El crimen del joven marroquí en Zafarraya se originó tras una discusión por una cerveza

Una cerveza inició la discusión que acabó en tragedia./R. I.
Una cerveza inició la discusión que acabó en tragedia. / R. I.

El único detenido, de 25 años y sin antecedentes penales previos a estos hechos, pasará hoy a disposición judicial en Loja

JOSÉ RAMÓN VILLALBA GranadaNOELIA JIMÉNEZ GARCÍA Loja

El asesinato de una persona no tiene perdón, pero menos aún esas razones absurdas capaces de disparar la parte más irascible de cualquier ser humano con consecuencias funestas. Uno de estos absurdos ocurrió el pasado 3 de septiembre en Zafarraya, un absurdo manchado de sangre que acabó con la vida de un ciudadano marroquí a quien le quedaban menos de 25 días para volver a su tierra. El homicida lo mató por una simple cerveza, tal y como han apuntado a este periódico personas próximas al finado.

Una cerveza. El habitáculo donde ocurrió todo es un cortijo donde residen hacinados y en condiciones poco higiénicas quince personas.Todos son temporeros. Muchos de ellos habían estado tomando unas cervezas, según testigos, y más de uno se encontraba ebrio. El presunto autor del homicidio y único detenido por estos hechos, de 25 años y nacionalidad marroquí, quería continuar la juerga pese a la intención de otros de cortar la fiesta para descansar de cara a la jornada laboral del día siguiente. Pidió una cerveza al fallecido y éste se la negó. No aguantó el no por respuesta y le asestó dos cuchillazos que acabaron con su vida. Ahí se terminó la fiesta.

El presunto autor de los hechos huyó campo a través pasadas las tres de la madrugada del martes. En el lugar del crimen no dejó el cuchillo, al menos, la GuardiaCivil no lo ha encontrado, aunque otras pruebas irrefutables de la autoría del crimen lo incriminan. Poco después era detenido por la Guardia Civil.

La víctima y su verdugo eran conocidos. Ambos llegaron a Zafarraya como temporeros a finales del pasado mes de julio y tenían previsto regresar a su país de origen durante la última semana de setiembre, una vez terminada la temporada agrícola. Uno no volverá nunca, y el único detenido por estos hechos tardará muchos años en ver la luz de su país.

El arrestado carece de antecedentes penales. Aunque sí es cierto que hay muchos compañeros de trabajo del detenido que han declarado en contra suya debido a que el detenido no congeniaba demasiado bien con buena parte de la cuadrilla que compartía la misma casa con el arrestado y la víctima de este homicidio.

La Guardia Civil ha identificado y tomado declaración a otras dos personas que supuestamente formaron parte de una trifulca previa a la reyerta que se saldó con la muerte del marroquí de 40 años.

Hoy pasa al juzgado

El presunto autor de la muerte permanece en dependencias de la Guardia Civil y a la espera de pasar a disposición judicial durante el día de hoy, después de que huyera del lugar de los hechos tras el ataque y de que fuera detenido sobre las 14 horas del mismo martes en Ventas de Zafarraya. En ese momento fue trasladado al Puesto de la Guardia Civil en Loja por la presunta comisión de un delito de homicidio.

El fallecido, con vida tras el ataque, fue trasladado a toda velocidad al hospital de Vélez-Málaga, el más cercano a la zona de Zafarraya, pero la excesiva pérdida de sangre fue fatal y los servicios sanitarios no pudieron hacer nada por salvar su vida. Finalmente, murió en la madrugada del mismo martes.

Triple de población

Zafarraya suele triplicar su población en la temporada agrícola y así permanece desde mediados de julio hasta finales de setiembre. Vecinos de Zafarraya han comunicado cómo se transforma la localidad en estos meses con la llegada masiva de ciudadanos procedentes en su mayoría de Marruecos.

«En el centro de salud se atienden muchos comas etílicos pese a que la religión musulmana les prohíbe beber alcohol. No dejan de lado su religión y hay quien hace sus veces de imán para atender las necesidades religiosas de esta población», apunta un vecino de Zafarraya.