Tesla se mete de lleno en la guerra de la electricidad doméstica

Elon Musk, presidente ejecutivo de Tesla Motors /
Elon Musk, presidente ejecutivo de Tesla Motors

El fabricante de automóviles eléctricos anuncia una batería que podría servir para dar energía a una vivienda asociándose a otros sistemas con el objetivo de pagar menos por la factura de la luz

DIEGO QUERO

Si Nikolas Tesla fue un auténtico revolucionario, las personas que dirigen la empresa que lleva su nombre quieren dejar su huella en el sector de la energía. En un mundo donde el cambio climático es un hecho y los expertos hacen cuentas de cuándo se acabarán los combustibles fósiles, Tesla ha revolucionado el sector del automóvil, y lo ha querido hacer desde arriba: Vehículos de lujo totalmente eléctricos que no se venden en concesionarios al uso y que representan una realidad que otras compañías no han llegado a desarrollar. La fiebre por los vehículos Tesla es tal que durante unos meses ha sido más caro comprar uno de estos coches de segunda mano que estrenarlo, ya que el comprador no quería esperar el tiempo que se tarda en la construcción de uno de ellos.

Con este mismo planteamiento revolucionario, Tesla quiere ahora entrar en los hogares y ofrecerle al usuario energía eléctrica, pero no con el apoyo de una red tradicional, sino con una pila que se recarga y que puede servir de apoyo a la instalación que ya tenga la vivienda, ya sea de energía tradicional o bien renovable.

Hace unos días, el presidente ejecutivo de Tesla, Elon Musk, desvelaba que la batería se podrá utilizar en casas y negocios y estará lista "bastante pronto". Según Musk, "tenemos el diseño hecho, y deberíamos empezar a entrar en producción en unos seis meses más o menos". En la actualidad la compañía está realizando pruebas en algunos edificios de California, aunque aún no se sabe nada de los resultados.

Lo que tampoco se conoce aún es el precio que podría tener esa pila de combustible que pretende desarrollar y comercializar Tesla. La compañía podría seguir la misma estrategia que ya le ha funcionado con los coches, esto es, desarrollar un producto de calidad a un precio medio-alto con el fin de popularizarlo a través de prescriptores con un poder adquisitivo del mismo nivel que el producto.

Tampoco se conoce la reacción de las empresas eléctricas estadounidenses a este nuevo desarrollo ni la fecha de exportación a lugares como Europa, pero Tesla puede dar de nuevo la campanada y hacerse un hueco destacado en la comercialización de energía, obligando a todos a innovar.