Los misterios resueltos por el detective Google Earth: de crímenes a pirámides ocultas

Los misterios resueltos por el detective Google Earth: de crímenes a pirámides ocultas

La aplicación 'resuelve' una desaparición de hace 22 años al encontrar un coche sumergido en un lago de Florida

INÉS GALLASTEGUI

William Earl Moldt salió de su oficina el 7 de noviembre de 1997 y llamó a su novia para decirle que llegaría pronto a su casa de Wellington (Florida). Nunca lo hizo. La Policía lo buscó por todas partes, pero parecía haberse esfumado. El corredor hipotecario de 40 años se convirtió en una más de las miles de personas desaparecidas cada año en Estados Unidos. Su expediente llevaba décadas cogiendo polvo cuando, hace unas semanas, el caso dio un giro inesperado. Un exresidente de Moon Bay curioseaba la zona en Google Earth cuando descubrió la imagen de lo que parecía un coche sumergido en un lago. Tras ser alertados por los sobrecogidos vecinos, agentes del condado de Palm Beach sacaron el vehículo: un esqueleto aún reposaba en el asiento del conductor. La Policía investiga ahora si la muerte de Moldt fue accidental o el resultado de un crimen.

Ahora sabemos que la borrosa imagen de un automóvil era visible en la foto de satélite desde 2007, pero nadie había reparado en ella hasta que hace unas semanas un antiguo propietario de Grand Isles lo detectó al ojear su antigua urbanización a vista de pájaro. Sin recuperarse de la sorpresa, llamó a Barry Fay, uno de sus exvecinos, cuyo jardín trasero dista apenas 10 metros de la orilla. Aunque era incapaz de apreciar nada a simple vista, Fay pidió ayuda a un conocido que hizo volar su pequeño dron doméstico sobre el agua. Era una cuestión de perspectiva: el misterioso pecio se veía perfectamente desde el aire. «Pensé que sería un coche abandonado, pero no esperaba que en él hubiera una persona muerta hace 22 años», confesó al 'Palm Beach Post'.

La oficina del sheriff del condado informó en su página de Facebook que el exterior del coche se encontraba «fuertemente calcificado y había estado en el agua durante una cantidad de tiempo significativa». Primero confirmaron que se trataba de un Saturn SL blanco, el mismo modelo que conducía el desaparecido; después el examen forense concluyó que los huesos del interior pertenecían a William Moldt.

¿Cómo llegó el sedán al fondo del lago? La ciudad de Wellington tiene un desarrollo urbanístico muy reciente, que comenzó en los años cincuenta con el dragado de la marisma, y la gran mayoría de sus barrios están construidos en torno a estanques y canales. Es el caso de la urbanización donde el automóvil de Moldt fue hallado. El motivo por el que nadie vio ni oyó nada aquella noche de 1997 es que la promoción residencial alrededor de la laguna, que tiene la forma de una coma invertida, aún estaba en obras.

Durante la investigación a finales de los noventa, la Policía descubrió que, después de avisar a su pareja a las nueve y media de que se dirigía a casa, Bill se entretuvo un rato en un club de striptease del camino, pero varios testigos lo vieron de nuevo al volante a las once de la noche, a unos 20 kilómetros de su domicilio. Al parecer, no solía beber y aquella noche no parecía ebrio. Es posible que perdiera el control del vehículo, se precipitara a la laguna y falleciera ahogado, pero también pudo tratarse de un suicidio o un asesinato. Y tal vez sea demasiado tarde para averiguarlo.

Marihuana y pirámides

No es la primera vez que la aplicación de cartografía online lanzada en 2005 por el gigante tecnológico revela aspectos de la superficie terrestre casi imposibles de apreciar sin tomar distancia. Los hallazgos son variados: desde plantaciones de marihuana hasta restos arqueológicos -ciudades mayas y pirámides egipcias, entre ellos-, pasando por los misteriosos círculos en los cultivos, que han cobrado una nueva dimensión gracias a esta herramienta. Las imágenes desde el espacio también han encontrado unas cuantas construcciones en forma de esvástica, no se sabe si por despiste o a modo de homenaje al nazismo.