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Apalean a un transexual en los Alminares

Daniel muestra la denuncia y el parte de lesiones, con la pierna herida tras la paliza.
Daniel muestra la denuncia y el parte de lesiones, con la pierna herida tras la paliza. / Alfredo Aguilar
  • Dos jóvenes lo vejaron, insultaron y agredieron brutalmente mientras paseaba a su perro por un parque

Daniel lleva tres meses imbuido en un cambio de sexo impulsado por su transexualidad. En su proceso no contaba con la brutal paliza recibida la noche del martes en la Plaza de la Concordia de los Alminares por parte de dos jóvenes, dados a la fuga después la agresión propinada contra este joven granadino de 21 años.

«Salí a pasear a mis perros. Entré en un pequeño parque que está detrás de la calle Poeta Manuel de Góngora. Vi a los dos jóvenes y después de unos minutos comenzaron a insultarme. Decidí irme de allí, pero cuando estaba saliendo, uno de ellos me dio un puñetazo en la cara y me tiró al suelo», cuenta mientras dirige su mano al pómulo derecho donde aún conserva una marca del golpe. Una vez en el suelo, vino lo peor. «Comenzaron a darme patadas en las costillas, en las piernas, en la espalda, en el pecho (...) y lo único que pude hacer fue protegerme con los brazos en la cabeza». Los golpes fueron aderezados con insultos del tipo: «si Franco levantara la cabeza tú no estarías vivo» o «antes de ser como tú, yo me ahorcaba» o «por mucho que quieras ser un tío siempre serás una mujer, lo tuyo es puro vicio». Fueron diez minutos de pesadilla.

Lo más curioso es que los dos jóvenes agresores lo llamaron por su nombre, Daniel. «Yo a ellos no los conocía de nada, aunque tampoco me fijé bien en su cara. Pero si me llamaron por mi nombre es porque me conocían, bien del barrio o bien de los vídeos colgados en Youtube sobre mi vida», explicó ayer poco antes de comenzar a llorar por la dureza de la situación padecida.

Recorrió como pudo los cuatrocientos metros de distancia entre el parque donde fue agredido y su domicilio. Una vez en casa y preso de un ataque de ansiedad por lo sucedido, fue trasladado al servicio de Urgencias del hospital Clínico por su familia. Allí fue atendido de los hematomas que presentaba en las costillas, cara, espalda, así como de las lesiones en la rodilla y muslos.

Apoyo familiar

«En un principio tuve miedo. No quise denunciar, pero tras pensar y pensar decidí dar el paso. Ahora mismo no me apetece salir a la calle, porque no puedo por las heridas y porque tampoco hay ganas. Tengo todo el apoyo de mi familia que siempre ha estado a mi lado, el de mis amigos y el de mucha gente que por las redes sociales me ha dado su apoyo sin conocerme de nada».

Daniel Peinado tiene un video colgado en Youtube donde narra lo sucedido. «Cuento lo ocurrido para que no le pase a más gente, pero sobre todo, para que no se repita en transexuales, en personas que hemos luchado y luchamos para vivir nuestro sueño de no vernos apresados en nuestros cuerpos por un género que no nos pertenece».

En estos momentos ya hay dos asociaciones que luchan por los derechos del colectivo de transexuales, Transhuellas y Fundación Daniela, que han comunicado su intención de denunciar lo ocurrido la noche del pasado martes por este granadino y promover una movilización en solidaridad de Daniel. La Policía Nacional ha abierto una investigación para tratar de esclarecer estos hechos. «Quiero lanzar un mensaje a otros transexuales que hayan pasado por los mismo para que sean fuertes y cumplan su sueño», concluye.