Luis Salvador promete un gobierno «ambicioso y estable» que no dé la espalda a la oposición

Luis Salvador promete un gobierno «ambicioso y estable» que no dé la espalda a la oposición
PEPE MARÍN

El nuevo alcalde asegura en su primer discurso que Granada va a estar «en buenas manos» los próximos cuatro años, pero no dice en cuáles

Pablo Rodríguez
PABLO RODRÍGUEZGranada

El primer discurso de Luis Salvador como alcalde de Granada sirvió para vislumbrar algunas de las claves llamadas a marcar el rumbo de la ciudad durante los próximos cuatro años. Tras semanas de silencio en las que se mantuvo a la espera de la ejecutiva de su partido, ayer aprovechó la ocasión para avanzar que el suyo será un gobierno «ambicioso y estable», aunque evitó dar pistas sobre la fórmula acordada con el Partido Popular para ostentar el bastón de mando durante el mandato.

El primer edil inició su intervención con un gesto a sus socios, a los que agradeció que con sus votos le permitieran hablar en calidad de alcalde-presidente de la capital nazarí, y acto seguido quiso mandar un mensaje de «confianza y tranquilidad» a los granadinos. «En los próximos cuatro años van a estar en buenas manos -aseguró- porque hay unos concejales, unos proyectos y unos programas que son absolutamente buenos y beneficiosos para Granada».

Las claves del pacto

Salvador insistió en pedir calma a la ciudadanía y descartó, tras mencionar el proyecto popular 'La Gran Granada', que su gobierno vaya a hacer «experimentos». «No hay nada oculto -dijo-. Hemos hecho campaña, hemos presentado programas y de ahí sacaremos los proyectos que nos permitan llevar a Granada a cotas más altas».

Salvador se refirió entonces a las intervenciones de los portavoces municipales y se dirigió directamente al socialista Francisco Cuenca, a quien señaló por intentar «dejar un cierto aire de deslegitimación» con sus palabras. El nuevo regidor le recordó su mandato en minoría «con ocho concejales» y le acusó de «romper los lazos con el resto de partidos políticos».

No obstante, recogió el guante lanzado por Cuenca, que le prometió instantes antes lealtad institucional, y le garantizó que le responderá «con participación y con tener en cuenta aquellas propuestas políticas que hagan que sean buenas para Granada».

El alcalde continuó su discurso recordando la deuda del Consistorio, situada en torno a los 300 millones de euros, y la calificó como «la gran losa del Ayuntamiento». Salvador, no obstante, afirmó que ve el futuro «con optimismo» y se comprometió a trabajar para mejorar las cuentas y el plazo del pago a proveedores. «Nuestro objetivo es conseguir que el primer actor político de la provincia, llamado Ayuntamiento de Granada, toque las teclas necesarias del resto de instituciones a la hora de reivindicar y del resto de la sociedad civil, que tiene mucho que aportar».

«Raíces y futuro»

El regidor pasó entonces a desgranar sus ejes de trabajo y aseguró, en primer lugar, que «cultivará» y «potenciará» las tradiciones de la ciudad. Salvador recordó su propuesta de campaña para impulsar a la «Granada de siempre» y reivindicó la labor asistencial de las cofradías, a las que prometió dar «más reconocimiento social».

Asimismo, confirmó que su compromiso será luchar por la capitalidad cultural europea y anunció un plan para diseñar en el plazo de seis meses «una hoja de ruta» que impulse a la ciudad a lograr su objetivo. Salvador invitó a los granadinos a ser «ambiciosos» y equiparó la aspiración granadina a la de Sevilla con la Expo o la de Barcelona con los Juegos Olímpicos. «Hay que trabajar para convertir la aspiración en una oportunidad», señaló.

El primer edil también avanzó que otra de las claves de su gobierno será la generación de empleo y riqueza mediante el apoyo a los emprendedores. Salvador los definió como «héroes» y afirmó «que vienen buenos tiempos» para ellos. «Habrá que ayudarles a levantarse, a mantenerse y a volver intentarlo si caen», dijo.

La crónica del pleno

Acto seguido, el alcalde reconoció que uno de los objetivos de la ciudad debe ser «mirar más allá de los límites geográficos» y desgranó algunos de los proyectos que quiere plantear para mejorar la relación entre Granada y su Área Metropolitana.

En un guiño a sus socios de gobierno, afirmó que, entre otras propuestas, quiere impulsar la finalización de la Segunda Circunvalación y la construcción del cierre del anillo. Salvador también se comprometió a la creación de nuevos parques periurbanos y aseguró que «no es incompatible trabajar el desarrollo de infraestructuras con la mejora del medio ambiente».

En este sentido, insistió en que quiere dar un repaso al urbanismo de la capital y el Área Metropolitano y avanzó que trabajará en la reforma del PGOU y del POTAUG, los documentos que establecen las líneas generales en esta materia en la zona.

El regidor lanzó nuevamente un mensaje de «tranquilidad» a la ciudadanía y culminó su intervención reafirmando la vocación de futuro de su gobierno. «Este gobierno tiene el marco temporal de 2019 a 2031. Vamos a trabajar con absoluta humildad, pero que nadie dude: tenemos muchísima ambición por Granada», dijo.