La piloto española que podría dar el salto a la Fórmula 1: «Quiero competir con los hombres»

Marta García se dispone a competir en la prueba de la W Series en el circuito belga de Zolder, Bélgica, el pasado 18 de mayo. Acabó cuarta./REUTERS
Marta García se dispone a competir en la prueba de la W Series en el circuito belga de Zolder, Bélgica, el pasado 18 de mayo. Acabó cuarta. / REUTERS

Marta García es la única piloto española en la W Series, una competición de motor solo para mujeres. «Es necesaria para darnos visibilidad»

SUSANA ZAMORA

A las puertas de la Selectividad, Marta García (Denia, 2000) da el último repaso al temario antes de viajar mañana a Misano (Italia), donde este viernes disputará la tercera carrera de la W Series (Women Series), una competición creada para ayudar a la mujer a dar el salto a la Fórmula 1. La joven promesa valenciana, que quiere estudiar Márketing, Publicidad y Relaciones Públicas, también aspira a acabar este campeonato, que se disputa en seis circuitos europeos con bólidos de F-3, entre las cinco primeras tras haber logrado el tercer puesto en la primera carrera y el cuarto en la segunda.

- Tras una temporada en el dique seco, ¿qué ha significado esta clasificación para la W-Series?

- Ha sido muy importante, porque gracias a ella he vuelto a los monoplazas. Hasta el año pasado, en que arrancó la W Series, no sabía qué iba a hacer esta temporada; no tenía nada a la vista.

- ¿Barajó abandonar?

- Sí, pero no porque yo no quisiera correr, sino porque no teníamos presupuesto para nada más. Cuando en septiembre terminé mi última carrera en el Campeonato de España de Karting, hablé con mis padres para dejar el mundo del motor. Gracias a la W Series tengo la oportunidad de correr en Fórmula y coger kilómetros. Si hago buenos resultados, seguro que algo saldrá en el futuro.

- ¿De qué cantidades hablamos para poder mantenerse en la competición?

- Entrar a forma parte de un equipo que compita en la Fórmula 4 puede costar unos 130.000 euros y si es en la Fórmula 3, entonces el presupuesto se puede elevar hasta los 300.000 euros.

- La W Series ha arrancado con polémica y ha vuelto a poner sobre la mesa el viejo debate sobre la idoneidad de las competiciones exclusivamente para mujeres. ¿Cree que puede ser una oportunidad para demostrar el talento o es un frenazo en el camino hacia la igualdad real en la Fórmula 1?

- Más que discriminatorio, como algunas aseguran, yo lo veo como una oportunidad. La W Series nos está permitiendo competir en monoplazas y coger experiencia. Este campeonato, que es gratuito, era necesario para darnos visibilidad y que pudiéramos demostrar lo que somos en la pista.

- ¿Y vería necesario, como ocurre en otros deportes, que se creara una Fórmula 1 para hombres y otra para mujeres?

- No, yo quiero competir con los hombres, llegar a la Fórmula 1 real, a la de ahora, a la de siempre. La W Series ha sido una gran idea, un trampolín que te puede llevar a que un equipo te llame o a que surja una buena oportunidad si los resultados son buenos. Es un medio, pero nunca el fin.

- ¿Qué sensaciones tiene? ¿Se ve agitando el champán?

- Creo que puedo estar entre las cinco primeras. Aunque mi objetivo es ganar, sé que será difícil porque tengo que coger la experiencia que otras pilotos ya tienen. Los tres primeros puestos en la carrera de Zolder los ganaron pilotos que acumulaban más kilómetros en monoplazas que yo. Yo hice un año en la Fórmula 4 española, pero el año pasado estuve prácticamente en blanco.

- Hay otras dos españolas que se han quedado por el camino, ¿lo siente o es una ventaja?

- Carmen Jordá no se presentó a la selección y Carmen Boix no se clasificó, pero tuvimos muy buen rollo esos días. Quizá sí me sentí mal por ella; creo que podríamos haber pasado buenos momentos juntas durante el campeonato.

- ¿Se ha preparado de un modo especial esta competición?

- Nada especial. He seguido entrenando en el Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat como lo había estado haciendo hasta ahora, por si salía una oportunidad. Sí he intensificado los ejercicios de cuello, que se resiente más en monoplaza. En general, hay que estar muy bien preparado físicamente.

- Tras haber sido la primera mujer que entra en el programa formativo de un fabricante, como fue la Renault Sport Academy, ¿fue muy duro que dejaran de contar con usted?

- No puedo negar la importancia de haber estado en un 'junior team', pero no fue un palo insuperable. Quizá los resultados no fueron los esperados. Perdí una oportunidad con Renault, pero ahí no se acabó el mundo.

«Controlo bien los nervios»

- ¿Por qué cree que las mujeres no han llegado en los últimos años a competir en la Fórmula 1, cuando en otros deportes de motor han dado pasos de gigante?

- El mayor problema es que apenas hay mujeres en el mundo del motor. Cuando competía en karting, solo éramos dos chicas frente a 90 chicos. Esperar a que alguien llegue a la Fórmula 1 con el número tan ínfimo de mujeres que somos es esperar demasiado. Este es el mayor problema, pero también faltan apoyos y el respaldo de patrocinadores, que confíen en nuestras posibilidades. La capacidad la tenemos y estoy segura de que algún día llegaremos donde ellos y con ellos.

- ¿Hasta qué punto el hándicap de la fuerza física y la dureza del volante condiciona la presencia femenina en determinadas categorías?

- En los campeonatos que he corrido en la F4 y F3, nunca me ha supuesto un problema la dureza del volante en la media hora que corremos. Lo aguanto bien, pero quizá en una F2 sería más difícil.

- ¿Se ha encontrado con sorpresas a los mandos del coche de la W Series, el Tatuus F-3 T-318?

- No, porque conocía ya el modelo; lo probé cuando corrí en la F 4. La principal dificultad está en contrarrestar la fuerza G que experimentamos cuando corremos a 250 kilómetros por hora.

- ¿Hasta dónde está dispuesta a llegar por correr en la Fórmula 1?

- Me gustaría alcanzar una categoría de nivel y, si no pudiese, al menos poder ganarme la vida compitiendo en monoplazas. Semanas antes de la W Series empecé a trabajar con un manager que tiene detrás un grupo de inversores y si sigo con su apoyo, podré seguir haciendo camino.

- Dicen que los pilotos son personas muy emocionales. ¿Pierde los papeles con frecuencia?

- En general, controlo bien los nervios.

- ¿Cómo se ve la vida a casi 300 kilómetros por hora?

- En ese momento, no piensas en otra cosa que no sea la carrera. Te concentras en la pista y en si tienes que corregir esto o aquello...

- ¿Qué pasa por su cabeza en esos segundo previos a la salida?

- Me suelen venir bastantes pensamientos en ese momento, que es, además, cuando más nerviosa estoy, pero trato de calmarme y pienso en cómo debo hacer la salida.

- ¿A qué tiene miedo al correr?

-Obviamente, a nada. Si no, no correría.

- En la vida ¿también es una mujer lanzada?

- Soy más bien tímida, aunque cada vez me atrevo a probar más cosas.

- En plena W Series y usted en capilla de la Selectividad... ¿cómo se está organizando?

- Sinceramente, está siendo complicado. Mañana tengo que viajar a la ciudad italiana de Misano para hacer la próxima carrera y no vuelvo hasta la semana siguiente. Nada más llegar tengo la Selectividad, los días 12, 13 y 14, y voy a tener muy difícil estudiar allí; por eso estoy aprovechando estos días. Me está costando mucho Historia de España, pero creo que lo demás lo llevo bien preparado. Espero salir bien parada de todo.