Junqueras, a por todas

Doble candidato, a generales y europeas, tendrá que acabar eligiendo entre Bruselas y Madrid

Junqueras, a por todas
EFE
MARGARITA SÁENZ-DÍEZ

La puesta en escena de los acusados en el juicio del 'procés' tiene en Oriol Junqueras, exvicepresidente de la Generalitat y presidente de Esquerra Republicana de Cataluña, el papel protagonista. Su actuación, en la primera sesión del juicio, evitando mirar al president Quim Torra, que acudió a dar ánimos a los encausados, fue la primera exhibición ante el Tribunal Supremo de que marca claras distancias en el territorio 'indepe', una vez rota la pareja que formó con el refugiado en Waterloo.

En Cataluña, la voluntad de Junqueras de mantener a su partido como primera fuerza independentista, aún a costa de rebajar las expectativas de los herederos de Jordi Pujol agrupados en opciones enfrentadas, ha sido ratificada en todos los estudios de opinión conocidos, mientras en el campo del constitucionalismo el PSC va ganando terreno tras su descenso meteórico.

Pero el penúltimo acto de esta obra se conoció el jueves pasado cuando la portavoz de ERC, Marta Vilalta, anunció que Junqueras encabezará la lista de la formación en las elecciones generales del 28 de abril, desde la prisión provisional. Además, será el primero en la candidatura para el Parlamento Europeo, el 26 de mayo, a fin de disponer de un altavoz en Bruselas para «denunciar la represión», aunque tendrá que acabar eligiendo entre Bruselas y la Carrera de San Jerónimo.

Pero la apuesta de Junqueras no tiene solo connotaciones políticas, también penales. Supone un desafío al Tribunal Supremo que podría condenar a largos años de prisión a un diputado del Parlamento de España o de la Cámara europea, lo que tendría una gran trascendencia a nivel internacional.

¿Qué hacer en tal caso? No dejarle tomar posesión sería grave. Acaso tendrán que permitirle adquirir el carácter de parlamentario. Recuerdan los expertos que ya hubo precedentes con diputados abertzales. De ese modo, se abriría otra brecha constitucional y Oriol Junqueras recargaría pilas argumentales para su recurso último ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, con sede en Estrasburgo, máxima autoridad en la UE para garantizar los derechos humanos y las libertades fundamentales.

Mirando hacia Estrasburgo, en su primera declaración inicial ante el Supremo ya mencionó los casos de Turquía y Azerbaiyán, donde se encarceló a dirigentes políticos y sociales que después fueron resarcidos en ese tribunal. Ese mismo día, en un arrebato de pasión, proclamó su amor incondicional a España y su deleite al hablar español, en la seguridad de que un Estado propio en Cataluña garantizaría la convivencia entre pares.

No olvidó negar la existencia de violencia, proclamando: «La independencia de Catalunya es legítima. ¿Dónde se prohíbe? ¿Dónde se dice que es delito?». Ahí queda eso, mientras la justicia sigue su curso.