El placer de esquiar un mes antes de tiempo

Vista general de la urbanización de Pradollano, este jueves por la mañana./ALEJANDRO MOLINA
Vista general de la urbanización de Pradollano, este jueves por la mañana. / ALEJANDRO MOLINA

La ola de frío ha dejado en el macizo de Sierra Nevada espesores de nieve inusuales para esta época del año

ALEJANDRO MOLINASIERRA NEVADA

Sierra Nevada está en modo invierno. Ayer se pudo esquiar en pistas que normalmente no se abren hasta el mes de enero. ¿Es un espejismo? Es difícil de saberlo porque en la montaña las cosas cambian en cuestión de horas. No se puede saber si las temperaturas van a subir estrepitosamente en los próximos días volviéndolo todo marrón. Lo que sí se puede afirmar es que ayer la sierra presentaba condiciones propias del mes de enero, insólitas en las fechas en las que nos encontramos. No es sólo que las vistas desde Granada presentaran una montaña blanca imponente, es que pistas como Peñón del Dílar, que se abren al público en contadas ocasiones incluso en los meses de invierno, ayer rebosaban de nieve. No es ya que los cañones hayan llenado de nieve la pista del Río, es que la pista de la Visera tenía espesores de casi medio metro de nieve natural, caída directamente del cielo. No es normal.

En Cetursa no confirman un adelanto de la temporada invernal, que está todavía prevista para el primer fin de semana de diciembre, pero ayer los cañones de la estación seguían aprovechando las bajas temperaturas para arrojar más nieve en el Río, Borreguiles (principiantes), Peñones y el Zorro. Además, las máquinas pisapistas han trabajado en los principales recorridos del área esquiable.

La estación no está abierta pero la montaña sí, y por eso el día de Todos los Santos fue aprovechado por multitud de montañeros con esquís de travesía para hacer deporte por unas pistas a rebosar de nieve polvo incluso en zonas donde no es habitual ni siquiera en pleno invierno. Según fuentes de Cetursa, en las últimas 24 horas se acumuló una media de veinte centímetros más. Según pudo comprobar este periódico ayer, zonas como la pista de la Visera acumulaban cuarenta.

Un poco más abajo, en Pradollano, fueron muchas las personas que se acercaron a disfrutar de la nieve y el buen día. Los pocos restaurantes que habían abierto sus puertas se llenaron y la plaza de Andalucía se llenó de muñecos de nieve. Unos muñecos que tuvieron que convivir con el constante ir y venir de empresarios que se afanan estos días en ultimar sus negocios ante una temporada que, salvo catástrofe, va a adelantar su fecha de apertura. La falta de nieve no será esta vez el problema.

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