Zadar, la ciudad croata de moda a orillas del Adriático

Zadar (Croacia)./
Zadar (Croacia).

De carácter marinero y cargada historia destaca por maridar a la perfección su antiguo patrimonio con arquitectura moderna

ÁLVARO ROMERO

La histórica ciudad de Zadar se ubica en el centro occidental de Croacia, concretamente en la extensa región de Dalmacia, afianzándose como la capital del condado de Zara, frente a las infinitas aguas del mar Adriático. Se trata de una urbe marinera que exhibe un rico patrimonio cultural, consecuencia de la compleja historia que le precede y forjada a través de más de tres mil años a lo largo de los cuales se sucedieron arduas batallas, terribles saqueos y duras devastaciones.

Entre sus virtudes destaca la excelente capacidad de conservar los tesoros arqueológicos y monumentales de tiempos antiguos, medievales y renacentistas con otros más modernos, de carácter contemporáneo. Su situación, accesibilidad y belleza le ha convertido en una de las ciudades de moda del panorama europeo y Mediterráneo.

Entre murallas y piedra

Pisar las calles de Zadar supone retornar siglos atrás, el trazado urbano discurre anárquico sin fin concreto pero mostrando toda la belleza del medievo croata donde la piedra es el elemento fundamental, material que aparece continuamente tanto en suelos como en muros. Recorrer la ciudad se convierte en un paseo por la historia, allí se ven representadas varias épocas y culturas que dejaron su huella a través de los siglos y hasta el día de hoy.

Una impresionante muralla da la bienvenida a los visitantes brindando accesos por diferentes puertas, imagen que recuerda que un día fue la ciudad- fortaleza más grande de toda la República de Venecia. Las murallas de Zadar le permitieron conservar más independencia que la mayoría de las ciudades vecinas, y fueron un fortín inexpugnable para los turcos.

El casco histórico se entrega al mar y yace rodeado de agua en tres de sus cuatro lados. Dos son las plazas que destacan por encima de las demás y sirven de centro neurálgico: la del Pueblo, escoltada por espectaculares edificios mezcla a turistas y locales que buscan tomar algún refrigerio entre buen ambiente y música en directo; la de la Ciudad Vieja por su parte engloba diferentes obras arquitectónicas a un paso del mar.

Entre ellas se encuentra la Catedral de Santa Anastasia, considerada la más grande de Dalmacia presenta un claro aspecto románico que data del siglo XII. Justo al lado se alza la iglesia de San Donato, símbolo de la ciudad de Zadar y el edificio monumental más famoso de Croacia desde inicios de la Edad Media. A pocos metros se hace hueco el foro romano, la iglesia y convento de Santa María y diferentes museos arqueológicos e históricos que exhiben piezas de incalculable valor.

Sol y playa

Zadar no es solo cultura e historia, es también sol y playa. Frente a su litoral aparecen diversas islas repletas de naturaleza virgen que atraen cada año, especialmente en época estival, a multitud de navegantes y visitantes que buscan divertirse y refrescarse entre aguas cristalinas y espectaculares playas. Todas ellas, conectadas por vía marítima, viven en un continuo ambiente mediterráneo donde el tiempo discurre calmado entre las calles y los puertos de las aldeas locales de clara tradición pesquera. Algunas de estas islas e islotes se encuentran en el área protegida de diferentes parques naturales.

Ciudad de moda

Zadar está considerada como una de las ciudades más destacadas del panorama europeo, el destino perfecto para visitar este verano. Actualmente se afianza como una metrópoli de carácter mediterráneo y de rica identidad nacional croata creada en el presente con el objetivo de asentar unas bases sólidas para el futuro, adaptándose a las últimas tendencias en globalización y digitalización. Para todo ello el turismo es uno de los puntales económicos más importantes y sus gentes se vuelcan con los negocios hosteleros.