Una pareja deja su monótona vida para recorrer el mundo en un barco con su gato

La aventurera pareja posa en uno de sus viajes con su gato/
La aventurera pareja posa en uno de sus viajes con su gato

Ambos decidieron un día vender su casa y comprarse un barco para recorrer el mundo

IDEAL GENTE

Matt y Jessica Johnson, de 32 años, cansados de una vida monótona, un día decidieron venderlo todo y comprarse un barco con el que recorrer el mundo. Ambos se habían casado, tenían una casa, él era gerente de ventas en un concesionario de coches y ella especialista de facturación en una compañía de seguros.

Ahora, esta pareja se ha convertido en la fuente de inspiración para muchas personas por ser un ejemplo de ser consecuente con lo que uno quiere hacer en la vida. Matt y Jessica están felices de haber tomado esa decisión pese a que dejaron una exitosa carrera atrás y vendieron sus propiedades para vivir en un barco.

"Nuestras vidas eran el típico sueño americano. Ir a la universidad, casarse, comprar una casa, comenzar una carrera. Hasta ahora lo único que nos falta es la parte de tener 2,5 hijos", reveló la pareja de Michigan a Daily Mail. "Durante mucho tiempo pasábamos los fines de semana frente al televisor sin hacer algo productivo o que nos agradase. Nos dimos cuenta de que eso tenía que cambiar".

Por lo que la pareja decidió venderlo todo y comprarse un barco; primero aprendieron a manejarlo y tras tres años, en 2011, se lanzaron a la aventura. Además, les acompaña Georgie, una gata adoptada que se ha adaptado perfectamente a la vida en el barco. "Nos enteramos de que podía nadar cuando saltó por la borda en Gran Caimán, nadó un rato y después subió por las escaleras".

Tras cuatro años de viaje, la pareja ya ha visitado 16 países: Jamaica, Bahamas, Cuba, Gran Caimán, Honduras, Perú, Guatemala, Colombia, Belice, México, Las Azores, Madeira (Portugal), Islas Canarias (España), Sint Maarten, Islas Vírgenes Británicas y las Islas Vírgenes.

La pareja ha revelado que esta decisión les ha enriquecido en su relación de pareja, ya que las discusiones terminan cuando se tienen que coordinar para poner en funcionamineto el barco de vela.

En cuanto, al coste de la aventura, la pareja ha asegurado que aún pueden vivir de los ahorros, e incluso tienen una bitácora digital donde registran con todo lujo de detalle los gastos mensuales en diesel, comida y mantenimiento que tienen.