Una ruta medieval para conocer la Alpujarra a pie

Una ruta medieval para conocer la Alpujarra a pie
RAFAEL VÍLCHEZ

Los caminos medievales de la Alpujarra se convierten en uno de los principales reclamos turísticos de la zona

RAFAEL VÍLCHEZ

La Alpujarra no sólo vive de sus cascos urbanos sino que ofrece una gran variedad de ofertas a través de sus campos, valles, montañas, caminos…El senderismo está de moda en la Alpujarra. Miles de personas amantes de la naturaleza y del deporte de montaña visitan cada año los caminos y senderos medievales de la comarca. Las rutas dan a conocer el desarrollo de la época medieval a través de los viejos caminos centenarios que sirven para interpretar el patrimonio cultural heredado de aquella lejana época.

Algunas rutas medievales recorren los términos municipales de La Taha, Busquistar, Cástaras, Lobras, Pórtugos, Juviles, Nieles, Tímar, etcétera. Las rutas surgieron dentro del Plan de Senderos, que también contempló la adecuación de caminos de un gran número de municipios alpujarreños. Asimismo, se mejoró el trazado y se trabajó en la reposición de señalización del GR-7, etcétera. A través de los senderos los caminos ancestrales, el paisaje y las costumbres de la zona se pusieron en alza.

Soportújar.
Soportújar. / RAFAEL VÍLCHEZ

Una de las rutas alpujarreñas se divide en cuatro tramos: Pórtugos-Ferreirola-Busquistar; Busquistar-Portichuelo de Cástaras; Portichuelo de Cástaras-Nieles y Nieles-Juviles. El primer tramo tiene 4,7 kilómetros de longitud, el segundo 4,2 kilómetros, el tercero tiene 5,6 kilómetros y el cuarto tramo 6,5 kilómetros.

Según el alcalde de Alpujarra de la Sierra y presidente de la Mancomunidad de Municipios de la Alpujarra, José Antonio Gómez, «los caminos, senderos y rutas medievales considero que son un nuevo producto para el desarrollo turístico activo de la Alpujarra. Merece la pena conocer y recorrer el Sitio Histórico de la Alpujarra media y La Taha, partiendo de la Alpujarra más conocida, es decir, desde Pórtugos, para finalizar en la Alpujarra media-oriental, recorriendo núcleos de población bien conservados, con mucha historia y muy pintorescos. También, y entre otras cosas, merece la pena recorrer los senderos de Mecina Bombarón, Yegen, El Golco y Montenegro», indicó.

Según algunos expertos la huella de medioevo en la Alpujarra es muy fuerte en lo que se refiere a la percepción general del paisaje, pero muy escasa en lo relativo a restos patrimoniales concretos. Se mantiene el espíritu que forjaron, primero los mozárabes, después los moriscos, pero no se han encontrado elementos físicos de esa época. Las grandes excepciones son las acequias y, sobre todo, los caminos de herradura. Una buena parte de la red de caminos, de los centenares de kilómetros de caminos que existen en la Alpujarra, tiene origen medieval.

Balsa morisca, detalle de una calle de Pórtugos y puente medieval en Pórtugos. / RAFAEL VÍLCHEZ

Existen también algunos elementos que se saben que son también medievales, porque aparecen recogidos en la documentación que los castellanos elaboraron tras la guerra, como es el caso de algunas eras y albercas. Además, y por supuesto, existen algunos puentes antiquísimos como los de Fondales, Mecina Bombarón, Válor, etcétera.

Uno de los principales itinerarios medievales comienza en Pórtugos, y desciende a Atalbéitar encaminándose hacia Ferreirola, tomando luego el camino de Busquístar para ascender el camino por La Carihuela del río Trevélez, hasta conectar con la carretera que cruza El Portichuelo. Después, continúa por el camino de Cástaras a Trevélez, camino documentado en el libro de apeo de Cástaras, de 1574, por lo que su origen medieval es indiscutible, llegando al barrio alto de Cástaras.

Después de Cástaras, el camino continua hasta la 'Piedra Horá', situada en el Barrio Medio de Cástaras, para enlazar con el denominado 'Caminillo Viejo', que finaliza junto a la antigua chimenea de condensación del vapor de mercurio de las Minas de Mancilla. Después el camino continúa por la carretera que une los núcleos urbanos de Cástaras y Nieles. El sendero continúa por Tímar, Lobras y Juviles. Unos pueblos, con puro sabor a antaño que merecen ser visitados.

También, Lanjarón, Órgiva, Cáñar, Carataunas, Soportújar, Pampaneira, Bubión, Capileira, Trevélez, Bérchules, Cádiar, Alpujarra de la Sierra, Válor, Nevada, Ugíjar, Turón, Murtas, Busquistar, Almegíjar, Torvizcón, Rubite, Lújar, Polopos-La Mamola, Sorvilán, Albondón, Gualchos-Castell de Ferro, Albuñol… poseen lugares de ensueño dentro y fuera de su casco urbano.