La desconocida ruta por los alrededores de la Alhambra de Granada

La desconocida ruta por los alrededores de la Alhambra de Granada

Un pintoresco trayecto donde disfrutar de la historia, del paisaje y del camino

ANA ÁVILAGRANADA

Granada nunca deja de sorprender, en su núcleo aún existen oasis en los que el tiempo y la historia permanecen detenidos. Un paseo para alejarse de lo mundanal y del ruido de la ciudad sin salir de ella, una ruta cargada de historia y de bellos paisajes recorriendo un camino que visitará la Hacienda de Jesús del Valle, la Presa Real de la Alhambra y el Valle de Valparaíso.

Gracias a Secretos de Granada y a su director, Isacio Rodríguez, descubrimos este pintoresco y desconocido paseo de gran valor medioambiental y de gran atractivo paisajístico e histórico en Granada.

Un sendero que realmente vale la pena recorrer y que bordea las dos orillas del Río Darro por senderos de tierra, en su trayecto encontraremos las acequias medievales, partidores y tornas, así como los restos semiderruidos de varios molinos, cortijos y batanes abandonados.

La primera parada es una antigua hacienda jesuita, la Hacienda de Jesús del Valle, una explotación agraria de grandes dimensiones que abarcaba regadíos y secanos en una extensión de 400 hectáreas. Asimismo, constituye una grandísima construcción con los elementos precisos para residencia de los miembros de la orden, con infraestructuras de una explotación modélica: almazara de aceite, molino de cereal, bodegas de almacenaje, establos -y a su lado- la capilla de los frailes, claustro y salas diversas.

Jesús del Valle era, sin duda, la despensa principal de los jesuitas en Granada, a la par de lugar de retiro en un entorno privilegiado. Por desgracia, el abandono de este inmueble alentó la codicia de los especuladores y su estado es de abandono total, víctima además de un saqueo implacable, si bien quedan muestras de su interesante arquitectura, en su día catalogada como BIC.

El camino está flanqueado por los árboles de ribera, las huertas, aún en cultivo, y los amplios labrantíos del secano con olivares, almendros en las laderas y amplias fincas de labor en las que llegaron a vivir más de treinta familias.

El siguiente destino se encuentra a un kilómetro escaso, se trata de la Presa Real de la Alhambra, el inicio de las dos acequias reales que llevan agua a los Palacios Nazaríes y Generalife desde el siglo Xlll, y otras dos acequias que lo hacían a la ciudad: la de Romaila o Santa Ana y la Áxares o de San Juan.

El Valle de Valparaíso, en la fase final de este trayecto, ofrece todo lo deseable para un paseo periurbano agradable, asequible y propicio al disfrute: los colores, las luces, los sonidos de la avifauna, los recuerdos activos de un paisaje cultural lleno de portentosas imágenes y de elementos arqueológicos; un verdadero deleite par los sentidos que nos aleja durante unas 3 horas del ruido urbano y nos sumergen en el encanto del agua, la vegetación y las cercanas estribaciones de la Sierra de la Alfaguara, Beas, Huétor.

Este excepcional recorrido no cuenta con grandes dificultades en su trayecto, por lo que es asequible para todo tipo de público; su duración, ida y vuelta, es de unas 3 horas, y para realizarlo solo se precisa de calzado y ropa adecuada, así como de una botella de agua.