Científicos españoles logran alargar la vida a través de una bacteria

Clea Bárcena y Pedro Moral Quirós, miembros del equipo de investigación. /Universidad de Oviedo
Clea Bárcena y Pedro Moral Quirós, miembros del equipo de investigación. / Universidad de Oviedo

Fruto de una investigación de la Universidad de Oviedo con ratones, se ha descubierto que la renovación de la flora intestinal puede ser clave para mejorar la salud

Á.L.

El sueño de alargar la vida, de luchar por alcanzar la inmortalidad, ha acompañado al ser humano desde el mismo momento en que fue consciente de su finitud. La muerte es el destino al que todos nos enfrentamos, pero la ciencia no deja de avanzar buscando cómo superarla. Ahora, una investigación de la Universidad de Oviedo ha puesto su granito de arena en ese sentido.

Un equipo de investigadores liderado por Carlos López-Otín ha detectado, según avanza el diario ABC, que renovar la flora intestinal tiene influencia directa en la salud del organismo y en su mejoría hasta el punto de alargar su vida. Al menos esa es la conclusión a la que se ha llegado después de una serie de experimentos con ratones que, a través de un trasplante fecal, han conseguido alargar su tiempo de vida media.

La investigación se ha centrado en roedores que padecen de progeria, una enfermedad que acelera el envejecimiento en los primeros años de vida, y los resultados han sido relevantes. Mediante un trasplante de una bacteria probiótica, llamada «Akkermansia muciniphila», procedente de ratones sanos, se ha observado una renovación de la flora intestinal.

Esa mejoría en el aparato digestivo ha provocado que dos de las muestras alargasen su vida 19 y 33 días respectivamente. Unas cifras que si se extrapolan a los humanos pueden hacer que estos aumenten su esperanza de vida en dos años. Porque los roedores del estudio no solo vivieron más sino que mostraron síntomas de contar con mayor calidad de vida. Un paso hacia la esperanza.