Málaga disputa a Granada la capitalidad cultural

Málaga disputa a Granada la capitalidad cultural

Tres nuevas pinacotecas se abren en la capital de la Costa del Sol este año: la sucursal del Centre Pompidou de París, el Museo de Arte Ruso y el nuevo Bellas Artes

INÉS GALLASTEGUI

Aquel triángulo que repartía los liderazgos de las ciudades andaluzas entre Sevilla -capital política-, Málaga -económica- y Granada -cultural- hace tiempo que dejó de ser equilátero, pero últimamente ya ni siquiera tiene tres lados: para muchos, la capital de la Costa del Sol ha adquirido en los últimos años tal pujanza en el terreno cultural que ya es dudoso que la ciudad de la Alhambra conserve aquel título honorífico. Voces críticas advierten de que en la fiebre de los museos de Málaga hay mucha búsqueda de impacto mediático y estrategia turística y poca vocación de fomentar la auténtica cultura, fruto del trabajo y nacida desde la tierra: las franquicias traídas a golpe de billetera pueden desaparecer como llegaron, advierte tanto la oposición municipal como artistas y gestores. Pero nadie puede negar que Málaga está creándose un nombre en el sector del turismo cultural y, guste más o menos su modelo, la marca es atractiva y funciona.

En 2003 hubo un doble pistoletazo de salida para la expansión cultural de Málaga, con la inauguración del Centro de Arte Contemporáneo del Ayuntamiento, en febrero, y del Museo Picasso de Málaga de la Junta de Andalucía, en octubre. Después le siguió la Colección Carmen Thyssen de pintura española y andaluza, que la baronesa se planteó en algún momento traer a Granada, una opción que finalmente no prosperó. Al calor de esta fiebre han surgido en los últimos años museos dedicados a los temas más variopintos, entre ellos el vino, el automóvil o la música.

Sin embargo, el que está llamado a ser recordado como el año de los museos para Málaga es este 2015, cuando está prevista la apertura de nada menos que tres nuevas pinacotecas: las sucursales del Museo de Arte Estatal de San Petersburgo -cuyas primeras exposiciones fueron anunciadas esta semana- y del Centro Pompidou de París, en los primeros meses, y el esperado Museo de Málaga, que integrará en el edificio de la Aduana el Bellas Artes y el Arqueológico, cerrados desde 1997.

La corporación que preside desde hace 14 años Francisco de la Torre no oculta que la transformación de Málaga en ciudad cultural es una de sus principales objetivos políticos. La concejal de Cultura, Gema del Corral, asegura que es una apuesta estratégica y que, hasta ahora, funciona: según sus datos, la capital de la Costa del Sol atrae ya a 6 millones de visitantes anuales y, de ellos, la mayoría destacan la oferta cultural como uno de los principales atractivos del destino.

Todas las voces coinciden en que el Ayuntamiento de Málaga está apostando fuerte por conseguir su objetivo. Y las cifras cantan: con una población de 567.000 habitantes, Málaga tiene un presupuesto de 699 millones de euros para este 2015; de ellos, 34,3 millones, es decir, el 4,9% del total, se dedican a Cultura. El Ayuntamiento de Granada, con 237.000 habitantes, gastará este año 262 millones de euros, de los que apenas 4, un 1,5%, corresponden a Cultura.

El liderazgo de Málaga no se limita a los museos. Además del Festival de Cine Español, la ciudad mediterránea cuenta con el veterano encuentro de cine francés, que el año pasado cumplió su vigésimo aniversario, y con una programación teatral bastante más rica que la de Granada.

Los representantes políticos de la ciudad de la Alhambra confiesan su «envidia sana», pero advierten que no hay que minusvalorar el potencial granadino. Respecto al futuro, depositan grandes esperanzas en el Centro Federico García Lorca, que se inaugurará el próximo junio.

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