Las denuncias a ciclistas se duplican en un año

Una pareja de policías locales informa a dos ciclistas que circulaban por la Carrera de la Virgen, zona prohibida para bicicletas. / RAMÓN L. PÉREZ

El incremento responde al mayor uso de la bici y a las reclamaciones de los vecinos, que pidieron mayor control a estos vehículos | La Policía Local registró en 2017 un total de 73 partes, la mayoría por ignorar semáforos en rojo

JAVIER MORALES | FOTO: RAMÓN L. PÉREZGRANADA

Con el desembarco de las aplicaciones privadas de alquiler -o uso compartido-, las calles de la capital lucen a rebosar de bicicletas. Circulan en la calzada y los carriles bici, y se ven aparcadas en los barrotes habilitados para ello. Pero también 'surcan' aceras angostas a toda velocidad y se diseminan estacionadas sobre los adoquines dificultando el paso a los peatones. La bici está de moda y la Policía Local ha advertido de que prestará especial atención a los ciclistas y sancionará los comportamientos incívicos. En el año 2017, los agentes locales impusieron el doble de denuncias a ciclistas que el año anterior. En concreto, la Policía contabiliza 73 denuncias en el término municipal en 2017, frente a las 38 de 2016.

De acuerdo con la concejala de Movilidad y Seguridad Ciudadana, Raquel Ruz, el incremento en el número de denuncias responde a la conjunción de dos hechos. Por un lado, se ha incrementado notablemente el uso de la bici, tal y como han constatado los técnicos del ramo. Por otro, las asociaciones vecinales, a través de las distintas juntas municipales de distrito, trasladaron al Ayuntamiento su inquietud ante las escenas que cada día contemplaban: bicicletas en las aceras, ciclistas que obviaban 'stops' y semáforos en rojo... «Se ha realizado una mayor vigilancia. La bicicleta es difícil de identificar, porque o lo paras en ese momento o nada, porque no tienen matrícula. Pero sí es cierto que a raíz de las quejas en las juntas de distrito se ha incrementado la vigilancia», señala Ruz.

En rojo

La mayoría de las denuncias en 2017 (42) son por hacer caso omiso a semáforos en rojo, al igual que en 2016. En uno de estos hechos denunciados se añade que la infracción dio lugar a «una grave situación de peligro». De acuerdo con el Código de Tráfico y Seguridad Vial, saltarse un semáforo en bicicleta, lo mismo que en coche o moto, es motivo de una infracción de carácter grave, por lo que el ciclista se enfrenta a una multa de 200 euros (100 euros si se abona en los 20 días posteriores a la formulación de la denuncia). En contra de la costumbre extendida entre algunos habituales de la bici, tienen la misma obligación que el resto de vehículos a la hora de detenerse frente a los semáforos y señales de stop.

El segundo incumplimiento de la normativa más frecuente en los últimos meses fue circular por la acera o zonas peatonales, con 9 denuncias en total. Según el Código de Tráfico, «la circulación de toda clase de vehículos en ningún caso deberá efectuarse por las aceras y demás zonas peatonales». Sin embargo, la Ordenanza Municipal de Circulación de Peatones y Ciclistas de Granada añade que «de manera excepcional, se permitirá la circulación de bicicletas por aceras en calles con calzada no pacificada, en las que no exista vía ciclista señalizada, únicamente cuando la intensidad del tráfico en calzada disuada de la utilización de la misma».

Deben cumplirse algunos requisitos, entre otros que la acera disponga de cuatro metros de ancho y al menos tres estén libres de mobiliario, arbolado u obstáculos fijos y que no haya aglomeración de viandantes.

Añade la ordenanza que «el Ayuntamiento señalizará este tipo de calles», no obstante, tal extremo no queda recogido en los folletos promocionales que el Área de Movilidad distribuye, por ejemplo, entre los escolares. De hecho, no tienen esta señalización zonas como los tramos de Camino de Ronda en los que se pierde el carril bici, y en los que los velocípedos no tienen más remedio que continuar por la acera o 'tirarse' a la calzada: el carril se corta en seco hasta en cuatro ocasiones. No en vano, uno de los 'vacíos' se extiende más de 200 metros, desde Ancha de Gracia hasta Alhamar.

Paseos prohibidos

Paseos como el Bulevar de Constitución o la Carrera de la Virgen podrían considerarse una 'autovía' para bicicletas; pero no lo son. Y aquí sí hay señales específicas que prohíben sin excepciones la entrada a las bicis. Son excepción a todos los casos los niños de ocho años, que pueden ir por la acera siempre que vayan acompañados de adultos y no superen los 10 kilómetros por hora.

Por lo que respecta al aparcamiento, han sido dos las multas registradas durante lo que va de año por estacionar sobre aceras o zonas peatonales obstaculizando el paso de los peatones. Recuerda la Policía Local que los lugares idóneos para aparcar son las marquesinas, los barrotes habilitados para ello en las calles. Según la web del Área de Movilidad son 73 los aparcabicis distribuidos a lo largo y ancho de la capital.

Tal y como aparece reflejado en el folleto informativo editado por el Ayuntamiento, en caso de que no haya aparcabicis, pueden ser amarradas a elementos del mobiliario urbano, incluidas señales de tráfico, siempre que no dificulten el paso a los peatones. Hay que respetar una zona de un metro y medio como mínimo de espacio para los viandantes. No se pueden amarrar a árboles ni a señales de tráfico, si dificultan la visibilidad de estas.

Lógicamente, tampoco se pueden estacionar bicicletas en los lugares prohibidos por el Código de Tráfico, como los vados. Aunque en el registro de la Policía Local no aparece ninguna denuncia por aparcamientos en estas zonas en 2017, en el año anterior sí hubo una multa por este motivo. También hubo otra por no obedecer la señal de entrada prohibida a toda clase de vehículos, por conducir bajo los efectos de estupefacientes, otra por no ceder el paso en intersecciones reguladas por la señal del triángulo invertido y tres por arrojar en la vía o sus inmediaciones objetos que pueden poner en peligro la seguridad vial.

Por otro lado, llama la atención la cantidad de denuncias por manejar la bici con auriculares o hablando por el teléfono móvil: 16 en total, repartidas equitativamente entre ambos incumplimientos de la normativa. Ambas están también tipificadas como infracciones graves.

Completan el cupo de denuncias la conducción de forma negligente (1) o sin la diligencia y precaución necesarias para evitar todo daño propio (1).

Luces y casco

Aunque no aparece en el capítulo de sanciones e infracciones, y por tanto tampoco en las estadísticas de la Policía Local, la normativa municipal recoge la obligatoriedad de que las bicis, cuando circulen por la noche o en condiciones de baja visibilidad «deberán disponer de luces y/o reflectantes que las hagan suficientemente visibles para todos los usuarios de la vía pública».

Sí hace referencia al alumbrado el Reglamento General de Vehículos, que señala que las bicicletas deben disponer de un sistema adecuado de freno delantero y trasero, timbre, luz de posición delantera y trasera, catadióptricos traseros y laterales no triangulares y catadióptricos en los pedales.

Por lo que respecta al uso del casco, la norma municipal lo recomienda pero no señala su obligatoriedad, salvo para los menores de edad. El Reglamento General de Circulación advierte de que el uso es obligatorio para todos los ciclistas, independientemente de la edad, en las vías interurbanas.

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