La prisión de Albolote decidirá pasado mañana si el violador en serie sale en tercer grado esta misma semana

Imagen del detenido antes de comparecer en el juicio en la Audiencia de Málaga en 2005./IDEAL
Imagen del detenido antes de comparecer en el juicio en la Audiencia de Málaga en 2005. / IDEAL

El profesor de gimnasia de Málaga, condenado por 24 agresiones sexuales, ha accedido a este régimen en contra del criterio de la cárcel

J. R. VILLALBA / A. LÓPEZGranada

La junta de tratamiento de la cárcel de Albolote tiene previsto reunirse el próximo jueves para decidir la fecha de salida de Juan Carlos G. R., el condenado por 13 violaciones y 11 agresiones sexuales. Si Instituciones Penitenciarias tiene decidido para esa fecha en qué Centro de Inserción Social -CIS- deberá cumplir este violador en serie su tercer grado podrá salir del penal de Albolote el viernes 13 para incorporarse a su nuevo destino el lunes 16 de septiembre. En el caso de que la decisión se posponga a la próxima semana, no saldría del penal de Albolote hasta el próximo 20 de septiembre. El recluso ha solicitado el CIS de Albolote para cumplir lo que le queda de condena en tercer grado, aunque Instituciones Penitenciarias lo ha propuesto para hacerlo en Algeciras o en Málaga, aunque finalmente podrá ir a cualquier otro centro que considere oportuno la Administración penitenciaria.

Juan Carlos G. R. lleva encarcelado desde el año 2002 tras ser condenado por 13 violaciones y 11 agresiones sexuales en grado de tentativa cometidas en Málaga entre los años 1997 y 2002. Este interno de la prisión de Albolote lleva ingresado en el penal granadino desde el año 2012. Los educadores y demás componentes de la junta de tratamiento de la prisión alboloteña han informado desfavorablemente para que se le conceda el tercer grado penitenciario, mediante el cual podrá salir los fines de semana y disfrutar de una hora de calle a diario.

Tras presentar un recurso contra este informe desfavorable el pasado mes de julio, logró que el juez de Vigilancia Penitenciaria de Granada le concediera el tercer grado el pasado 29 de agosto. La ley ampara a este recluso para gozar del tercer grado y el juez lo único que ha hecho es aplicar la normativa penitenciaria para que pueda progresar de grado.

Los educadores y psicólogos de la prisión de Albolote también se han opuesto a todos los permisosque viene disfrutando desde el otoño de 2018 emitiendo los correspondientes informes desfavorables, que no han impedido que este interno disfrute de estas salidas de la cárcel en Málaga, el destino que siempre ha solicitado en cada permiso.

Juan Carlos estuvo en prisión preventiva en Alhaurín de la Torre desde su detención en 2002 hasta que, en 2005, la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Málaga dictó sentencia. Fue condenado a 271 años de prisión por 13 delitos de agresión sexual y otros 11 en grado de tentativa, aunque el tribunal le impuso finalmente 20 años, que era el límite legal vigente en ese momento para las penas de privación del libertad. Hasta ese momento, y probablemente hasta la fecha, había sido la condena más alta impuesta a una sola persona por la Audiencia Provincial de Málaga en su historia y en el ámbito estatal se pueden contar con los dedos de una mano condenas superiores a la impuesta a este individuo.

Así las cosas, tras la sentencia, el violador que hoy tiene 46 años continuó en la cárcel con un horizonte negro, 20 años entre rejas -se 'licencia' (extingue por completo su pena) en enero de 2022- y, al salir, una orden de alejamiento de 2.000 metros hacia cada una de sus víctimas durante otros 15 años.

De momento, aún no se ha decidido a qué Centro de Inserción Social lo enviarán

En el fallo, en cambio, no se recogió medida alguna de libertad vigilada, por lo que, una vez cumpla la pena, Juan Carlos G. R. no estará sometido a ninguna clase de control por parte de la Administración penitenciaria, más allá de la mencionada prohibición de aproximarse a las 24 mujeres a las que agredió o intentó agredir sexualmente entre los años 1997 y 2002.

En el módulo de respeto

En estos años, el recluso ha pasado por las cárceles de Alhaurín en Málaga y por la de Córdoba, hasta finalmente llegar a Albolote en 2012, donde ha cumplido los últimos siete años de su condena. En la prisión de Albolote se encuentra en estos momentos en un módulo de respeto, donde se hallan los presos que no consumen drogas y tienen un comportamiento bueno. «Estos internos no suelen buscarse problemas en el interior de la cárcel y siempre tratan de pasar lo más desapercibidos posibles», apunta una fuente consultada en el penal granadino. Ha tenido distintos destinos en la cárcel de Albolote y el último ha sido en el economato de esta prisión.

Puede salir el viernes

El juez le ha concedido el tercer grado del artículo 82.1 del Reglamento Penitenciario, una modalidad restringida -«es el menos tercer grado que existe, es decir, el más estricto de todos», expresa la fuente consultada- en la que se limitan las salidas por las características psicosociales del reo para su progresiva adaptación a un régimen abierto más pleno. En estos casos, se busca alguna asociación o institución pública o privada para su apoyo o acogida en el momento de su salida en libertad. Suele coincidir con salidas los fines de semana y como mucho una hora cada día, al menos, así es como se lleva a cabo en el Centro de Inserción Social de Granada.

De momento lleva cumplidos ya 17 años.