Siete días tras la pista de Natalia, la granadina desaparecida en París

La granadina Natalia Sánchez, sonriente en una instantánea de sus redes sociales. / ATLAS

Una patrulla de la Policía francesa encontró a la joven Natalia Sánchez Uribe, a quien se buscaba desde hacía una semana

Diego Callejón
DIEGO CALLEJÓN

Tras una semana de búsqueda intensa, la granadina Natalia Sánchez Uribe por fin está con sus padres. En la jornada de ayer, una patrulla policial francesa localizó a la joven de 22 años en estado de desorientación, y la trasladó a un hospital cercano donde luego pasó una revisión. Al cuadrar con la descripción física de la entonces desaparecida, se advirtió a las autoridades españolas y a los familiares, que se habían trasladado a París en los días anteriores.

Todo comenzó el pasado miércoles 1 de mayo, cuando esta joven estudiante de Erasmus fue vista por última vez en París mientras se encontraba haciendo una mudanza. Dos días después, sus padres, naturales de Baza pero residentes en Palma de Mallorca, presentaron una denuncia que desencadenó una operación de búsqueda conjunta de la policía francesa y la española por las calles parisinas. En consecuencia, el lunes 6 de mayo, la Fundación Quién Sabe Dónde publicó un cartel alertando de su desaparición en redes sociales, donde tuvo una gran difusión.

Como parte de la investigación, la Policía francesa interrogó junto a un investigador de la Guardia Civil al casero de Natalia, en el distrito XIV de París. El arrendador declaró que había quedado con Natalia el día 2 de mayo para recibir de su mano las llaves del piso antes de abandonar el inmueble y mudarse al de una compañera catalana, que ya disponía de parte de su ropa y esperaba a su instalación definitiva. En este interrogatorio, el casero declaró haber encontrado una maleta y restos de comida, por lo que pasó la noche esperándola.

Durante esta mudanza, Natalia dejó dos maletas en la casa de su amiga y le dijo que regresaba para recuperar una tercera y que volvería más tarde para estudiar juntas, ya que está en mitad de sus exámenes finales. Sin embargo, tampoco pasó por su anterior apartamento a recoger sus pertenencias, por lo que fueron sus compañeros de piso quienes alertaron de la desaparición a las autoridades francesas.

El hallazgo de la mochila

Durante la investigación en ambos pisos, el que dejaba y al que se mudaba, la Policía no encontró rastro ni de su mochila ni de su ordenador portátil. Tras varios días de búsqueda, el pasado 7 de mayo la mochila de Natalia apareció con su móvil y su ordenador en un parque próximo a la Escuela de Economía de la Sorbona, en la que cursaba sus estudios. Ese mismo día, las compañeras de Natalia Sánchez en la Universidad Autónoma de Barcelona declararon en público que la joven de 22 años se sentía «sola y agobiada» así como «seguida y observada» desde hacía más o menos un mes. No obstante, ante su «carácter desconfiado», no le dieron demasiada importancia.

Asimismo, de acuerdo con personas cercanas a Natalia, no estaba siendo «un curso fácil» para la joven nacida en Granada, que se mudó a París para cursar su Erasmus en septiembre. Al parecer, tal y como confirmaron estas mismas fuentes, la joven tenía pensado volver a España tras los exámenes a mitad de este mes de mayo.

Tras la localización de la joven, los familiares de Natalia se mostraron «muy contentos» en la jornada de ayer. Al saber que había sido localizada en buen estado de salud, reconocieron un gran alivio, ya que eran «muchos días» sin saber de ella.

En esta línea, Javier Uribe, un tío de la joven, señaló que «ella se encuentra un poco desorientada pero bien» y recalcó que en la familia están «súper contentos» con este desenlace. «Ya no estábamos a gusto con la situación, eran muchos días y unas circunstancias muy raras», reconoció Javier después de que sus pertenencias fueran localizadas.

Por su parte, los familiares que la joven y sus padres conservan en la localidad granadina de Baza se mostraron «emocionados» y «muy contentos» tras recibir la llamada que les permitió saber que fue localizada con vida y en buen estado.

Según las últimas informaciones recibidas al cierre de la edición de este diario, la joven se encuentra en buen estado aunque aturdida, recuperándose en el hospital junto a sus seres queridos. Los distintas autoridades españolas implicadas, así como la Fundación Quién Sabe Dónde Desaparecidos, no aportaron más datos sobre la misteriosa desaparición, al tiempo que la investigación, llevada a cabo por la Brigada de Represión de la Delincuencia francesa con la colaboración de la Guardia Civil española, sigue abierta.

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