40 litros en una tromba de agua de diez minutos

Las imágenes de la tromba de agua en Granada /PEPE MARÍN Y ALFREDO AGUILAR
Las imágenes de la tromba de agua en Granada / PEPE MARÍN Y ALFREDO AGUILAR

La lluvia anega las avenidas de la zona Norte de la capital, una treintena de garajes en Atarfe, provoca atascos en Albolote y problemas en Huétor Tájar. Los daños más cuantiosos ocurrieron en la localidad atarfeña, donde el Ayuntamiento abre hoy una oficina de asistencia para asesorar en la tramitación de los seguros

S. BAUSÁN, R. SOTO, N. JIMÉNEZ Y J. F. BARRERAGRANADA

Diez minutos. No hizo falta ni uno más para conseguir que parte de Granada capital, principalmente la zona Norte, se convirtiera en una balsa de agua por la que era imposible transitar durante la tarde de ayer. Las intensas precipitaciones dejaron más de un centenar de incidencias relacionadas, principalmente, con inundaciones de calles y sótanos, viviendas anegadas y problemas en el alcantarillado publico, según informó Emergencias 112. En Atarfe hubo treinta garajes inundados, en Albolote se generó un gran atasco, en Huétor Tájar los servicios de emergencia estuvieron desbordados y la A-92 estuvo amenazada por la crecida del río Cacín, afluente del Genil.

Todo empezó sobre las 18.00 horas. A lo largo de la tarde, la Policía Local de Granada contabilizó decenas de llamadas de vecinos que alertaban de distintos problemas provocados por la lluvia. Los Bomberos tampoco daban abasto y las redes sociales ardían con fotos y vídeos de la tromba de agua que muchos usuarios catalogaron de «diluvio».

La gran cantidad de agua concentrada a media tarde -cayeron cerca de 40 litros por metro cuadrado, según Emasagra- representa prácticamente una cuarta parte de todas las precipitaciones que se registraron durante el otoño de 2017. La mayoría de avisos de emergencias que se sucedieron hasta que dejó de llover procedían de los barrios de la zona Norte, Cartuja y Almanjáyar, todos ellos relacionados con bajos, locales y garajes anegados, y otros problemas relacionados con el alcantarillado. Ninguno de ellos alertaba de daños personales.

Una ambulancia con un paciente se quedó atascada en una balsa de agua en Albolote

En efecto, la zona Norte de Granada fue la más afectada, especialmente las avenidas Juan Pablo II y Joaquina Eguaras, donde la Policía Local tuvo que intervenir y controlar el tráfico porque varios contenedores de basura fueron arrastrados hasta el centro de la calzada. El metro se vio obligado a cesar en su recorrido durante unos minutos, ya que la lluvia había arrastrado hasta las vías numerosos sedimentos que impedían su paso. La rotonda ubicada junto al centro comercial Alcampo también se inundó, por lo que la Policía se vio obligada a cortar el tráfico en la zona hasta que se normalizó la situación. Entre las medidas adoptadas para evitar problemas por inundaciones en los alrededores del río Genil, que absorbió las aguas que vertía en su cauce el río Darro, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir bajó las compuertas para agilizar el paso. En los márgenes del Genil se aglomeraron granadinos, que observaban el inaudito caudal del río.

Malestar en Atarfe

La zona baja de la localidad de Atarfe a lo largo de la Avenida de la Estación, la de América y la del Tranvía resultó muy afectada por la tromba de agua. Una treintena de garajes de las viviendas pareadas de la zona sufrió inundaciones en sus garajes. Los vecinos cuentan que empezó a las seis y cuarto de la tarde y que la tromba duró cinco minutos. El consenso general entre los afectados era que la culpa era del Ayuntamiento «porque no arregla las aceras» y, cuando llueve fuerte, «las casas se inundan».

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El Ayuntamiento de Atarfe, que preside Francisco Rodríguez Quesada, habilitará una oficina de asesoramiento para ayudar a los vecinos afectados en la tramitación de reclamaciones a sus seguros como consecuencia de las inundaciones. La oficina estará abierta hoy, jueves, en el Centro Cultural Medina Elvira en horario de 9 a 14 horas y de 18 a 20 horas.

Francisco Rodríguez Quesada decidió aplazar el pleno extraordinario que se había convocado a las 7 de la tarde de ayer y visitó, junto el concejal de Obras y Servicios, Jorge Moreno, las viviendas donde se han concentrado los mayores problemas.

Una de ellas es el número 16 del Camino del Tranvía, donde Irene Maldonado y Kelian Sánchez achicaron el agua del garaje gracias a una bomba que había llevado rápidamente su padre del trabajo. «Me ha dado tiempo, menos mal, a sacar el coche, y parece que se va a arreglar rápido», indicó Irene.

No contaba lo mismo Sandra, otra joven que lleva tres meses viviendo en el número 2 de la misma calle. «Estaba trabajando y me han llamado para decirme que me viniera a casa corriendo. Cuando he llegado, el agua llegaba hasta la cerradura y el coche tenía el agua también por encima de los asientos y ya no arranca. Nos han fastidiado bien, porque también teníamos todos los electrodomésticos y un sofá. Todo echado a perder», resumió.

Manolo Olmo, vecino de la calle Río Guadiana, que hace esquina con el Camino del Tranvía, echaba pestes por la boca: «Lo que tiene que hacer el Ayuntamiento es arreglar la calle, que es la que nos mete el agua en nuestras casas». Otro vecino le interrumpía para darle la razón: «Y también subir los bordillos». Al otro lado del solar ahora embarrado que hace las veces de aparcamiento durante la Feria, una familia destrozada comprobaba los cuantiosos daños en su vivienda: «El solar nos ha metido todo el agua dentro. A ver si el Ayuntamiento hace algo de una vez», zanjaban.

Gran atasco en Albolote

Albolote también se vio afectada por la intensa lluvia. La Policía Local recibió medio centenar de llamadas de vecinos que alertaban de las distintas incidencias vividas en sus hogares. Protección Civil recibió otro medio centenar. El agua afectó a la carretera de Maracena que va hacia Albolote. A la altura de Inagra, se formó una gran balsa de doscientos metros de ancho que generó un gran atasco. Los vehículos tuvieron que circular marcha atrás hacia otra salida para continuar el paso por una vía alternativa.

Una ambulancia que llevaba un paciente fue uno de los vehículos que quedó atascado y tuvo que ser rescatado tras estropearse su mecanismo por el abundante agua. De igual modo, distintas calles del municipio se vieron anegadas por la lluvia. Las más afectadas fueron la urbanización Siete Lagunas y las calles Pinar, Cristo de la Salud, la Paz, Nueva de Jardines y Bartolomé de las Casas.

En la A- 92

Los Bomberos de Loja y la Policía Local hueteña atendieron numerosos casos de bajos y sótanos de viviendas anegados. Se tuvieron que realizar labores de achique en varias casas de Huétor Tájar, así como en el anejo hueteño de Venta Nueva. Además, la viviendas de la calle San Antonio de la pedanía lojeña de La Fábrica, cercana a Huétor, también se vieron afectadas, llegando a acumular el vial medio metro de agua a consecuencia de la gran cantidad descargada durante la tormenta.

La crecida del río Cacín dificultó la circulación en la A-92 a la altura de Huétor Tájar

Mientras que Bomberos y Policía Local atendían los problemas surgidos en el casco urbano hueteño, los efectivos también estaban muy pendientes en las últimas horas de la subida del nivel del Genil. «Desde el Parque de Bomberos de Granada se ha alertado de que el río Genil está recogiendo mucha cantidad de agua por lo que en las próximas horas podría haber una subida en el nivel fluvial y posibles desbordamientos», informaron los bomberos lojeños a última hora de ayer.

La autovía A-92 también se vio afectada por la tromba, concretamente en el tramo comprendido entre Villanueva Mesía y Huétor Tájar, donde la subida del río Cacín llegó a provocar grandes balsas de agua en la calzada.

 

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