Abren las compuertas de tres embalses tras las lluvias más intensas en cinco años

Abren las compuertas de tres embalses tras las lluvias más intensas en cinco años

El nivel de almacenamiento ha crecido siete puntos en apenas dos semanas y la previsión es que siga lloviendo

JORGE PASTORGRANADA

Que levante la mano quien estos meses atrás, viendo las noticias sobre la falta de agua y los malos augurios para este verano, no ha dicho -o pensado- «ojalá se tire dos o tres semanas lloviendo sin parar». Pues 'eh voilá'. Llevamos dos y si se cumplen los pronósticos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), pueden ir sumándole como mínimo una tercera. ¿Cuál es la primera consecuencia del diluvio? Pues que los pantanos de la provincia han pasado del 33 al 40%. Esto es mucho. Muchísimo. Según la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), tendríamos que remontarnos un lustro atrás, al año hidrológico 2012-2013, para encontrar un episodio igual; que los porcentajes suban tan rápido en tan corto periodo de tiempo -sucedió algo similar en 2009-. Sequía sigue habiendo en la provincia, pero esta sucesión de temporales ha sido todo un alivio... y algo más. Ayer tres embalses situados en territorio granadino, el Portillo, Quéntar y Cubillas, estaban aliviando caudal por encontrarse ya muy cerca del cien por cien, una coyuntura que, a buen seguro, se producirá en próximas jornadas. En esta foto vertical de la derecha tienen Quéntar desaguando y en el detalle de abajo, Cubillas a centímetros de rebosar.

Este lunes, que las lluvias dieron una tregua, se registró un aportación media 70.000 litros por segundo al conjunto de las nueve infraestructuras hídricas de Granada. Los ríos y los acuíferos están totalmente recuperados y las escorrentías son generosas. Según la CHG, desde el pasado 27 de febrero las reservas han aumentado 66 hectómetros cúbicos, hasta alcanzar los 410,67. Para que se hagan una idea realista de donde estamos, conviene apuntar que el 'lleno' se sitúa en 1.021 hectómetros. Después de Córdoba y Jaén, donde se hallan la principales presas de regulación de toda la cuenca del Guadalquivir, Granada es el tercer territorio con mayor capacidad de la comunidad autónoma.

Norte, sur y centro

Los pantanos que están evacuando son los tres más pequeños de la provincia de Granada

Y es que, más allá de lo que venga a partir de ahora, las precipitaciones de estos últimos días han sido más que abundantes. Pongamos el foco en las tres estaciones meteorológicas que utiliza la Consejería de Medio Ambiente de la Junta para monitorizar el régimen pluviométrico de Granada, una en el sur, otra en el centro y una tercera en el norte provincial. Hasta el 27 de febrero, hasta que las nubes se aposentaron felizmente sobre nuestras cabezas, en Motril se llevaban contabilizados tan sólo 126,9 litros desde principios de septiembre. Ahora estamos en 256,2 litros. Más del doble. En Puerto Lobo, cerca de la capital, se ha pasado en este intervalo de 128,6 litros por metro cuadrado a 233,1. Y por último en Baza también se observa una notable mejoría, pasando de 136,7 litros a 200,8. De hecho el Negratín, el pantano más grande de Granada, ha subido ya hasta el cuarenta por ciento.

Todas estas magnitudes se quedarán cortas a corto y medio plazo. El Aemet pronostica que los cielos seguirán encapotados hasta, al menos, el domingo. La posibilidad de precipitaciones es prácticamente del cien por cien del miércoles en adelante. Habrá que esperar hasta mediados de la semana que viene para que luzca el sol. Una buena noticia teniendo en cuenta que el Domingo de Ramos y la Semana Santa estarán a la vuelta de la esquina. Según portales especializados como El Tiempo, de aquí a entonces pueden caer otros cien litros más, lo que nos proyectaría ya muy cerca de los promedios históricos en ciudades como Granada (467,5 litros).

Por lo pronto, este escenario debe atenuar las importantes restricciones que ya se anunciaban para los agricultores de Granada. Lo más probable que es las dotaciones mengüen respecto a una campaña normalizada, pero no será ese cincuenta por ciento del que se hablaba hace un par de semanas. Habrá que esperar hasta finales de abril para ver qué decide la Comisión de Desembalses. Entramos en la primavera, una época de clima variable en Granada y también de borrascas y aguaceros que se notarán en las explotaciones agrarias y en los niveles de almacenamiento. Después llegará el deshielo, lo que tendrá un efecto muy beneficioso sobre el sistema de abastecimiento más sensible, el Quéntar-Canales, del que se nutre la capital y buena parte del área metropolitana. También la Vega de Granada, que el año pasado se regó durante los calurosos y secos meses estivales gracias a los pozos de sequía que se construyeron en la zona de Huétor Vega a mediados de los años noventa. El 1 de mayo ya estaban bombeando.

Hay más lecturas interesantes. Toda está humedad potenciará la floración. Los campos estarán verdes. Los expertos ya anticipan que vienen unos meses complicados para los alérgicos. Se estima que el veinte por ciento de la población es sensible al polen. Se espera una polinización muy intensa de alérgenos como las gramíneas o los olivos -hay más de veinte millones de árboles plantados en Granada-. Superado el estrés hídrico de los últimos años, el desarrollo biológico de esta especie está siendo favorable.

Además, el número de días con calidad del aire favorable se ha incrementado respecto al año pasado, por ejemplo. La lluvia limpia la atmósfera y reduce las concentraciones de partículas en suspensión, anhídrido carbónico y óxidos de nitrógeno. Granada es una de los urbes de España con mayores índices de polución por su situación orográfica -que favorece la estanqueidad de las corrientes de aire-, por la densidad del tráfico en toda la franja del cinturón y por la ausencia de precipitaciones.

El nivel de agua almacenada en los pantanos ha subido del 33 al 40% en dos semanas.

Embalses como el de Cubillas se hallan al 97%, prácticamente lleno.

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