Los mismos afiliados pero 1,2 millones más de pensionistas

Un grupo de jubilados conversando en un banco./Óscar Chamorro
Un grupo de jubilados conversando en un banco. / Óscar Chamorro

El gasto del sistema se incrementa un 58% desde 2008 también porque los nuevos jubilados cobran de media casi 1.500 euros

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

La parálisis política también está aplazando 'sine die' la ansiada reforma de las pensiones, pese a que todos los grupos políticos, instituciones financieras y sociales, sindicatos y patronales coinciden en que se trata de un tema que hay que acometer con urgencia. Las cifras así lo confirman:el desembolso mensual que cada mes realiza la Seguridad Social para el pago de las prestaciones contributivas no deja de crecer: en agosto alcanzó el nivel récord de 9.681 millones de euros, un 5% más que un año atrás y casi un 58% más que antes de la crisis. Así, la factura se ha disparado en algo más de 3.500 millones en apenas once años.

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Esto es consecuencia, en parte, de que España es uno de los países más envejecidos del mundo y, por tanto, el número de pensionistas también crece de forma constante: desde 2008 se ha incrementado en 1,2 millones hasta superar los 8,8 millones de beneficiarios. Y más que lo hará en el corto plazo, cuando comience a jubilarse la generación del 'baby boom', esa generación que se creó en España a razón de unos 650.000 nacimientos anuales entre finales de los 50 y finales de los 70 (ahora no llegan ni a los 370.000). El momento llegará en 2022 o 2023, antes incluso para quien se jubile de forma anticipada, y tendrá su pico en 2042, para cuando se prevén 15 millones de personas.

Si el mercado laboral creciera de igual manera, no sería tan preocupante, pero no es así ni tampoco hay visos de que lo sea en el futuro. Mientras desde 2008 hay un 15% más de jubilados, el número de afiliados a la Seguridad Social se mantiene prácticamente inalterable –después de la sangría provocada con la crisis– y ni siquiera ha aumentado un 1% en la última década. Poco más de 180.000 trabajadores más, con lo que el sistema cuenta con 19,3 millones de cotizantes para sostener a 8,8 millones de pensionistas; o lo que es peor, para pagar casi 9,7 millones de prestaciones (consecuencia de que cerca de un millón de personas se benefician de dos pensiones).

De igual forma, también se eleva de forma considerable la cuantía de la pensión, ya no solo por efecto de la revalorización, sino porque los trabajadores que acceden a la jubilación tienen mejores carreras de cotización que antaño. Ésta es otra de las causas que hay detrás de que la factura no deje de marcar máximos cada mes. Así, la pensión media ha pasado de 725 euros en 2008 a rozar los 1.000 euros el pasado mes de agosto (992, concretamente), lo que supone 267 euros más. Mayor es el poder adquisitivo de los jubilados, que cobran de media 1.139 euros cada mes, 323 euros más que once años atrás. Una cantidad que se acerca a los 1.500 euros en el caso de los nuevos jubilados del Régimen General, lo que significa que ingresan unos 250 euros más que la mayor parte de trabajadores españoles, ya que el salario más frecuente se sitúa en los 1.248 euros brutos mensuales, según los últimos datos publicados por el INE referidos al ejercicio 2017.

El sistema, en números rojos

La Seguridad Social no puede abordar esta factura solo con lo que ingresa y desde 2011 entró en déficit, unos 18.286 millones de euros solo el pasado ejercicio. Por ello, en 2012 comenzó a utilizar el Fondo de Reserva creado para el momento en que se jubilara la generación del 'baby boom'. Ahora apenas quedan 5.000 millones de euros después de haber sacado 77.500 millones. Además, como con esta 'hucha' no era suficiente, lleva ya tres años tirando también de un crédito que le concede el Estado, en 2019 de 13.830 millones.

Cada vez más gasto, cada vez más deuda y cada vez menos 'hucha' sin que el déficit se reduzca, razones que hacen evidente la necesidad de una reforma que no termina de ver la luz y que se necesita con urgencia para equilibrar las cuentas. Pero sin gobierno, 2019 será otro año más perdido.