Ciudad Rodrigo, toda la belleza salmantina a un paso de Portugal

Ciudad Rodrigo, toda la belleza salmantina a un paso de Portugal

Su patrimonio arquitectónico se torna incalculable y muestra una deslumbrante belleza que cautiva a los turistas y enorgullece a sus vecinos

ÁLVARO ROMERO

El bello municipio de Ciudad Rodrigo se sitúa en el suroeste de la provincia de Salamanca, a tan solo 30 kilómetros de la frontera con Portugal. Por allí discurre el río Águeda, cauce que acaricia el trazado urbano enriqueciendo el entorno y embelleciendo aún más si cabe la bonita estampa que dibujan los edificios.

Su estratégica situación le convirtió en cruce de caminos entre la costa oeste y el centro peninsular, siendo un centro importante de comercio y encrucijada militar. Por allí pasaron infinidad de pueblos que fueron dejando su huella a través de los siglos. Ejemplo de ello son los romanos, bárbaros o musulmanes, quienes poblaron la zona hasta la llegada del rey Fernando II de León quien repobló el territorio y reactivó su actividad. Tras alcanzar su máximo apogeo varias guerras asolaron la zona, entre ellas la famosa Guerra de la Independencia que quedó grabada en la historia de Ciudad Rodrigo.

Patrimonio arquitectónico

Si por algo destaca la localidad de Ciudad Rodrigo es, sin duda, por el derroche arquitectónico que exhibe. Está considerado como uno de los Conjuntos Histórico- Artístico más importante del oeste del país, con edificios calificados como Bien de Interés Cultural. Arquitectura civil y religiosa conviven en armonía para formar este maravilloso trazado.

Entre todos ellos destaca el castillo y el conjunto amurallado. Las murallas primitivas datan de la época medieval y fueron levantadas a finales del siglo XII, con cal y guijarro. Actualmente se conserva parte de esa construcción, el resto fue reformado durante el siglo XVII, periodo en el cual se perfeccionó y se añadieron elementos defensivos como cañoneras, garitas, baluartes y revellines.

Por su parte, el castillo, ordenado construir por Enrique II de Trastámara en 1372, vigila el entorno desde la altura con un semblante intimidatorio. Es considerado como una de las referencias arquitectónicas del pueblo y desde 1931 pasó a formar parte de la red de Paradores Nacionales de Turismo.

Infinidad de casas nobles y palacios salpican las pintorescas y empedradas calles del centro histórico de Ciudad Rodrigo. El Palacio de los Águila, la Casa de los Vázquez o la Casa de los Miranda son alguno de los ejemplos más destacados. Todo ello sin olvidar el Ayuntamiento, edificio renacentista construido en el siglo XVI cuya belleza queda fuera de toda duda, decorando con estilo la Plaza Mayor de la villa, situada en el corazón del centro histórico.

De carácter religioso sobresale la Catedral de Santa María, declarada Monumento Nacional. De estilo gótico comenzó a levantarse a en el siglo XII y tras varias remodelaciones finalizó en el siglo XVIII con la torre neoclásica de las campanas. Le secundan la capilla de Cerralbo, del siglo XVI; la iglesia de San Agustín, también del XVI o la de San Pedro- San Isidoro, de menor tamaño.

Disfrutando del entorno

Todo turista que visite Ciudad Rodrigo puede desconectar disfrutando de su entorno. A pocos metros del casco urbano aparece la Alameda del río Agueda, una arboleda que invita al paseo y el sosiego a orillas del río. Durante la época estival es una de las zonas más visitadas por los lugareños por ser espacio de recreo y baño. Desde el centro de la ciudad se puede acceder caminando en menos de diez minutos.

En la misma comarca y a tan solo 15 minutos en coche se encuentra el yacimiento arqueológico de Siega Verde, de reciente descubrimiento y en el cual se pueden contemplar grabados del Paleolítico Superior. Además existen varias rutas de senderismo cerca de la villa, perfectas para tomar contacto con la rica fauna y flora de la zona.