Moreno anuncia que el Presupuesto de 2020 ascenderá a 38.539 millones de euros, un 5,6% más que el actual

Moreno, hoy en el Parlamento andaluz/E. P.
Moreno, hoy en el Parlamento andaluz / E. P.

El presidente adelanta en el Parlamento varias cifras de las cuentas que el Consejo de Gobierno aprueba mañana, entre ellas un 5% más en sanidad

María Dolores Tortosa
MARÍA DOLORES TORTOSASevilla

El presidente del Gobierno andaluz, Juanma Moreno, ha avanzado en el Parlamento que el Presupuesto de la Junta para 2020 ascenderá a 38.539 millones de euros, un 5,6% más que el actual (36.465 millones de euros). Moreno ha hecho este anuncio en la sesión de control al Gobierno en la Cámara autonómica en el turno de réplica a Susana Díaz. Un debate entre los dos más suave de lo que se preveía dado el tono bronco que ha precedido otras intervenciones en la Cámara andaluza esta mañana con cruce de acusaciones duras entre PP, Cs y PSOE. Los dos partidos del Gobierno defienden esta tarde una reprobación a la ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero, con posibilidades de salir adelante. Ni Moreno ni Díaz han aludido a ella.

Moreno ha dicho que el de 2020 volverá a ser el Presupuesto «más social», ya que las partidas para sanidad se incrementarán más de un 4%; la de educación, más de un 3,6% y las políticas sociales subirán un 3,6%. Estas cuentas, que se aprueban mañana en Consejo de Gobierno, se dibujan además con déficit cero y con una previsión de crecimiento del 2,3%, según avanzó el consejero de Presidencia, Elías Bendodo, ayer. Moreno ha reiterado que habrá bajada de impuestos en IRPF, cifrando el ahorro para el bolsillo de los andaluces de 1.120 millones de euros, una cifra desvelada en la réplica a la portavoz de Adelante Andalucía, Teresa Rodríguez.

Más información

Moreno ha sacado pecho ante Díaz de que será el primer presupuesto de un gobierno, sea autonómico o de España, cara al próximo año. Lo ha exhibido como síntoma de la estabilidad política del ejecutivo que preside con PP y Cs coaligados. Díaz le había preguntado por las medidas del Gobierno andaluz ante las amenazas que se ciernen como el 'Brexit', los aranceles y la desaceleración económica. La líder socialista ha pintado un panorama «de incertidumbre» con datos que revelan que Andalucía está perdiendo la senda del crecimiento que ella dejó cuando era presidenta, con 77.000 parados más y un descenso del 1,6% en las exportaciones. Ha recriminado al presidente que baje impuestos a las rentas más ricas para luego anunciar que va a cobrar la entrada a los museos. «Con uno solo de los ricos se podría pagar lo que se cobra en los museos». Un reproche con el que ha ironizado sobre la respuesta de Bendodo a esta medida al afirmar que la gente no valora lo que es gratuito. «¿Quiere esto decir que va a suprimir los libros gratuitos o cobrar por la sanidad», ha espetado Díaz.

Moreno ha replicado que Díaz no tiene los datos objetivos sobre la realidad andaluza, que dibuja con mejores índices económicos que hace nueve meses, cuando se hizo cargo de la Junta. Ha recomendado a Díaz que coteje sus datos con el consejero de Economía, Rogelio Velasco, delante suya en la bancada del Gobierno en el lado de los escaños socialistas. Todos han sonreído, pero se trata de gestos impostados. El ambiente ha sido muy tenso toda la mañana con acusaciones mutuas de populares y socialistas de corrupción. Moreno y Díaz han debatido con guante blanco, pero tampoco han reprimido reproches. Díaz le ha espetado que ha notado un cambio en Moreno, recordando su ofrecimiento de diálogo y mano tendida al inicio de su mandato. «Hoy le he notado faltón», ha dicho en alusión a las críticas a la herencia socialista de mala gestión que ha manifestado en el debate con el portavoz de Cs, Sergio Romero y con el del PP, José Antonio Nieto. Díaz ha lamentado el tono de «agresividad» de los tres, que la socialista atribuye a que las elecciones del 10N les ha puesto nerviosos y tensos; y le ha recomendado que la figura del presidente debe «despegarse de ese clima». También le ha advertido que no consentirá que «se insulte el honor de los socialistas».

Moreno le ha replicado que para plenos «faltones» los de la pasada legislatura y le ha invitado a que coteje las sesiones de entonces. Aún moderado, Moreno ha deslizado en su frase final que el modelo de su gobierno no es el «quemar una trituradora para no dejar rastro», en alusión al 'caso Huévar' denunciado por el PP. Según la alcaldesa de este partido en el municipio sevillano, los socialistas quemaron una trituradora cuando intentaban destruir papeles supuestamente comprometidos con su gestión, entre ellos el listado de enchufados a los que presuntamente les pidió el voto. El PP estudia denunciar el caso a la Fiscalía. El PSOE ha respondido con otra querella.