El nuevo final de Juego de Tronos se rueda este Corpus

El nuevo final de Juego de Tronos se rueda este Corpus

Una mujer rubia sobre un dragón sobrevuela las calles de Granada, el trono de hierro de la plaza del Carmen tiene nuevo dueño, y todas las casas y casetas se conjuran contra él

JAVIER F. BARRERA

Granada ha descubierto en esta feria la caseta Stark, la caseta Targaryen y la caseta Lannister. Y a los Inmaculados y a los Dothrakis. Los de Unidas Podemos Adelante Palante ya tienen bastante con un nombre tan largo y mientras todos se disputan el trono de hierro de la plaza del Carmen la Tarasca salió este miércoles a darse una vueltica sobre su dragón guapo.

La idea es que sean los propios televidentes, como se decía antes; los seriófilos, como se apunta ahora; los granaínos y granaínas, como se detalla hoy generosamente por eso de la igualdad y que tanta polémica crea, reescriban el final de la mítica serie dragonita.

O el del pollo que nos tienen montados nuestros particulares Lannister (que como son tan guapos podrían ser los de la nueva política, léase Ciudadanos), Stark (que yo los veo como los grandes perdedores reinantes desterrados en su feudo sociata) y los Targaryen (estos son los de Vox, con rancias raíces pero, en el fondo, unos advenedizos).

También están los Dothrakis y los Inmaculados (que de todo hay en el reino del Partido Popular). Sí, me lo han puesto a huevo, la confluencia podemita-Puentedura son los Caminantes Blancos, que cada dos por tres se estrellan contra El Muro, dicho sea con respeto y sin rencores muchachos, que se está reescribiendo un capitulazo.

Más sobre el Corpus

Mientras las casas y las casetas se conjuran, traman y porfían, Granada -ahora sí que sí-, se llenaba de gente este mediodía. La plaza del Carmen y las calles adyacentes rebosaban Corpus por sus losetas isabelinas, por sus empedraos granaínos. El día es soleado, muy luminoso y sin embargo todavía hay un aire fresquito que recorre la ciudad para participar en esta fiesta. Los toldos que también recorren la calle Reyes Católicos con su sombra alargada de ciprés, como nos enseñó Miguel Delibes, contribuyen al bulle bulle, la algarabía, la zarabanda de chicos y mayores.

Chicos y mayores, sí, porque la juventud baila y a esta hora del mediodía todavía se desperezaba de la movida nocturna del Corpus, que ya anoche estaba que se salía de la gente que entraba.

La madre de dragones

Mientras, la madre de dragones, aká la Tarasca, vestía de blanco y lucía cabello rubio para honrar más si cabe la leyenda tronística. El maniquí es el encargado de anunciar los días grandes del Corpus Christi, esto es, la Feria de Granada y, según marca la tradición, mostrar las tendencias de moda de la temporada a través de su vestido.

Este año ha venido firmado por la diseñadora Laura Garre con maquillaje de la esteticista Inés Sánchez. Vanesa Rodríguez, estilista, se responsabilizó del peinado. Un peinado, que transporta a la Khaleesi Targaryen de Juego de Tronos, según ella misma reconoció ayer. A veces, todos los astros se conjuran para que uno pueda escribir esta crónica.

En granaíno Tarasca también se dice «la Pública de las fiestas del Corpus», y ha salido a las doce en punto de la plaza del Ayuntamiento escoltada por los gigantes que encarnan a los Reyes Católicos y a los últimos monarcas de la dinastía nazarí que gobernaron Granada, Boabdil y Moraima. También iban los cabezudos, que hacen especial delicia de los más pequeños, que los miran y se deleitan.

La Tarasca desfila como mandan los cánones sobre un dragón que ya no simboliza ni el poder ni la lucha eterna, el círculo vicioso de las ambiciones y de las traiciones. Simboliza el triunfo de la belleza sobre lo monstruoso y va envuelta en músicas que salen de los instrumentos de las bandas que le acompañan.

Este miércoles, con la Tarasca en las calles de Granada, la ciudad ha roto en fiesta y las plazas Bibrambla, las Pasiegas o la del Carmen estaban reventonas como claveles de amor. La Tarasca ha anunciado como cada año el día grande de las fiestas de Granada. Y mañana por la mañana, la Custodia del Corpus Christi pasará por las mismas calles que la Tarasca en compañía de autoridades civiles, militares y mujeres ataviadas con mantillas. Toma contraste. Toma Granada.

El algoritmo de Google

Son vísperas este miércoles y Granada sigue entre el circo municipal y la Feria del Corpus. Ha llegado el momento y blanca y rubia la Tarasca ha salido a las calles. Se ha desvelado el secreto mejor guardado de la ciudad, su vestido, diseño, peinado y maquillaje. ¿He dicho el secreto mejor guardado de la ciudad? Si, al menos, en eso se afanan los responsables municipales. En no desvelar detalle alguno para que toda la ciudad al alimón descubra la Tarasca cada año. Todos por igual, es decir.

Resulta que el secreto mejor guardado de la ciudad de Granada es comparable a la fórmula de la Coca Cola -demasiado viejuno ya el símil-, digamos mejor el algoritmo de Google, ese que te posiciona bien o mal en los resultados que devuelve el buscador. Y no es precisamente el del vestido de la Tarasca. ¿Me siguen?

El dragón ha sobrevolado Granada y -cuidado, que vienen spoilers-, no ha quemado Desembarco del Rey, la capital de los Siete Reinos de la serie. La ha llenado de sonrisas y de felicidad. Ha anunciado con la Tarasca sobre sus lomos las fiestas grandes de la ciudad de la Alhambra. Queda por descubrir el secreto de los pactos escritos o de palabra que han llevado a tener un nuevo alcalde en un desenlace, digamos, que un tanto inesperado. Queda por saber quién nos gobernará desde la Plaza del Carmen y cuándo.

Queda saber si serán los Lannister con los Inmaculados, si entrarán los Targaryen y qué pedirán los Dothrakis. Queda la incógnita de los Stark y vete tú a saber, que todavía el Rey de la Noche que es Antonio Cambril coloca en el Trono de Hierro a los compays de Unidas Podemos Adelante Palante. El nuevo final de Juego de Tronos se rueda este Corpus. Y ni la Tarasca sabe cómo termina.