«Mis hijos han sufrido mucho al ver a su padre en la picota durante 11 años»

Francisco Javier Maldonado, en su negocio hostelero de la calle Ángel Ganivet. /JORGE PASTOR
Francisco Javier Maldonado, en su negocio hostelero de la calle Ángel Ganivet. / JORGE PASTOR

Entrevista a Francisco Javier Maldonado, exalcalde de Gójar | Tras su exculpación por delitos de prevaricación, Maldonado, centrado al 100% en la hostelería, asegura no guardar rencor y tampoco descarta volver a la política

Jorge Pastor
JORGE PASTORGRANADA

Francisco Javier Maldonado, alcalde de Gójar por el PP durante veintidós años, no olvidará el 10 de julio de 2017, cuando la Audiencia lo condenó a diecisiete años de inhabilitación y uno de cárcel por un convenio urbanístico que permitió levantar dos edificios a una empresa de la que su hermano era socio. Como tampoco olvidará el 23 octubre de 2018, cuando el Supremo revocó la sentencia y lo declaró inocente.

-¿Cómo cambió su vida aquel día?

-Cambió en muchos aspectos. Tengo claro que la política no es eterna, pero sí tenía mi vida planificada para cuatro años -por su condición de alcalde de Gójar-. Fue una sentencia brutal y de 'motu proprio' dejé todos mis cargos institucionales y en el partido. Me incorporé a lo que nunca he dejado, la hostelería. Yo siempre compatibilicé mis veintidós años de vida pública con mi profesión. Desde ese momento me dediqué al cien por cien a mis negocios: dos restaurantes en Gójar y uno que abrí en marzo en Granada. Desde el punto de vista emocional se me vino todo encima porque yo creía totalmente en mi inocencia y nunca me había imaginado una sentencia así.

-¿Cómo han sido estos quince meses hasta que el Supremo revocó la sentencia?

-Muy complicados porque venimos de una situación familiar muy difícil tras el fallecimiento de mi hermano pequeño. 2017 fue un año negro para mí y los míos. Me quedé en 'shock'. A partir de ahí de la sentencia empecé a ordenar mi vida. Me tomé un periodo de reflexión y opté por hacer realidad mi ilusión de tener un negocio en Granada. No esperaba salir así de la política. Tampoco esperaba hacerlo por la puerta grande, porque no hubo grandes logros, pero sí revolucionamos un pueblo que nos encontramos prácticamente en estado tercermundista. Lo dotamos de infraestructuras, servicios y buenos equipamientos.

-¿Cómo llevó que su nombre se asociara a la corrupción?

-No tenía forma de entenderlo. Es muy difícil entender que hubiera una sentencia brutal de tres magistrados y otros, los del Supremo, digan que no se ha demostrado ninguno de los delitos que se me imputaban. Esto es complicado de entender para mí y para toda la sociedad.

-¿Se ha sentido totalmente respaldado por su partido o ha visto que alguien le daba la espalda?

-Dentro de los partidos hay de todo. Ya lo dijo un político socialista, Alfonso Guerra: cuerpo a tierra que vienen los nuestros. Estas cosas no generan enemigos, pero sí discrepancias dentro de tu propio partido. Para mí lo más importante era la dirección provincial. Y el presidente, Sebastián Pérez siempre, a pesar de lo que dijeran, ha confiado en mí. Estando imputado se comprometió conmigo y me llevó a la Diputación. Y después Sebastián ha seguido viniendo a mi nuevo negocio en Granada y a mi casa. Incluso me he sentido respaldado estando condenado. En cualquier caso, puede ser que haya gente que se alegrara por la sentencia porque ya dudaban de ti. Pero no creo que nadie se alegre profundamente por el daño que me hicieron. La presunción de inocencia significa que eres inocente hasta que se demuestre lo contrario. Aquí no, eres culpable hasta que se demuestre que eres inocente.

-Cuando paseaba por las calles de Gójar, ¿qué le decían los vecinos? ¿Ha sentido en algún momento que le faltaran el respeto?

-Seguramente que en los corrillos de izquierdas se habrán alegrado mucho y lo habrán celebrado. Además de este proceso, he tenido once denuncias de socialistas, de comunistas, de ecologistas... de las cuales ocho se quedaron en la instrucción y tres veces he llegado al banquillo, pidiéndome alguna vez hasta diez años de prisión. En todas he quedado absuelto. La gente siempre me ha respaldado porque siempre he sido el candidato del PP en Gójar y logré el apoyo durante seis legislaturas. Al final lo que cuenta en unas elecciones es el voto y ese voto siempre ha sido para el PP.

-¿Se ha sentido víctima de la judicialización de la vida política alimentada por todos los partidos, entre ellos el PP?

-Sí me he sentido. Quizá los máximos culpables seamos los dos partidos principales de España, el PSOE y el PP. Basta que a un contrario le endosen la palabra imputado para que te asocien a la corrupción. La palabra imputación es una condena mediática y social. Y todo lo que ponen de ti es malo. Nunca se ha puesto en las entrevistas lo que yo decía. Mi versión no interesaba. Y ahora resulta que es la que prevalece.

-¿Cómo ha cambiado su percepción de la política?

-Ahora la miro desde otra perspectiva. Más relajado, más pausado, con un poco de rabia contenida. Mis hijos, con 12 y 15 años, han vivido con su padre en la picota durante once años. Que si corrupto, que si ladrón... les han dicho de todo de mí. Ellos han sufrido, mi mujer ha sufrido, mi hermano, que no está en la política y estuvo encausado en este procedimiento, lo ha pasado muy mal. Somos una familia muy grande y somos una gran piña, y eso nos ha salvado de caer en la derrota y desmoralizarnos.

-¿Guarda rencor?

-Ninguno.

-¿Hacia el PSOE, que ejerció la acusación popular contra usted, tampoco?

-No. Rencor no. Pero sí les pido que no vayan con saña, con inquina y con ese odio que me tienen personas del PSOE. Se les veía cómo rezumaba el odio en su cara sin yo haber hecho nada. Bueno, sí les he hecho. Ganarles unas elecciones detrás de otra y eso ellos no lo concebían. Gójar fue un feudo del PSOE durante dieciséis años y fue llegar Francis Maldonado a la cabeza del PP y ganar todas las elecciones durante veintidós años.

-El PSOE está valorando presentar un recurso de amparo ante el Constitucional...

-No se lo creen ni ellos. Un recurso de amparo ante el Constitucional se presenta por derechos fundamentales. ¿Qué derechos fundamentales ha visto conculcados el PSOE? A mí sí se me han conculcado.

-¿Se plantea regresar a la primera línea política?

-Pues no lo sé. Es la pregunta del millón. He estado mucho tiempo en la política municipal, pero no se puede descartar nada. Ahora voy a apoyar a Juanma Moreno en esta campaña. Y en 2019 ya veremos.

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