Senderos de ensueño y naturaleza alpujarreña para disfrutar en las rutas de Órgiva

Senderos de ensueño y naturaleza alpujarreña para disfrutar en las rutas de Órgiva

Uno de los senderos, el de los mineros, toma su nombre debido a que era el que seguían en otros tiempos los mineros para llegar a su trabajo en las entrañas de la Sierra de Lújar

RAFAEL VÍLCHEZÓrgiva

El municipio de Órgiva posee muchos senderos, rutas y caminos rurales. El senderismo se ha puesto de moda en este y otros lugares de la Alpujarra. Órgiva atesora lugares de ensueño, increíbles, mágicos y maravillosos. Este municipio es un lugar perfecto para, entre otras cosas, hacer rutas de senderistas y disfrutar de la naturaleza. Uno de los senderos es el de los mineros. Comienza a la entrada del carril de las minas, en la carretera Órgiva-Vélez de Benaudalla, cerca del Puente de los Siete Ojos. Este sendero toma su nombre debido a que era el que seguían hace años los mineros para llegar al trabajo. Nada más empezar, el senderista podrá contemplar, según la época del año, una gran variedad de plantas como el endemismo más característico de la Alpujarra que es la malva y otras como el torvisco, clavel del monte, adelfas, gamoncillos, espino negro, tomillo, romero, retamas, genistas, lavandas, cardos, etcétera.

A una cierta altura se puede contemplar maravillosas vistas de Órgiva, Cáñar, Caratáunas, Soportújar, etcétera, custodiadas por el Parque Protegido de Sierra Nevada. Recorridos algo más de dos kilómetros de longitud, entre otras cosas, existe un lugar donde se hacía carbón para su posterior utilización como combustible para las casas y para las fraguas de las minas. A partir de aquí el recorrido circular se vuelve más duro. Desde un merendero sigue el camino hacia la Ruta de la Biodiversidad que nos llevará al Barranco la Negra donde veremos una vegetación típica de climas húmedos, o ir hacia la izquierda para continuar la Ruta de los Mineros.

Si se elige la ruta de la Biodiversidad seguimos ascendiendo pero ya de una forma más suave durante dos kilómetros y medio y empezamos a ver las primeras minas que en este momento están en explotación. Algunas minas poseen tal longitud que atraviesan la montaña, dando a la cara sur de la Sierra de Lújar con vistas a la Costa como es el caso de la Mina de San Luis.

Órgiva posee también el Sendero de la Apicultura. Comienza una vez pasado el cementerio, ascendiendo por la ladera donde veremos las primeras colmenas debajo de un pequeño pinar. Dejando atrás las colmenas podemos ver como la situación de estas se hace en lugares con predominancia de vegetación de tipo matorral. Es ahora cuando viene la subida más escarpada y que nos sitúa a pocos metros del mirador. En esta subida se puede ver gran variedad de flora como la centaurea, lirio, romero, mejorana, retamas, etcétera, y multitud de aves como pinzones, oropéndolas, abejarucos, carboneros, pardillos, etcétera. Más adelante, al adentrarnos en la vertiente de Río Seco, llegaremos a las colmenas principales. El trabajo del apicultor de seleccionar el emplazamiento ideal para las colmenas es crucial, pues de ello depende tanto el tipo de miel elaborada, como el que las abejas tengan distintas plantas en floración a lo largo del año.

Otro sendero de Órgiva lleva el nombre de humedad. Se puede comenzar por el camino del Zute descendiendo por entre las parcelas agrícolas de la vega, hasta encontrarnos con un desvío donde dejamos el hormigón del carril por tierra. Si proseguimos por el carril de hormigón seguiremos por la Ruta de los Olivos Centenarios. El carril de tierra nos lleva al mismo cauce de Río Seco. Este paisaje está caracterizado por vegetación de ribera como eucaliptos, chopos, mimbres, juncos, adelfas, cardos, gordolobos, etcétera. La fauna que podremos apreciar es sobre todo aves como tórtolas, lavanderas blancas, petirrojos, mirlos, etcétera. Seguimos por el camino que va dirección a El Fondinar, que discurre a la derecha de Río Seco. En este descenso vamos a apreciar cultivos que están asociados a los suelos formados por los sedimentos del río. En un lugar se encuentra la Charca del Fondinar. Se encuentra en una pequeña depresión de las terrazas fluviales formadas por los sedimentos del Río Guadalfeo.

Otro de los senderos más importantes de Órgiva y de la comarca de la Alpujarra es el de los olivos centenarios. El sendero desciende por la vega. A lo largo del camino nos encontramos con olivos gigantescos, muchos de ellos milenarios, plantados por los romanos. Toda esta vegetación tan peculiar y atractiva alberga una gran diversidad de pajarillos tipo verdecillos, herrerillos, carboneros, verderones, lechuzas, etcétera. Ante de finalizar la marca se encuentra el antiquísimo e histórico Molino de Benizalte. Otro sendero muy bonito es el que se adentra y llega al anejo de Bayacas.

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