La 'trampa' del GPS en el Albaicín que puede dañar tu coche

Las calles estrechas atrapan a los vehículos y generan destrozos en su carrocería y en las viviendas

Diego Callejón
DIEGO CALLEJÓNGRANADA

El pasado 12 de mayo, un coche quedó atrapado en una calle del barrio del Sacromonte de Granada, teniendo que ser rescatado por una grúa particular. El vehículo, un Mini de pequeñas dimensiones, trató de insertarse por una estrecha vía de la ciudad, pero acabó atascado. Este suceso, no obstante, no es un hecho aislado, ya que es bastante común el barrio del Albaicín, donde las angostas vías hacen que sea una imagen habitual.

De hecho, una casa de este barrio ha 'atrapado' un total de quince coches en lo que va de año. Esta vivienda, situada en un estrechamiento de la calle Oidores, está en una ruta de paso turista por su cercanía con varios hoteles y apartamentos situados en el Albaicín.

La 'trampa' del GPS

Tal y como relatan los vecinos de esta zona, el culpable del recurrente incidente es el GPS. Nos trasladamos al histórico barrio nazarí para comprobar cómo afronta estas rutas Google Maps, el geoposicionador más utilizado a día de hoy, y descubrimos que, en efecto, dos de las calles más 'conflictivas' en este sentido aparecen en varios recorridos cruciales para moverse por el Albaicín.

Como puede observarse en el vídeo que acompaña a esta información, el primer caso se produce en la calle San Juan de los Reyes. Para ir desde el Paseo de los Tristes o la Cuesta del Chapiz hasta la zona de Plaza Nueva, donde hay varios lugares de pernoctación turística, el GPS indica la necesidad de atravesar por completo la angosta calle de San Juan de los Reyes. Aunque dos grandes discos custodian el arco que da inicio a la calle, y recuerdan que tiene tramos de no más 180 centímetros de anchura, muchos turistas ignoran o no ven estas señales, quedando atrapados en uno de los estrechamientos que más rozaduras muestra.

Por otra parte, desde la turística Placeta de San Miguel Bajo hasta la calle San José Alta, el GPS envía a quien lo consulta por la calle Oidores, donde hasta quince coches han quedado atrapados en lo que va de año. En el último giro de esta vía, un disco recientemente instalado indica que hay tramos con anchura de 150 centímetros, una medida inferior a la de la mayoría de automóviles. Tras los últimos incidentes, empresarios y vecinos han pedido prohibir la circulación en estas calles estrechas del Albaicín.