Los motivos por los que te pueden prohibir embarcar en un avión: ¿Quién lo decide?

Pasajeros embarcando en un avión de la compañía Ryanair. /EFE
Pasajeros embarcando en un avión de la compañía Ryanair. / EFE

El Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas (SEPLA) matiza que cada aerolínea tiene su propia política al respecto pero que el piloto principal es quien tiene la última palabra sobre su pasaje

ÁLVARO LÓPEZ

A vueltas con la polémica surgida a raíz del caso de Laura, la granadina a la que le fue denegado el embarque en un avión de Vueling que cubría la ruta entre Palma de Mallorca y Barcelona el pasado fin de semana por, en teoría, llevar un body negro y una falda, las dudas sobre si la aerolínea cumplió correctamente con el procedimiento no cesan. No en vano, la historia ha trascendido poniendo de relieve si lo que se cometió con la viajera fue un abuso de poder o se ajustó a la normativa.

El Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas (SEPLA) es tajante en este aspecto, tal y como explican a IDEAL: «La política de admisión corresponde a la compañía. Un comandante puede negar el acceso a un avión a un pasajero susceptible de ser conflictivo. Parece que este era el caso». Es decir, la última palabra para denegar el viaje a la granadina la tuvo el piloto principal de aquel vuelo entre Palma de Mallorca y Barcelona.

El caso de Vueling

De acuerdo con la información que traslada SEPLA, cabe preguntarse qué condiciones de transporte tienen las principales compañías aéreas que operan en España. Algunas de ellas son claras al respecto de las razones que esgrimen para que un pasajero no pueda subirse a uno de sus aviones por razones fuera de lo común. Otras tienen una política más difusa.

Vueling

Curiosamente, Vueling es una de las compañías que sí argumenta sus motivos para que un viajero no pueda acceder a uno de sus vuelos. En ninguno de los casos se contempla que se pueda expulsar a un pasajero por su vestimenta -motivo por el que en teoría se expulsó a la granadina que denuncia este trato por parte de la aerolínea-. Sí se matizan otros aspectos como los que hacen referencia a la seguridad del resto del pasaje, que el usuario que vaya a coger el vuelo tenga buena conducta o que no haya incumplido previamente ninguna norma prevista por la aerolínea.

En ninguno de los casos Vueling contempla entre sus motivos que se pueda expulsar a un pasajero por su vestimenta

Como el resto de compañías aéreas, Vueling tampoco permite el acceso al avión a quienes tengan el billete defectuoso o presenten algún documento adquirido de forma presuntamente ilegal. Sin embargo, no se encuentra ninguna mención a la vestimenta del pasajero o la posible relación entre esta y la seguridad del vuelo en cuestión. Lo más parecido que se atisba sobre ello es el epígrafe en que Vueling recuerda que se denegará el embarque si es «necesario o conveniente para evitar daño, incomodidad o molestias graves a otros Pasajeros o a la tripulación». Pudiendo considerarse incómoda la ropa de Laura, la granadina afectada en el caso que ha dado pie a este reportaje.

Ryanair

Además de Vueling, Ryanair, otra de las compañías que operan en España, y que además lidera el mercado de viajes en avión con más de 20 millones de pasajeros transportados hasta junio en nuestro país, también especifica sus motivos para denegar el embarque a un viajero. En estos tampoco se incluye la ropa como uno de las razones para denegar la posibilidad de utilizar el avión. Ryanair sí cita expresamente cuestiones que tienen que ver con el estado físico o mental del usuario que toma el viaje. De ser dudoso, la compañía puede expulsar a la persona sobre la que residan las dudas.

Ryanair se reserva también la denegación del embarque a aquellos pasajeros que hayan mostrado mal comportamiento en el procedimiento previo al despegue del avión

La compañía aérea irlandesa de bajo coste se reserva también la denegación del embarque a aquellos pasajeros que hayan mostrado mal comportamiento en el procedimiento previo al despegue del avión, así como si consta que lo hayan hecho en otros vuelos previos de la aerolínea. Tampoco podrán utilizar sus aviones aquellos pasajeros que tengan problemas legales que comprometan a Ryanair ni los que posean un título de viaje que no pueda ser comprobado o haya sido manipulado.

Air Europa

No solo Vueling y Ryanair especifican sus propias condiciones de transporte. Air Europa también aplica sus propias medidas contra los pasajeros a los que no quiera montar en uno de sus aviones. De las aerolíneas más utilizadas de España, es la única de las consideradas regulares, y no de bajo coste, que sí hace públicas estas condiciones para denegar el transporte. En estas tampoco se menciona la ropa. Destacan aquellos aspectos relacionados con la seguridad como el hecho de que haber utilizado palabras amenazadoras o abusivas pueden suponer la expulsión del viaje.

No es lo único que recoge Air Europa. Tampoco permite el acceso a sus vuelos a aquellos pasajeros que estén al margen de la legalidad del país en el que toman el vuelo. Aplica la misma medida con aquellos usuarios que lleven equipaje que pueda resultar potencialmente peligroso para el resto del pasaje. La aerolínea también incide en que si se detectan sustancias ilegales como droga, el pasajero no podrá acceder al avión.

Easyjet e Iberia

En el plano de las compañías aéreas que son menos transparentes con su política de denegación de transporte se sitúan Iberia. La aerolínea se reservan, al menos en su portal web, los motivos por los que pueden denegar el viaje a cualquier pasajero. La única mención explícita hace referencia a la normativa europea en que se basan para, llegado el caso, negar el acceso a un viajero y poder llegar a indemnizarle.

Por su parte, easyJet sí especifica lo que considera un comportamiento inadecuado del pasajero y que, por lo tanto, podría derivar en que se le negara el embarque. En los términos y condiciones, y en concreto en el punto 18 sobre 'Conducta a bordo y en el aeropuerto y derecho a rechazar el transporte, aborda los supuestos en los el que comandante puede dar la orden para que no se le de acceso a un pasajero.

Tren y autobús, sin regulación

Si las aerolíneas se reservan el derecho a denegar el embarque de sus pasajeros si así lo estiman oportuno con la opinión final del comandante, en el caso de los otros grandes medios de transporte que se utilizan, el tren y el autobús, la regulación es mucho más laxa y difusa. Al menos en cuanto a Renfe y Alsa, las dos principales compañías de ambas formas de movildiad.

Renfe basa su política de denegación del viaje a que el billete no esté en condiciones óptimas, que el viajero no lo haya presentado correctamente o que carezca de él. No se menciona nada acerca de las condiciones físicas o mentales, así como de ningún otro aspecto del pasajero para que pueda ser expulsado de uno de sus trenes. Eso sí, como en el caso del avión, ningún viajero en tren puede utilizar el servicio llevando determinadas sustancias o materiales potencialmente peligrosos.

Por su parte, Alsa no cuenta con ninguna política al respecto de las condiciones de transporte. Es decir, la compañía de autobuses no especifica ninguna cuestión que pueda hacer que un viajero tenga que quedarse sin subirse a un autocar más allá de que carezca de billete o este no esté correctamente. Como en el caso del tren, la regulación resulta difusa y en este caso ni la normativa europea aclara dicho aspecto.