El brote de paperas en Alhama suma otros 12 afectados

Entrada del centro de salud de Alhama./J. MORALES
Entrada del centro de salud de Alhama. / J. MORALES

Asciende a 27, según los datos ofrecidos por Salud, el número de jóvenes diagnosticados con la enfermedad

Javier Morales
JAVIER MORALES

El virus que provoca la parotiditis –una inflamación de las glándulas parótidas, situadas en el cuello– sigue en expansión por la provincia. El lunes, la delegación granadina de la Consejería de Salud cifraba en 15 los casos registrados; ayer, la cifra ascendía a 27 personas diagnosticadas. El brote que comenzó en la comarca de Alhama a finales de diciembre no ha dejado por el momento ningún afectado de gravedad: todos los enfermos sufren síntomas leves que van desde la fiebre hasta dificultades al tragar. También hay afectados en Arenas del Rey y Zafarraya.

Salud no ofreció ayer más detalles al respecto y se remitió a la información enviada el pasado lunes: un llamamiento a la «tranquilidad». Los afectados son jóvenes que recibieron dosis de la vacuna triple vírica que se han demostrado ineficaces contra la enfermedad conocida comúnmente como paperas. Estas inyecciones se suministraron a los nacidos entre los años 82 y 87 y desde el 92 al 97, tal y como informaron desde el SAS a un grupo de estudiantes que compartieron aula universitaria con un paciente. Aunque las vacunas sí resultaron eficaces contra las otras dos enfermedades –rubeola y sarampión– la cepa del virus de la parotiditis no inmunizó al 100%.

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De acuerdo con el SAS, la situación «entra dentro de la normalidad». Este tipo de brotes es habitual. No obstante, la tasa media de incidencia en la población, según datos de la Agencia Española de Pediatría, que cita a un informe con estudios en 23 países europeos, es de 3,5 casos cada 100.000 habitantes. Las localidades por las que ha 'corrido' el virus en Granada suman unos 9.000 habitantes, y ya hay 27 diagnósticos.

El virus se propaga fácilmente, por ejemplo, a través de las gotas de saliva. El hecho de que la población de riesgo –los jóvenes– se relacione en aulas, salas de estudio y otros espacios comunes ayuda a la rápida expansión. En 2017 un brote similar afecto a jóvenes universitarios en la capital.

De momento, seguirá el criterio de prevención: vacunar contra la enfermedad únicamente a las personas dentro del grupo de riesgo que hayan mantenido contacto directo con los diagnosticados. Los enfermos deben evitar relacionarse con otros jóvenes nacidos entre los años de ineficacia de la vacuna. Es lo que durante estos días transmiten en el centro de salud de Alhama a quienes se siguen acercando a solicitar información.

Hay una circunstancia a tener en cuenta: dado que el 'recordatorio' de la triple vírica que se suministra a los jóvenes incluye la cepa que inmuniza contra la rubeola, no se puede inyectar a mujeres embarazadas, puesto que puede producir daños en el feto. A las mujeres vacunadas se les recomienda que no mantengan relaciones sexuales en el plazo de un mes, como explicaba el pasado lunes Enrique Maresca, director del centro de Salud de Alhama.

En cuanto al tratamiento de los síntomas, como la parotiditis está provocada por un virus, no cabe más opción que la de esperar a su eliminación natural por el organismo. Analgésicos como el Paracetamol pueden ayudar a sobrellevar los síntomas de la enfermedad. En el caso de los hombres hay que controlar la inflamación de los testículos, puesto que en casos graves puede derivar en infertilidad.