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El marido de Teresa pide «que se respete su figura, una profesional como la copa de un pino»

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Dos miembros del equipo que trata a Teresa Romero en el Carlos III. / Reuters | Ep

  • Teresa Romero sigue «estable» y su evolución muestra «indicios para una cierta esperanza», según ha informado Fernando Simón, coordinador del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad

  • El comité especial señala que "se ha reducido la carga viral" de la paciente aunque pide cautela y recuerda que la situación es "crítica"

  • La auxiliar contagiada de ébola, que está consciente y habla con el equipo médico, pide respetar su intimidad y la confidencialidad sobre su estado

La familia de Teresa Romero se ha mostrado esperanzada al reducirse la carga viral, y una portavoz ha querido mandar varios mensajes a las puertas del hospital Carlos III, donde continúa ingresada la infectada por ébola.

Su marido, Javier Limón, que continúa hospitalizado en cuarentena, ha pedido a través de Teresa Mesa, portavoz de la familia, que se respete la figura de su mujer, "la de una profesional como la copa de un pino". La portavoz ha explicado ante varios medios de comunicación, que pese a que no ha tenido ningún síntoma relacionado con el virus del ébola, "psicológicamente está aturdido". A su lado se encontraba, José Ramón Romero, quien ha pedido "prudencia" respecto al estado de salud de su hermana y apunta a los próximos días para comprobar cómo va avanzando. No obstante, ha admitido que ella está consciente, por lo que mantiene la esperanza.

Por otro lado, el coordinador de Alertas de Sanidad ha comparecido a lo largo del día en Moncloa para informar de su estado. Teresa Romero continúa "estable dentro de la gravedad", aunque presenta "indicios" que podrían hacer albergar "cierta esperanza", según ha informado Fernando Simón.

En una rueda de prensa tras la reunión urgente del Comité Especial para la gestión de la enfermedad en el complejo de la Moncloa, Simón ha pedido "cautela" a la hora de valorar la evalución clínica de Romero, que cumple su séptimo día de ingreso en el Hospital Carlos III, y ha recordado que su situación es crítica.

"Se va reduciendo y controlando la carga viral en la paciente, por lo que hay altas esperanzas de que la enfermedad en Teresa se esté controlando", ha destacado Simón, que ha recordado sin embargo que "puede haber afectación en otros órganos pese al control de la infección". Según informaban ayer fuentes sanitarias, la auxiliar se encuentra consciente, no está intubada y habla con el equipo médico de diez personas que la atiende, de las que tres son médicos y el resto personal de enfermería.

Investigan las causas del contagio

El portavoz del comité ha señalado que la investigación sobre las causas del contagio de la sanitaria sigue abierta y "se llevará hasta el final", aunque ha admitido que una de las principales hipótesis es la de "un accidente fortuito" durante la retirada de los trajes de seguridad. Ha insistido sin embargo en que no se descarta ningún escenario "por extraño o poco probable que parezca" debido al comportamiento imprevisible de la epidemia y ha recordado que se trata del primer caso en el que el virus se contagia en zonas urbanas.

Igualmente, ha señalado que el comité está en contacto permanente con la Organización Mundial de la Salud, con la Unión Europea y con la agencia europea de control de enfermedades. También ha valorado el informe de los expertos de esta última institución en el que señalaban que el Carlos III "no está diseñado" para una emergencia de este calibre y ha admitido que, aunque valoraron la "gran calidad" de las infraestructuras y el personal, "no significa que no se puedan mejorar" ciertos aspectos, como el tamaño de las esclusas donde el personal se viste con los equipos especiales de protección. En este sentido, ha negado que las calzas que utilizó la sanitaria contagiada no fueran las adecuadas y ha asegurado que las que utiliza el personal del Carlos III son "dobles e impermeables".

El portavoz del comité gestor ha trasladado asimismo la petición de la paciente para que se respete su intimidad y la confidencialidad de los datos sobre su salud. Hoy mismo, el hospital Carlos III ha emitido un comunicado en el que "lamenta profundamente" la publicación de las imágenes de Teresa en la habitación de aislamiento donde se encuentra ingresada y ha pedido "respetar la intimidad" de la paciente y de los profesionales implicados.

Otras 15 personas en observación

Además de la auxiliar de enfermería, otras 15 personas permanecen ingresadas en el Carlos III, aunque se muestran asintomáticas y permanecerán por el momento en observación.

Anoche recibió el alta hospitalaria la enfermera ingresada en el Carlos III por contacto con el religioso fallecido Manuel García Viejo tras dar negativa la segunda prueba realizada por el Centro Nacional de Microbiología. Aunque la enfermera ha sido dada de alta, seguirá en vigilancia pasiva por tratarse de contacto de bajo riesgo hasta finalizar la cuarentena, el 16 de octubre.

El resto de los ingresados son tres peluqueras del centro donde se depiló Teresa cuando ya presentaba los primeros síntomas, otra enfermera de La Paz y una mujer del servicio de limpieza que trabajaba en el centro de salud de Alcorcón donde acudió Romero, que también ingresaron la noche del viernes.

Además, permanecen en la planta de vigilancia activa de contactos de alto riesgo el marido de Teresa, la médico del centro de salud y el facultativo de las Urgencias del hospital de Alcorcón que la atendieron, así como un médico procedente del hospital, que también atendió a la auxiliar de enfermería, un sanitario del Summa, un médico, dos enfermeras, un enfermero supervisor y un celador.

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