Las costas europeas más exclusivas para veranear en 2019

Las costas europeas más exclusivas para veranear en 2019

El continente europeo alberga rincones marítimos ideales para los turistas, algunos de ellos muy exclusivos, orientados a un público de alto poder adquisitivo

ÁLVARO ROMERO

Se acerca el buen tiempo y con él el periodo estival, las vacaciones de verano y el turismo de sol y playa. Muchas son las regiones y localidades costeras, tanto españolas como europeas, que se preparan y engalanan para recibir a los millones de viajeros que se desplazan cada año en esa estación.

Los litorales del viejo continente cuentan con extensas playas, espectaculares arenales y paradisiacas calitas que yacen escoltadas por imponentes acantilados. Diferentes enclaves para todo tipo de bañistas, aquellos que viajan en familia y buscan zonas que ofrezcan todo tipo de servicios y comodidades, y otros más aventureros que viajan solos, en pareja o con amigos, capaces de descender por complicados senderos para disfrutar de calas vírgenes.

España, Francia, Italia, Grecia y Croacia son los países más demandados en periodo estival. Naciones bañadas por el Mediterráneo en cuyas localidades de playa «hacen el agosto» bares, restaurantes y hoteles que en las costas más importantes de Europa se ponen a rebosar, especialmente en los meses de julio y agosto. Estas son solo algunas de las más bellas y exclusivas, las mejores opciones para visitar en el verano de 2019:

Costa Azul, elegancia y lujo

La Costa Azul francesa se sitúa entre los Alpes y el Mediterráneo. Bañada por este mar, es mundialmente conocida por ser una de las más exclusivas del mundo, allí se dan cita cada año multimillonarios de todas las nacionalidades en busca de elegancia y lujo. Presenta un microclima único alejado de ventoleras desagradables y bajas temperaturas, factor que ayuda a generar un ambiente excepcional para el disfrute del mar.

La industria cinematográfica multiplicó la fama de la región mostrándola en reconocidas películas, hecho que supuso un importante aumento de demanda en localidades como Cannes, Niza, Mónaco o Saint Tropez. Es, sobre todo en estas dos últimas donde rebosa el glamour, entre coches exclusivos, hoteles de lujo y barcos de incalculable valor. Alejados del barullo y los principales puntos turísticos se dejan ver tímidos pueblecitos marineros aptos para todos los bolsillos.

Costa Dálmata, sabor marinero

La Costa Dálmata se extiende desde las últimas estribaciones de los Alpes hasta el límite fronterizo con Montenegro, siendo bañada por el mar Adriático. A lo largo del litoral croata se puede disfrutar de hermosas playas, pueblecitos de tradición marinera y ciudades cuya vida cotidiana transcurre vinculada al mar.

Split está considerada como uno de los enclaves más importantes de la Costa Dálmata, una ciudad con gran ambiente tanto diurno como nocturno desde donde se pueden realizar diferentes excursiones a islas cercanas, como la de Brac o la de Havar, repletas de pueblecitos pesqueros y playas de ensueño. De visita obligada son también las ciudades de Makarska y Dubrovnik, la primera perfecta para los amantes del turismo de sol y playa y, la segunda una histórica localidad amurallada con un trazado urbano mágico, que ha servido como escenario a series como Juego de Tronos.

Costa Amalfitana, balcón al Tirreno

La Costa Amalfitana está considerada como una de las zonas más exclusivas de Italia. De cara al mar Tirreno se extiende a lo largo del golfo de Salerno dejando a su paso estampas de una belleza superlativa. Las localidades se distribuyen en pendiente a lo largo de los montes que acaban en el mar, se accede a ellas a través de un camino tortuoso no apto para cardiacos pues transcurre como si de un balcón al mar se tratara, muy cerca del desnivel.

Entre tanto monte y valle aparecen diminutas calas de aguas cristalinas, playas y terrazas cultivas de cítricos, vides y olivos. Un ambiente único, considerado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. Desde Salerno a Sorrento, cada pueblo es un regalo para el turista. Con escalonadas casas de colores se alzan Cetara, Maiori, Atrani, Ravello, Amalfi o Positano. La Costa Amalfitana se ha ganado la fama de ser uno de los enclaves más bellos del continente, un lugar exclusivo que hace las delicias de los más adinerados.