PP, Ciudadanos y Vox hacen alcalde «del cambio» a Luis Salvador

Salvador, con la vara de mando en el salón de plenos. /Ramón L. Pérez
Salvador, con la vara de mando en el salón de plenos. / Ramón L. Pérez

El dirigente naranja ha planteado las líneas generales de su gobierno, aunque ha reconocido que las medidas aún deben ser pactadas con sus socios

PABLO RODRÍGUEZ y PILAR GARCÍA-TREVIJANOGranada

El candidato de Ciudadanos, Luis Salvador, es el nuevo alcalde de Granada después de que los ediles de Partido Popular y Vox le dieran su apoyo en un pleno de investidura en el que el misterio no se ha desvelado hasta el último minuto. El líder naranja ha sido el llamado a dirigir un gobierno del que aún se desconoce su clave principal, si ostentará el bastón de mando los cuatro años de mandato.

La tensión ha sido la protagonista del pleno de investidura, que ha comenzado instantes después de que acabara la reunión entre los líderes de la coalición en el Meliá Granada. Sentados uno detrás de otro, Luis Salvador y Sebastián Pérez han mantenido un rictus serio durante gran parte de la sesión que contrastaba con las sonrisas de los socialistas, consientes entonces de que sólo la indisciplina de voto podía hacer posible un gobierno en solitario de Francisco Cuenca.

Las claves del pacto

La jura del cargo apenas ha presentado curiosidad alguna. Sólo Onofre Miralles, líder de Vox, que ha jurado «por Dios, por España, por Granada y por el Rey» y los concejales de la confluencia, que han prometido su cargo «por imperativo legal» han cambiado la fórmula habitual que establece el protocolo.

La votación se ha sucedido con imágenes para la historia. Los concejales del grupo municipal socialista han dejado su papeleta en la histórica Jarra de los Caballeros XXIV, símbolo de la constitución del primer concejo de la ciudad, después de mostrársela directamente a su líder. También lo han hecho así los tres ediles de Vox con Luis Salvador, en un gesto que parecía despejar posibles dudas sobre ellos en el caso en que se rompiera la disciplina de voto.

En las filas populares se ha seguido con seriedad el formalismo que sólo ha roto Sebastián Pérez, quien ha sonreido a Cuenca y Salvador tras dejar su papeleta.

A las 12:33 horas ha sido cuando la socialista María de Leyva, presidenta de la Mesa de Edad de la nueva corporación, ha sacado la primera papeleta de la Jarra de los Caballeros XXIV con el nombre de Luis Salvador. Ha sido el momento en el que se ha desvelado una de las grandes cuestiones que planeaba en el ambiente, quién iba a liderar el llamado «gobierno del cambio». Un minuto después, constatado el apoyo de la mayoría de los ediles al candidato, se ha procedido a su designación como alcalde de la ciudad de Granada.

Los perfiles

Luis Salvador ha recogido el bastón de mando, ha saludado al pleno y se ha sentado en el sillón que le corresponde como regidor de la corporación. Desde ahí ha dado su primera orden, la intervención de los portavoces municipales prevista en el protocolo del pleno de investidura.

El líder de Vox ha sido el primero en hablar. Onofre Miralles se ha centrado en desgranar el decálogo exigido a PP y Ciudadanos y ha ironizado sobre el hecho de que la regeneración del Ayuntamiento vaya a ser protagonizada por «el partido más demonizado».

Antonio Cambril, por su parte, ha dibujado un discurso pleno de referencias literarias en las que ha mostrado sus dudas sobre el nuevo gobierno. El líder de la confluencia se ha dirigido a Salvador para felicitarle, aunque ha reconocido que no sabe si es el alcalde. Lo mismo ha hecho con Sebastián Pérez. A Miralles, de Vox, lo ha acusado de venir al rescate de un matrimonio a tres. El dirigente ha afirmado

Por Ciudadanos ha hablado Manuel Olivares, número dos de la lista. El portavoz municipal de la formación ha pedido a sus socios que «no nos pongamos la zancadilla» y ha repasado los retos a los que se enfrentan en este nuevo mandato. También ha tendido la mano a los socialistas, «por mucho que nos tachen de veleta».

Posteriormente, el portavoz del Partido Popular, César Díaz, se ha dirigido «a los que nos votaron y a los que no» para reafirmar el compromiso de su partido con «nuestros principios y valores por encima de cualquier otra consideración». «Granada nos ha hablado hasta en tres ocasiones», ha afirmado antes de aseurar que, por encima de otras consideraciones, estará «primero Granada, por encima de todo Granada, solo Granada». El dirigente no ha despejado la incógnita sobre el mandato de Salvador, aunque sí ha dicho que el gobierno elegido «es el que dirigirá la ciudad los próximos cuatro años».

Francisco Cuenca, nuevo jefe de la oposición, ha felicitado a Salvador, aunque le ha reprochado la forma en que se han desarrollado las negociaciones y el silencio de las últimas semanas. Ha asegurado que la elección se ha producido por las «ambiciones personales» de sus rivales. «Se sienta en la alcaldía la tercera fuerza política más votada», ha dicho. El socialista, no obstante, le ha ofrecido apoyo a Salvador para peatonalizar el Centro, ampliar el Metro y desarrollar el nuevo Plan de Movilidad.

El nuevo alcalde ha sido quien ha cerrado la cesión con una intervención en la que ha desgranado los objetivos generales del nuevo gobierno, pero en el que ha evitado hacer mención a los detalles del pacto con PP y Vox. Salvador ha puesto sobre la mesa una Granada «que parte de las raíces, pero que mira hacia al futuro» y ha asegurado que trabajará para apoyar las tradiciones, respaldar a los emprendedores y lograr para Granada la capitalidad cultural europea en 2031.

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