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El Ruido Rosa culpa directamente al Ayuntamiento de Granada y a la Junta de Andalucía de su cierre

Las siete claves que explican el cierre de 'Ruido Rosa'
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  • El comunicado asegura que "hemos sido la contracultura, los que contestan, los que no se callan, y eso no les gusta"

Las razones del cierre del Ruido Rosa están cristalinamente explicadas por los propietarios y trabajadores en el comunicado publicado esta mañana de martes en Facebook con el título ‘Esta no es manera de decir adiós’.

Lo desgranamos en una serie de píldoras que dejan claro que las administraciones, Ayuntamiento de Granada y Junta de Andalucía, son las señaladas como culpables directas del cierre, por su “afán recaudatorio”, por sus gestos destinados a complacer al “turismo”, en clara referencia crítica al proyecto ‘Granada Ciudad del Rock’, del que dicen que tiene que proteger y no destruir el tejido musical existente en la ciudad: “El apoyo a la escena musical de nuestra ciudad no debe consistir sólo en gestos y proyectos de cara al turismo”, escriben.

1. "Nuestro empeño ha sido hacer de Granada una ciudad más divertida"

Ciertamente, el Ruido Rosa es un templo musical de la escena de todo el país: “Durante los últimos 30 años hemos intentado hacer de Granada una ciudad mejor. Nuestro empeño ha sido difundir la cultura musical en todas sus formas, contribuir a crear una escena musical alternativa a la corriente mayoritaria y también, por supuesto, hacer de Granada una ciudad más divertida”. De hecho, el cierre del Ruido Rosa supone la cancelación de 46 bolos. Repetimos. 46 bolos programados.

2. "Tras las puertas del Ruido hemos sido capaces de crear un pequeño espacio para la libertad"

Granada pierde. Y además pierde un espacio de libertad, la última frontera que siempre hay que defender: “Han sido tres décadas en las que hemos formado una gran familia en torno al Ruido Rosa, un lugar en el que nos hemos visto reír y llorar, amar y odiar, cantar, disfrutar en la búsqueda constante del mejor arte. Tras las puertas del Ruido hemos sido capaces de crear un pequeño espacio para la libertad, pero ahora esa libertad no es posible”.

3. "A todos los que asiduamente o de vez en cuando os apoyasteis en nuestra barra, vosotros lo hicisteis grande"

Y el Ruido es una familia, una parroquia, el alma de todo garito que se precie. Es tu segunda casa. Y en el comunicado, se agradece al público y a los músicos: “No queremos despedirnos sin dedicar un recuerdo muy especial para los que se quedaron en el camino, para los que de un modo u otro habéis trabajado en el Ruido, y a todos los que asiduamente o de vez en cuando os apoyasteis en nuestra barra, vosotros lo hicisteis grande. Y, cómo no, a todos los artistas que os subisteis a su pequeño escenario, a todos muchas gracias por vuestro arte, gracias y adiós”.

4. "El Ruido cierra sus puertas para siempre"

-Sin dinero ya no hay rock and roll, sin dinero no se puede ir a los conciertos, cantaba el grupete llamado Charol en los ochenta. En efecto, lo mismo le ocurre al Ruido: “Adiós porque esto muere, desaparece, se pierde por el empeño de las administraciones en aplicar leyes que impiden el desarrollo de actividades musicales en locales como el nuestro. El apoyo a la escena musical de nuestra ciudad no debe consistir sólo en gestos y proyectos de cara al turismo. Al menos habría que cuidar que no se destruya el tejido musical ya existente. Teníamos una larga lista de actuaciones para este año, pero la estricta normativa y la presión de las sanciones han terminado por asfixiar uno de los últimos templos de la música granadina. El Ruido cierra sus puertas para siempre”.

5. "La constante persecución a la música"

El comunicado señala directamente como culpables del cierre a las administraciones. Sin paños calientes, directo a los ojos: “En estos 30 años hemos visto pasar por el Ayuntamiento de Granada todo tipo de opciones políticas, todas con un denominador común: la constante persecución a la música en cualquiera de sus manifestaciones. Tres décadas de constantes normativas, tanto del Ayuntamiento de Granada como de la Junta de Andalucía, que limitan, vigilan, presionan y hacen imposible el desarrollo normal de cualquier actividad. Claro está, con un claro y desbocado afán recaudatorio”.

6. "Hemos sido la contracultura, los que contestan, los que no se callan, y eso no les gusta"

Si es que, además, estos chicos chicas saben escribir y narrar la parte de la historia de la ciudad que también sucede. Y escriben en granaíno: “En el Ruido se ha movido buena parte de la escena musical granadina, y ellos lo saben. Hemos sido la contracultura, los que contestan, los que no se callan, y eso no les gusta. Esto es lo que está pasando realmente en Granada, "la ciudad del rock", la misma que entierra sus ríos, mata a sus poetas y ahora también calla su música”.

7. "Un cadáver para la revolución"

Por qué no terminar con Neil Young: ”Esta vez ganan ellos, pero a veces hace falta un cadáver para que empiece una revolución. Pues bien aquí, lo tenéis. Hey hey, my my, rock & roll will never die!” RUIDO ROSA”.