La explicación a la 'invasión' de las salpas, las extrañas criaturas de las costas de Granada

Salpas en la costa granadina. / JAVIER MARTÍN

Estos seres no son urticantes y su visita a las playas granadinas sólo responde a la pura coincidencia

José Ignacio Cejudo
JOSÉ IGNACIO CEJUDOGRANADA

Los granadinos se vieron sorprendidos en los últimos días por la presencia en sus playas de unos misteriosos seres fácilmente confundibles con medusas y hasta con plástico. Pero no, están vivos y no son urticantes. Como aclaró a este medio Rafael Jiménez, biólogo del Observatorio del Mar, estos animales responden al nombre científico de 'Salpa fusiformis', «un tunicado pelágico, gelatinoso y hermafrodita, que se reproduce en colonias». La causa de la visita en miles de ejemplares a la Costa granadina este pasado fin de semana tiene que ver con dos temporales, uno de Poniente y otro de Levante, ambos en pocos días.

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Lo explica a IDEAL el zoólogo Luis Sánchez, profesor de la Universidad de Granada y vinculado a los proyectos del Aula del Mar y Litoral de Granada. «A finales de la semana pasada hubo un temporal de Poniente de varios días que atrajo agua profunda del propio Mar Mediterráneo a la Costa, por lo que la temperatura bajó y emergió nutrientes hasta dar lugar a fitoplancton, que es de lo que se alimentan estos animales por filtración con un sifón inhalante», contextualiza. «Justo después del temporal hubo dos días de Levante, todo lo contrario, que acerca el agua superficial. Como las salpas viven a poca profundidad, fueron arrastradas hasta la playa. Si hay mucho alimento, se reproducen rápidamente y dan lugar a este 'bloom' o floración máxima, a esta explosión», señala el zoólogo.

«Estos seres, que pertenecen a la misma categoría taxonómica que nosotros, forman largas cadenas que pueden medir hasta veinte metros de longitud, aunque las que han llegado a nuestras playas son más cortas», añade Luis Sánchez. «Las salpas pueden ser asexuales, u oozoides, y sexuados, blastozoides, que son los que generan las largas cadenas que han llegado a la Costa y que se fragmentan para dar lugar a los individuos que se reproducirán sexualmente», especifica.

Fenómeno interesante, y nunca preocupante

Para el zoólogo, profesor de la Universidad de Granada, esta 'invasión' de salpas supone «un fenómeno interesante» pero nunca uno preocupante, ya que no es más que «fruto de la coincidencia» y «tampoco es la primera vez, ni siquiera en la Costa granadina». «Al filtrar alimento sí es posible que puedan filtrar algas tóxicas, pero en sí mismas ellas no lo son porque no tienen células urticantes como las medusas», certifica Luis Sánchez.

Aunque pueden resultar molestas por su olor, al tratarse de seres vivos que yacen en la orilla, las salpas irán desapareciendo por la propia marea. «El Poniente previsto para este miércoles terminará retirando a las pocas que queden», apunta. Lejos de ser preocupantes, desde el propio Aula del Mar de Málaga se informa que estos pueden cumplir «una estupenda función» al absorber aproximadamente 4.000 toneladas de CO2 al día «para sedimentarlo en los fondos marinos».