El gran concesionario de coches de 'Scalextric' de un abogado granadino

Vicente posa con algunos coches 'Scalextric' de su colección de más de mil ejemplares. /PEPE MARÍN
Vicente posa con algunos coches 'Scalextric' de su colección de más de mil ejemplares. / PEPE MARÍN

El letrado Vicente Marín colecciona desde que era niño vehículos de juguete que van de los años sesenta a los noventa, acumulando una selección que ronda los mil ejemplares

DIEGO CALLEJÓN

Corría el año 1962 cuando 'Scalex', un fabricante de coches de juguete tradicionales, lanzó sus modelos eléctricos, pasando a bautizar la firma como 'Scalextric'. En apenas unos años, estos diminutos vehículos adquirieron una popularidad mundial, convirtiéndose en el regalo preferido por muchos niños durante la época navideña. Uno de aquellos pequeños que disfrutaba con la velocidad endiablada de los 'Scalextric' era el abogado granadino Vicente Marín (1974), quien comenzó una colección en los ochenta que, a día de hoy, acumula en torno a los mil ejemplares.

En España, el fenómeno de 'Scalextric' llegó de la mano de 'Exin', la marca encargada de comercializar estos juguetes en nuestro país hasta 1992. Es precisamente en esa época de 'Exin', desde los sesenta hasta los noventa, en la que Vicente centra su colección.

LA COLECCIÓN

Número de piezas
Más de 1.000
Pieza más antigua
Modelos que se remontan al año 1962, cuando empezó a comercializarse la firma de juguetes 'Scalextric'
La más preciada
Las recreaciones de coches de Fórmula 1 de los años sesenta y setenta

«Desde pequeño me encantan los coches de 'Scalextric' y tengo la afición de coleccionarlos», cuenta el letrado granadino. Del mismo modo, Marín explica que siempre guardó sus vehículos de juguete, aunque no fue hasta «hace unos veinte años» cuando se topó con la colección de su infancia y decidió retomarla, recurriendo a tiendas especializadas y al uso de Internet y de las redes sociales para comprar y vender ejemplares.

En este sentido, Vicente reconoce que, al principio, ampliar la colección «era sencillo», pero que, poco a poco, fue convirtiéndose en una tarea «cada vez más compleja», ya que al tener muchos modelos «uno va buscando las rarezas». Y es que, a diferencia de otro tipo de colecciones, los amantes de 'Scalextric Exin' en España cuentan con un catálogo cerrado, ya que la marca no fabrica nuevos modelos desde 1992. Esto, por un lado, hace que la selección sea finita y asumible, pero también conlleva que los coches más raros sean «muy complejos de conseguir», ya que existen unas unidades muy limitadas.

«Cuando vas completando modelos y colores empiezan a salir rarezas, y eso te lleva a buscar modelos que ya tienes pero en colores distintos o con alguna peculiaridad», explica Vicente.

El hecho de que haya una existencia limitada de algunos ejemplares hace que el precio de estos se eleve, pudiendo encontrarse, según Marín, coches que cuestan «entre 2.000 y 3.000 euros». No obstante, el abogado aclara que«eso no es lo normal», y que a mayor parte de piezas de coleccionismo se compran por «un precio de unos veinte o treinta euros».

Una gran comunidad

A la hora de adquirir nuevos coches para su colección, Vicente Marín cuenta que principalmente lo hace «a través de Internet», donde los amantes de 'Scalextric' han creado una gran comunidad. «En Andalucía no suele haber mercadillos ni ferias de venta de este tipo de juguetes, por lo que recurrimos a páginas web como 'eBay', 'Todocolección', 'Wallapop' o 'Milanuncios', además de a foros especializados en la materia», explica el abogado. Además, el granadino relata que la comunidad de amantes de 'Scalextric' también tiene varios grupos en redes sociales como Facebook y en aplicaciones de mensajería como WhatsApp, donde «constantemente comparten información, intercambios y ofertas interesantes».

En dicha comunidad se ofertan piezas «de coleccionistas de muy alto nivel», que consisten en «auténticas rarezas» como es el caso del 'Ford GT' en color amarillo limón, el cual, cuando aparece en alguna oferta, «cuesta unos dos mil euros».

Entre los favoritos de la colección de Vicente están, sobre todo, «las reproducciones de los coches más míticos del automovilismo de los años sesenta y setenta». Además de estas piezas de Fórmula 1, Marín destaca también «el clásico 600» y «el Seat 850» como dos de sus preferidos. Así pues, este abogado granadino le pediría a los Reyes Magos «un modelo raro que no tenga», ya que estos son «los que dan verdadero valor a la colección».