«Había verdadero peligro para las personas»

Los operarios, protegidos con uniformes y máscaras, limpian la basura acumulada. /
Los operarios, protegidos con uniformes y máscaras, limpian la basura acumulada.

El Ayuntamiento de Granada limpia y tapia los accesos a los Cármenes del Triunfo

JAVIER F. BARRERA

Los Cármenes del Triunfo son la historia de una derrota. Nadie ha ganado nunca nada. Esta urbanización de lujo sin terminar y completamente abandonada desde hace seis años se ubica en una manzana completa en torno a la calle Alpargateros, a la que se accede por la Cuesta de Caracas desde la calle Real de Cartuja. Es justo el límite entre San Ildefonso y el Albaicín Bajo.

De año en año

-2016. El incendio en uno de los pisos desató en octubre el malestar de los vecinos.

-2013. Se sacaron 21 toneladas de basura en tres días y se tapiaron todas sus entradas para que no volvieran las 200 personas que llegaron a vivir dentro.

-2012. El entonces grupo municipal socialista, en la oposición y ahora en el equipo de gobierno, explicó que «es la segunda visita en año y medio a la zona y la concejalía de Urbanismo (entonces en manos del PP) sigue sin tomar medidas a pesar de las reiteradas denuncias vecinales y de la oposición».

En esta urbanización de nombre pomposo, la derrota campa junto al olvido de todos menos de los vecinos, que durante todo este periodo han denunciado «al menos hasta catorce veces el ruinoso estado del lugar, la suciedad, los okupas y el peligro que conlleva», recuerda el presidente de la Asociación de Vecinos de San Ildefonso, Andrés Rodríguez Fernández, muy crítico con la tardanza municipal en tomar medidas, sin entrar a valorar el color político de cada equipo de gobierno implicado, dado el paso del tiempo.

Y en esta urbanización de lujo fruto de los tiempos anteriores a la crisis, se inscribe la derrota de los 'okupas', que han sido expulsados al menos dos veces; la del promotor, que entró en bancarrota; la del banco propietario del magno inmueble, que mira para otro lado cada vez que hay un problema. También la de los propios vecinos, que ven que esta manzana podrida les afecta a diario, y del propio Ayuntamiento, que pese a sus esfuerzos no logra atajar el problema. Granada también pierde cuando toda una manzana podrida persiste durante seis largos años sin que nadie logre solucionar nada.

«Lo hemos intentado»

El concejal de Urbanismo del equipo de gobierno del Ayuntamiento de Granada, el socialista Miguel Ángel Fernández Madrid, explica que «al menos, entre todas las administraciones e instituciones, lo hemos intentado». Se refiere a que ayer entraron en los Cármenes del Triunfo los operarios municipales para limpiar, desinfectar y asegurar la urbanización para, cuando termine este proceso, tapiar todos los accesos -puertas, ventanas- y reforzar las tapias y vallas, para impedir que vuelva a acceder al interior los 'okupas'.

El concejal Fernández Madrid comenta que «se ha actuado porque había un verdadero peligro para las personas». «Y con la debida autorización del juzgado y con el conocimiento de la Policía, hemos actuado todos en perfecta coordinación junto a Medio Ambiente y Urbanismo para tratar de solucionar de inmediato el actual estado de este inmueble».

Añade que al final, la orden la da el Juzgado, por cuestiones de medio ambiente y salubridad. «Cuando le ha llegado el tema lo ha ordenado de forma inmediata porque hay informes sobre el estado de suciedad y el peligro que encierra el lugar». El edil de Urbanismo comenta que los propios vecinos, también de la asociación de vecinos del Bajo Albaicín, han aportado documentación y el juzgado ha dado orden de que se limpie y de que se tapie. Todo al mismo tiempo. El edil reconoce que luego se pasa la factura al propietario por esta operación y se termina cobrando, «con lo que la ciudad no pierde dinero». Pero añade que hay que lograr «buscar una solución, aunque parece muy complicado, porque en su momento -valora-, cuando la urbanización se abandonó, estaba a punto de abrir. Pero ahora ya no, está hecha unos zorros. Estará como para tirarlo y hacerlo nuevo, con lo que es más complicado todavía encontrar un comprador. Porque tendrá que aceptar el gasto extra de toda una obra para arreglar este desaguisado».

Fotos

Vídeos