fomentar el uso del transporte público frente al vehículo privado.

Para los socialistas, los cuatro próximos años son determinantes, por lo que apuestan por reducir el número de vehículos no contaminantes y materializar la transición hacia un nuevo modelo de movilidad donde se combinarán medidas proactivas, como carriles bus, facilidad para vehículos eléctricos, ampliación de líneas de metro o preferencia para vehículos compartidos, frente a medidas restrictivas como la prohibición de circulación en zonas de la ciudad a determinados vehículos contaminantes que se sumen a las ya acordadas para finales de 2023 para vehículos de gran tonelaje de transporte de mercancías o materiales.

El actual alcalde seguirá priorizando a los peatones. En este sentido, propone avanzar y mejorar los caminos peatonales en los que se han trabajado estos tres años y ampliar las zonas preferentes para peatones, con la regulación de nuevas zonas peatonales que se sumarán a las ya existentes.

Cuenca apoyará el uso de la bicicleta con la incorporación de nuevas ciclovías pintadas en el suelo-calzada, que garanticen la seguridad de los usuarios de este transporte. Desde el PSOE, se seguirá apostando por la creación de nuevos aparcamientos disuasorios en los bordes de la ciudad, además de impulsar nuevos incentivos para la adquisición de vehículos no contaminantes, favorecer la implantación de electrolineras y puntos de recarga para vehículos eléctricos.

Otro dato importante en el programa del PSOE en materia de Movilidad es la puesta en marcha de un conjunto de líneas metropolitanas con los municipios limítrofes con la ciudad de manera que se mejore la eficacia.

Una red real de transporte metropolitano

El objetivo de la candidatura municipal de Ciudadanos, que lidera Luis Salvador, es conseguir que todos los granadinos tengan a su disposición un punto de transporte público (parada/aparcamiento) a una distancia no mayor de 300 metros de su origen/destino. Para ello, redefinirá el actual plan de movilidad municipal, recuperando el Observatorio de Movilidad que impulsó en 2015. La formación buscará acuerdos con el transporte metropolitano para fortalecer el sistema y favorecer la comunicación con el Área Metropolitana. Asimismo, estudia la posible creación de un ente supramunicipal para gestionar esa gran área metropolitana.

Remunicipalizar el transporte público y cambiar el eje

Marta Gutiérrez sugiere remunicipalizar el servicio público de transporte urbano:«Se está reduciendo servicio y aumentando el coste, pagamos un extra de casi 6 millones al año». Apuesta por un transporte urbano y metropolitano integrado, intermodal y coordinado con el metro, aumentando frecuencias. Para la formación, Camino de Ronda podría ser el eje de conexión del área norte y el área sur, y no la Gran Vía, tal como lo está siendo el metro. «Para eso, es preciso garantizar las frecuencias y la fluidez de paso de los autobuses en esta vía, algo que no se hizo con la LAC». Dar prioridad al peatón y calendarizar la reducción a 30 de la velocidad máxima son otras de sus propuestas.

Peatonalización del Centro, ciudad amiga de la bici

Antonio Cambril propone un plan de movilidad consensuado con la ciudadanía y el área metropolitana. Quieren un cambio de modelo, más allá de la simple sustitución de autobuses. Sugieren «recuperar el espacio público, llevar la movilidad motorizada hacia un transporte público de alta eficiencia y hacer de Granada una ciudad amiga para peatones, bicicletas y vehículos no contaminantes». Entre las medidas, la peatonalización de la almendra central de Granada, con entrada exclusiva para vehículos de residentes o eléctricos en horario establecido, así como de las zonas comerciales en los barrios, para favorecer, además, el comercio local..

Motos y beneficios fiscales para el uso de vehículos eléctricos

Vox propone realizar a nivel municipal un exhaustivo estudio de movilidad de tráfico al objeto de mejorar la gestión del tráfico. Se trata, explica, de una medida de bajo coste pueden conseguir mejoras «notables» en la optimización de los sentidos de circulación, en el control en tiempo real de los ciclos semafóricos y en la coordinación de estos ciclos. Asimismo, la formación apuesta por el uso de las motocicletas y ciclomotores con aparcamientos específicos, con el permiso de la circulación a la par que con el transporte público; así como iniciativas que fomenten la implantación de vehículos eléctricos con beneficios fiscales y la implantación de puntos de recarga.

Información relacionada