Quejas por los tests de coches: «Un día habrá muertos»

Quejas por los tests de coches: «Un día habrá muertos»

«Coches ardiendo, volcados o que van a mil por hora es lo que vemos un día sí y otro también», es lo que denuncian desde la asociación de vecinos de Lanchas del Genil

Sergio González Hueso
SERGIO GONZÁLEZ HUESOGranada

En el barrio de Lanchas del Genil, situado entre el centro de Granada y el Parque Natural de Sierra Nevada, están hartos de las pruebas que grandes concesionarios realizan en las carreteras de esta zona. Hablan de accidentes, fuegos repentinos o de altas velocidades que ponen en riesgo, según denuncian, la seguridad vial de este lugar. Estos tests no son nuevos en Granada. El problema es que han proliferado de tal manera que para vecinos y usuarios del Centro de Alto Rendimiento (CAR) ubicado allí se está convirtiendo en un problema.

En Sierra Nevada es común desde hace años que coches de alta gama camuflados y seguidos por laboratorios sobre ruedas, circulen en pruebas. Las grandes marcas automovilísticas escogen esta zona por su particular orografía. En apenas unos kilómetros se puede alcanzar una altitud elevadísima sobre el nivel del mar. Estos vaivenes de altura y, por consiguiente, también de temperatura, se suma a otras dos ventajas: la calidad del firme de las carreteras de acceso a Sierra Nevada y la amplia oferta hotelera. Esto convierte a este lugar en el perfecto campo de pruebas.

A pesar de que el impacto económico que genera esta actividad en la zona es elevado, lo cierto es que los vecinos la ven como una auténtica amenaza a su seguridad como usuarios de unas carreteras en las que en los últimos días han sido testigo de vuelcos aparatosos, choques o fuegos espontáneos, según cuentan.

Desde la asociación de vecinos de Lanchas del Genil, Amalia López, cree que antes o después «habrá muertos» en estas vías urbanas por culpa de estas pruebas, que aunque no son nuevas sí que se habrían «multiplicado por diez» en los últimos años.

Ella lleva 19 años viviendo en este barrio a medio camino entre Granada y Cenes de la Vega. Por lo que está familiarizada con estos tests desde casi siempre. Ahora bien, lo que está viendo últimamente es nuevo tanto para ella como para sus vecinos. A estas alturas define directamente como «invasión» lo que está ocurriendo en las carreteras de Sierra Nevada. «Coches ardiendo, volcados o que van a mil por hora es lo que vemos un día sí y otro también», cuenta la presidenta de este colectivo.

En la zona entrenan varios equipos ciclistas, quienes han tenido más de un susto debido a las altas velocidades que alcanzan estos coches. Mikel Zabala, preparador del equipo Movistar, cree que la clave es la «convivencia» entre ambas actividades. El problema, según Enrique Montero, de Sierra Nevada Limpia, es que estas pruebas se hacen «sin ningún respeto a las normas viales», denuncia. Una «impunidad» que exige que se acabe «ya». Consultadas por este periódico, fuentes de la Policía y la Guardia Civil negaron que se haga la vista gorda con estos coches, a los que multan como a cualquiera que infrinja el código de circulación.