Ideal

Aprende a defenderte de una agresión

Recreación de un ataque. / Óscar Chamorro

  • Cada vez más mujeres optan por los cursos de defensa personal para sentirse más seguras ante las situaciones de peligro más habituales

"Técnicas fáciles sometidas a situaciones difíciles". Es la máxima de Juan Romero Pons, el valedor de multitud de mujeres que han optado por sus lecciones de defensa personal para -en caso de necesitarlo- salir airosas de las situaciones de peligro más habituales. Violencia de género, agresiones sexuales o acoso... La virulencia hacia las féminas ha empujado a muchas de ellas a los cursos como los que imparte Romero Pons, que ha notado que cada vez más acuden a sus clases, "sobre todo madres que vienen con sus hijas".

La clave está en que las técnicas sean "sencillas e intuitivas" para poder aplicarlas eficazmente en una situación real de peligro ante un asaltante que, normalmente, tendrá mayor fuerza física que la víctima, enfatiza el instructor valenciano, también fundador de Defensus Self-Defense System. Por esa razón lo inteligente es golpear en los objetivos anatomicos más sensibles (genitales, ojos...), haciendo que la complexión de agresor y agredida no sea significativa. Los movimientos tienen que ser mecanicamente lo más simples posibles para ajustarse a la realidad, porque en una situación real de pavor y estrés la avanlancha de estimulos sensoriales las habilidades motoras finas han desaparecido por completo.

Recreación de una técnica de defensa personal.
Recreación de una técnica de defensa personal. / O. Chamorro

“Semper expedius”

El lema de Defensus es 'Semper expedius', que traducido del latín significa 'siempre preparados'. "Nuestro objetivo es estar siempre listos para la acción, para defendernos en cualquier lugar y circunstancia de forma sorpresiva, rápida y efectiva". Siendo capaces de "hacer lo que hay que hacer" por difícil que sea la coyuntuta y actuando siempre de una manera proporcionada al ataque. Técnicas fáciles sometidas a situaciones difíciles, no al revés, porque "quien está preparado para lo más difícil también lo está para lo menos difícil, pero no al revés".

Una de sus consignas es mejor estar preparado y no necesitarlo, que necesitarlo y no estar preparado. "Estamos deseando no tener que entrar en acción nunca, por eso enfatizamos tanto en la prevención y desactivación de situaciones agresivas", afirma Romero Pons. Pero aunque una persona no lo usara nunca directamente, ya le resulta muy útil porque le convierte en una persona más segura para afrontar las dificultades, con mayor autoestima y autocontrol.