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"Quién me iba a decir que con 78 años me estaría alumbrando con una vela"

Ana yManolo se alumbran con una vela y se calientan gracias a una calefacción de huesos de aceituna.
Ana yManolo se alumbran con una vela y se calientan gracias a una calefacción de huesos de aceituna. / JORGE PASTOR
  • Vecinos de Iznalloz afectados por cortes de luz se encierran en el Ayuntamiento: "Lo de la marihuana es una cortina de humo"

Ana pasa la mayor parte del día embutida en su bata. Tapada con la doble saya de la mesa de camilla. Con una bufanda anudada al cuello. En su casa hace frío. A partir de las seis de la tarde el brasero no funciona. Las bombillas, de bajo consumo, apenas emiten un leve haz de luz. «Quién me iba a decir a mis 78 años que iba a iluminarme con una vela», lamenta Ana ante la atenta mirada de su esposo Manuel, de 82 años. Los dos viven en una modesta casa situada en la calle Navarra de Iznalloz, un pueblo que lleva cuatro meses registrando interrupciones de suministro eléctrico que afectan a unas cien viviendas del casco antiguo. «Somos una familia modesta, pero honrada», asevera. «Tenemos domiciliado el recibo y lo pagamos religiosamente», añade con un punto de ironía. Y es que sólo con mucha resignación y un poco de sentido del humor se puede sobrellevar un problema que se prolonga en exceso y que precisa de salidas inmediatas. Especialmente después del ‘castigo’ que ha supuesto para ellos afrontar esta última ola de frío casi a oscuras –los cortes se suelen producir sobre las seis de la tarde– y con una estufa de huesos de aceituna como única fuente de calor.

Y es que Ana, casi octogenaria, vivió aquellos años de la necesidad. Cuando en los hogares se alumbraban con candiles. «Es muy injusto que ahora, setenta años después, esté pasando esto en Iznalloz», comenta. «Ni podemos encender el brasero, tampoco el microondas y apenas vemos en la cocina para preparar algo de comida». Por eso, Ana insta a Endesa, a las administraciones «o a quien sea» a que tome cartas en el asunto.

El caso de Ana y Manuel se repite en otros muchos domicilios de Iznalloz y también en otras localidades del Área Metropolitana como Albolote, Atarfe, Pinos Puente o la Zona Norte de la propia capital Granadina. El diagnóstico por parte de Endesa está claro: los enganches ilegales de las plantaciones de marihuana necesitan mucha corriente y el sistema se viene abajo.Los ciudadanos de Iznalloz apuntan a otras causas: «Llevan más de veinte años sin realizar ninguna inversión». Y la demanda de antes, aclara, no tiene nada que ver con la de ahora.

Urgen soluciones

Por eso, porque urgen soluciones, los vecinos de Iznalloz empezaron ayer un encierro en el salón de plenos del Ayuntamiento, lugar donde han permanecido toda la noche. Una protesta convocada por la plataforma de afectados ‘Sin luz en nuestros hogares’ y que se mantendrá, según el portavoz de este colectivo Jairo Hernández, hasta que Endesa ponga en marcha medidas de choque para restablecer la normalidad del abastecimiento energético en todo Iznalloz. «No nos quedaremos ahí –advierte Jairo–, después exigiremos unos equipos de transformación acordes con las necesidades del pueblo». Para ello, para actuar de forma coordinada con otras localidades que está viviendo una coyuntura similar, están preparando una asamblea para el próximo día 27 de enero, una reunión en la que se determinará un calendario de movilizaciones que incluye una posible manifestación en Granada.

A juicio de Jairo Hernández, «la excusa de la marihuana no deja de ser una cortina de humo para esconder la auténtica realidad, que las infraestructuras se han quedado desfasadas y que tienen que hacer unas nuevas». Endesa, sin embargo, insiste en que los colapsos se producen por estas acometidas ilegales que, además, «son muy peligrosas porque no cuentan con la supervisión técnica que supone un alta con contrato y pueden provocar siniestros de graves consecuencias personales y materiales». «Tenemos unas instalaciones acordes con el número de abonados;los fusibles del transformador se queman por estas sobrecargas», manifiestan desde Endesa.

La alcaldesa de Iznalloz, Ana Belén Garrido, explica que desde el Ayuntamiento se han establecido contactos a diferentes niveles administrativos como la Subdelegación del Gobierno y la Delegación del Gobierno de la Junta. «También hemos pedido que la Agencia Andaluza de la Energía elabore un informe sobre el estado y la capacidad de la red». «El argumento de la marihuana no nos vale; eso tienen que resolverlo ellos», refiere la regidora de Iznalloz, quien ha mantenido varios encuentros con Endesa: «Nos dicen que la red aguanta el consumo de Iznalloz e incluso una sobrecarga del veinte o el treinta por ciento». Además, según Ana Belén Garrido, Endesa no reconoce al Ayuntamiento como interlocutor porque los incidentes no se producen en el ámbito de lo público. La primer edil confía en que la unión de los consistorios perjudicados, con la Diputación como interlocutora, surta unos resultados satisfactorios.

"Quién me iba a decir que con 78 años me estaría alumbrando con una vela"

La indignación en Iznalloz va ‘in crescendo’. Ana María, otra damnificada, tiene apuntado en una libreta todas las incidencias abiertas desde octubre. Cuarenta y dos. «Tengo anotadas todas las llamadas y a las horas que las hago; en algunos días hasta tres». «Lo llevo fatal porque padezco una enfermedad y me viene muy mal el frío», señala Ana María.

María Victoria también lleva una contabilidad detallada de las veces que tiene que ponerse en contacto con Endesa para informarles de que, nuevamente, está en penumbra. «Casi siempre sucede por la tarde, aunque también ocurre por la mañana», afirma María Victoria. A su lado, participando en el encierro de este viernes en el Ayuntamiento, se encontraba Rafael. «Lo estamos pasando mal;tengo a mis dos crías y a mi mujer con gripe». «Yo le pido a los gobernantes que se impliquen y que estén con nosotros; sólo de esta forma podremos ejercer algo de presión y que solucionen esto que nos está pasando», concluye Rafael.