La Audiencia deja en libertad al abuelo de la bebé hallada muerta en el vertedero

Miguel A. F., el día del registro de su vivienda, donde se cree dio a luz su hija. /Ramón L. Pérez
Miguel A. F., el día del registro de su vivienda, donde se cree dio a luz su hija. / Ramón L. Pérez

La defensa había pedido su excarcelación ante la «inexistencia» de indicios en su contra

Yenalia Huertas
YENALIA HUERTASGranada

Miguel A. F., el abuelo de la bebé hallada muerta el 16 de enero del año pasado en la planta de basura de Alhendín, esperará en libertad el juicio, si es que finalmente es acusado formalmente por el crimen y acaba compartiendo banquillo con su hija Fátima A. O., madre de la malograda criatura. La Audiencia Provincial de Granada ha aceptado su excarcelación tras haberlo solicitado su abogado defensor, que alegaba no existir ningún indicio en su contra, tan sólo la declaración incriminatoria de Fátima.

La Audiencia había señalado para este martes la vista para resolver si mantenía en prisión preventiva a este hombre y ha dictado auto de libertad. IDEAL ha tenido acceso a la resolución, en la que el tribunal, sin olvidar la gravedad de los hechos, admite que lo único que hay contra el abuelo de la bebé es la declaración de la otra investigada, Fátima, pues ninguna huella de él fue hallada en la bolsa de basura donde apareció el pequeño cadáver. Sí había, sin embargo, una huella de Fátima y otra de un varón no identificado.

«Tiene razón el apelante cuando indica que la única prueba de cargo obrante en las actuaciones es la declaración de Fátima, madre de la recién nacida asesinada e hija del recurrente, la cual declara que dio a luz en su casa, que fue asistida únicamente por su padre, que al nacer el bebé, éste la cogió y la lanzó al suelo lo que le ocasionó la muerte, que después la metió en una bolsa de basura y se deshizo de ella; añade que ella no llegó a tocar la bolsa», señala el auto.

De este modo, los magistrados de la Sección Primera del tribunal provincial estiman el recurso de apelación que interpuso el abogado de este hombre, Solimán Ahmed, contra la decisión del órgano que instruye la causa, el Juzgado de Instrucción número 8 de la capital, de mantenerle en situación de prisión preventiva.

En su resolución, la Audiencia acuerda exactamente «la libertad provisional» del investigado, quien, no obstante, deberá comparecer «los días 1 y 15 de cada mes» en la oficina de presentaciones más próxima a su domicilio, a fin de garantizar su futura asistencia a un eventual juicio.

Sobre el riesgo de fuga, una de las razones por las que se suele adoptar una medida de prisión preventiva, el tribunal señala que «no consta que el recurrente posea medios económicos ni posibilidad de traslado fuera del país, solo que tiene su domicilio en la localidad de Lecrín junto con su madre de avanzada edad».

La defensa del abuelo también alegaba que la geolocalización del teléfono de Miguel desvirtuaría el testimonio de la madre de la niña, que fue quien lo implicó en los hechos, ocurridos en una vivienda propiedad del investigado, la madrugada del 16 de enero del año pasado. Los forenses determinaron que la bebé había nacido sana y que falleció de un fuerte golpe en la cabeza.

La madre de la criatura, Fátima A. O., «negó» el embarazo desde un principio a sus familiares, según la defensa de Miguel, que cree que debió dar a luz sola en aquella casa, que no es en la que reside su progenitor.

Fátima ofreció hasta cuatro versiones distintas de cómo había perdido a su bebé. Sus declaraciones, a juicio de esta parte y de los propios investigadores, han estado llenas de «incongruencias y contrasentidos». Una caída en la bañera o un aborto tras una violación en un descampado próximo a Alcampo fueron dos de las explicaciones que ofreció a su expareja y padre de la bebé. El caso será enjuiciado por un jurado popular.