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Las declaraciones del obispo de Salamanca siembran el debate en Andalucía

  • Periodistas andaluces opinan acerca de las declaraciones de monseñor en la que pedía huir del acento andaluz en las procesiones

Continúa dando que hablar las declaraciones del obispo de Salamanca, Carlos López, sobre la opinión de intentar huir del acento andaluz en su Semana Santa. El pastor de la iglesia de esta Diócesis, piensa que no es una forma de hablar normal y que suena hasta mal .

¿Son acertadas las palabras del obispo de Salamanca sobre excluir estos términos en su Semana Santa? ¿Piensas que el acento andaluz suena mal? ¿Debe apartarse el estilo sevillano o malagueño de las tierras salmantinas? Queremos saber tu opinión.

A raíz de las declaraciones vertidas por Carlos López, obispo de Salamanca, hemos querido saber lo que piensan diferentes periodistas de Andalucía, miembros de la APCA (Asociación de Periodistas Cofrades de Andalucía).

Francisco J. López de Paz, periodista de ABC de Sevilla y Canal Sur Radio, además de presentador de «El LLamador», no cree que sea un asunto para pronunciarse un obispo, «yo a esto no le he prestado mucho tiempo porque desconozco el contexto. Lo único que imagino es que tiene que ver con la importación de modelos, en este caso los de Sevilla, en una tierra que ha tenido y tiene una Semana Santa muy distinta. No creo que sea un tema para que se pronuncie un obispo que me imagino que estará en cosas más importantes. Además, comenta que lo que puede molestar es que las expresiones puedan exagerarse más en otros lugares que aquí incluso, «lo que se es que no solo en Salamanca sino en otros sitios chirría y a veces molesta pero por ridícula la imitación de la manera de hablar más exagerada e histrionica de algunos capataces de aquí. O sobre todo la moda extendida por toda España de que haya un coreógrafo en la cuadrilla de costaleros que ya no es que marque los cambios sino que los vocifera como si se fuera a acabar el mundo».

Fernando Argüelles, periodista de Ideal de Granada, piensa que no deben interpretarse estos vocablos de forma negativa, sino para enriquecer, «es una realidad que la Semana Santa andaluza cada vez tiene mayor influencia fuera de la región, al igual que la Semana Santa sevillana ‘marca tendencia’ e influye en otras ciudades andaluzas, desde Huelva a Almería. Esto ocurre en piezas artísticas, orfebrería, bordados, estética, música… Y por supuesto a la hora de expresarse o utilizar determinados vocablos. Pero eso es algo que no debe interpretarse de un modo negativo, sino siempre enriquecedor». Asimismo, indica que no ve ningún pecado que se usen términos andaluces en cualquier parte del mundo, «cada ciudad debe guardar su esencia y características, pero también debe saber enriquecerse con lo de fuera, siempre que sea positivo y constructivo. No veo ningún pecado en que una cuadrilla de costaleros emplee términos como chicos, “levantá” o un capataz grite “al cielo con Ella”, ya sea en Sevilla, Granada, Úbeda o Salamanca. Eso sí, sin menospreciar nunca lo propio y sin artificios innecesarios. Supongo que un capataz de Salamanca quedará extraño diciendo a sus costaleros “mi alma”, pero son cosas que pasan en esa universalización de la Semana Santa que trae consigo internet y los medios de difusión actuales».

«Yo quiero pensar que el obispo de Salamanca no ‘ataca’ al acento del sur», asegura Pablo Durio, del Diario de Cádiz. «Sino que llama la atención sobre la utilización de vocablos y expresiones que no guardan relación con el acento salmantino. En definitiva, es un toque de atención a la desnaturalización de una Semana Santa como la de Salamanca con el uso de expresiones y palabras ‘importadas’ de la Semana Santa de Sevilla. Opina que entiende al obispo de Salamanca, pero deja en duda si el pastor de una iglesia debe hablar sobre estos temas secundarios, «esto de la expansión de los términos, formas y gestos de las procesiones hispalenses, de hecho, es una realidad que se extiende a la mayoría de localidades de Andalucía; pero sin duda debe llamar mucho más la atención en una ciudad como Salamanca. En parte comprendo perfectamente lo que el obispo dice, aunque me origina dudas si un obispo tiene que preocuparse por esos aspectos tan secundarios».

Luis Miranda, de ABC de Córdoba, participó en una mesa redonda con un cofrade salmantino e indicó la misma apreciación del obispo de Salamanca, «en 2013 estuve en una mesa redonda en Guadalajara y en ella también participó un cofrade de Salamanca, que habló de las particularidades de la Semana Santa allí. Comentó cómo algunas hermandades recogían la influencia sevillana y que incluso los capataces y costaleros hablaban con acento sevillano. “Aaamo quiyo”, y cosas así. Y se mostraba indignado con que “un castellano” hablase así e imitase ese acento».

Por otro lado, este periodista cordobés sí piensa igual que Carlos López, «así que ya se ve que no es algo nuevo, ni mucho menos. No sé si esto justifica que todo un obispo intervenga, pero personalmente me parece ridículo imitar el acento de otra tierra, y huir del propio, para hacer un mimetismo innecesario. La forma de hablar forma parte del acervo cultural de cada uno e impostarla para hablar como no se habla es algo completamente innecesario. Eso es lo que pienso».

Además, de periodista, José Vegazo es capataz en Jerez y pregonero de su Semana Santa. Considera desmedido este asunto por parte del obispo sobre un asunto tan superficial, «es obvio que la difusión de la Semana Santa tanto en medios de comunicación como por redes sociales ha influido, y mucho, en la globalización de este fenómeno religioso y cultural, y no sólo en el acento usado por los capataces y mandos de la cofradía, sino incluso en la estética, arte, liturgia y demás componentes de la Semana Mayor que tienden, en gran medida, a mirar hacia la Semana Santa andaluza, y más concretamente la sevillana, en la mayoría de sus vertientes. No obstante, y pese a que preservar la propia idiosincracia y esencia de tus tradiciones debe ser objetivo fundamental de cada región, considero desmedida la preocupación de la máxima autoridad religiosa en Salamanca con un asunto tan superficial como puedan ser estos modismos puntuales, amén de que crea que escapa de sus competencias reales como obispo», asegura.

Juan Luis Plaza, periodista de Pasión en Jaén, hace hincapié en diferenciar los modales y el acento forzado, «una cosa es el tema de los modales y otra el acento forzado. Os digo algo que también ocurre y se critica aquí. En Jaén nunca de nunca se ha dicho la expresión “mi alma”. Pues alguno, cuando se planta delante del llamador se viene arriba y lo dice. Además, en Jaén no se sesea ni cecea, ni se aspiran las jotas, por poner varios ejemplos, y sin embargo, de repente se hace. Esto no quita que crea desafortunadas las declaraciones del señor Obispo, porque creo que finalmente, todo esto es quedarse en la cáscara, lo estético, cuando desde la Iglesia se nos insiste a los cofrades en la importancia de la esencia».

Gonzalo León, periodista y miembro del equipo de «Bajo Palio», el programa cofrade Canal Sur Radio en Málaga, no ve un rechazo por el acento andaluz y sí un aprecio por lo salmantino, «pocas cosas resultan más ridículas que escuchar a alguien impostando un acento que no le corresponde. Entiendo que la petición del señor Obispo va dirigida a aquellas personas que usan la Semana Santa para copiar modismos impropios de su tierra y por tanto resulta del todo lógica y sensata su inquietud. De igual manera que Málaga rechazaría a un capataz usando frases propias de Sevilla o uno de Cádiz haría el ridículo utilizando formas de lenguaje granadinas, se entiende que en Salamanca hagan igual. No veo en la actitud del Obispo un rechazo al andaluz sino un aprecio por lo salmantino».

Otra periodista malagueña, Rocío Moltó, opina que «cada Semana Santa tiene sus características y sus vocabularios. En Málaga no tenemos pasos, tenemos tronos, y es como nos gusta que se les llame. Llamamos ánforas a las jarras y arbotantes a los candelabros. No creo que haya tenido una mala intención este señor, más allá que mirar por lo suyo. Lo que no veo tan claro es qué voz autorizada tiene en ese asunto. Aunque bien es cierto que los cofrades salmantinos sabrán obrar consecuentemente».