Satisfacción por el desarrollo de la Semana Santa, pese a la lluvia

Satisfacción por el desarrollo de la Semana Santa, pese a la lluvia
RAMÓN L. PÉREZ

Ha destacado un incremento en los cortejos y masiva afluencia de públicoen las calles de la ciudad

Fernando Argüelles
FERNANDO ARGÜELLESGRANADA

Cuando todavía los zancos del paso de Santa María del Triunfo no se habían posado en el interior de su templo la tarde de ayer, los cofrades ya estaban pensando en una nueva Semana Santa. En eso, y en hacer balance de lo vivido estos días en las calles de la ciudad.

En el primer apunte a la hora de valorar esta Semana Santa aparece, tristemente, la lluvia. De las 34 procesiones previstas por las hermandades para estos días se quedaron sin salir un total de siete, viéndose afectadas por las inclemencias meteorológicas diez más. Es decir, la mitad de las hermandades han tenido que mirar mucho al cielo.

El peor día fue el Jueves Santo, cuando solo el Silencio pudo salir. Nazareno, Aurora, Estrella, Salesianos, Concha y Resucitado ni siquiera llegaron a pisar la calle, teniendo que regresar a su templo la hermandad de Santa María de la Alhambra. Rosario y Penas tuvieron que recortar itinerarios, a Estudiantes les llovía en las Pasiegas y todas las hermandades del Viernes Santo salieron más tarde cambiando también parte de sus recorridos. A pesar de esto, las hermandades han sabido reaccionar ante los casos de lluvia, mostrando madurez tanto en la toma de decisiones como en su capacidad de actuación al aparecer el agua.

Público

Pero, más allá de la lluvia, la Semana Santa de 2019 será recordada por la masiva presencia de público en la calle. Desde el Domingo de Ramos se notó una gran participación de gente llenando las aceras. El buen tiempo que dominó durante la primera parte de la semana animó a granadinos y visitantes a salir y arropar a las hermandades. Especial fue la afluencia de público a algunos puntos, como la tarde del Martes Santo a Plaza Nueva.

También crecieron la mayoría de los cortejos, con nutridísimos cuerpos de camareras y en aumento los nazarenos. Ya se preveía esto en la Cuaresma, cuando muchas cofradías cosían túnicas apresuradamente y otras buscaban hábitos para atender peticiones. Los últimos días algunas pedían por redes sociales que si algún hermano tenía en su casa una túnica y no iba a salir la llevara a la hermandad. A pesar de ello, hay cofradías donde se ha quedado gente sin poder salir. El dispositivo del Plan Parihuela también funcionó muy bien estos días, el público cada vez hace mejor uso de la zona de pasillos que se abren en la carrera oficial y fueron bien acogidas medidas como la de restringir el acceso a la Carrera del Darro el Jueves Santo para evitar masificaciones en el Silencio. Por cierto, el alumbrado público este año se apagó al paso de esta hermandad y ningún día se han tenido que lamentar incidentes graves.

En la parte estética y patrimonial de las hermandades la Semana Santa de 2019 pasará a la historia por ser la primera en la que salió el palio del Dulce Nombre y la cofradía de La Lanzada pudo partir desde el interior de su templo. Fue también la Semana Santa en la que La Borriquilla volvió a salir de San Andrés y las cofradías siguieron apostando por incrementar su patrimonio con numerosas piezas y enseres.

En la parte negativa el hecho de que varias hermandades no recibieran a tiempo sus estrenos al no haberlos finalizado el taller de orfebrería donde los tenían encargados. También, en la parte de las polémicas, queda lo vivido en Pasiegas el Viernes Santo cuando el arzobispo, Francisco Javier Martínez, no aprobó que la Legión esperara al Cristo de la Buena Muerte para cantarle. La decisión arzobispal ha motivado disparidad de opiniones, así como la participación de la Legión en el cortejo, ya que mientras unos lo ven como algo enriquecedor son muchos los que opinan que nada tiene que ver con la Semana Santa granadina ni la solemnidad de la jornada del Viernes Santo. Lo que si es cierto es que la presencia de los legionarios despertó gran expectación, multiplicándose el público asistente al paso de la cofradía ferroviaria.

Puesto en la balanza lo positivo y lo negativo de estos días, ayer Jesús Muros, presidente de la Federación de Cofradías, hacía un balance positivo de la Semana Santa. En los micrófonos de la radio aseguraba estar satisfecho con el desarrollo que han tenido estos días, a pesar de los problemas de la lluvia.

Más allá de estas primeras valoraciones, ahora llega el momento en el que los cofrades comienzan a opinar sobre exornos florales, andar de las cuadrillas, nivel de las bandas de música, etc. De todo esto se hablará no solo en el seno de las corporaciones, sino también de forma pública en las populares tertulias de balance que diferentes cofradías organizan en estas semanas. Falta, además, vivir el traslado de los titulares de la cofradía de Los Gitanos. Eso sí, todos piensan ya en la próxima Semana Santa. Faltan solo 349 días para que vuelva a ser Domingo de Ramos.