Casado confía en que el Supremo desactive la presión por su máster

Adriana Lastra, portavoz del PSOE en el Congreso. / EP

El líder del PP se ha situado en el ojo del huracán tras la dimisión de Montón, pero dice estar «muy tranquilo»

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁNMadrid

Pablo Casado fía su suerte a que el Tribunal Supremo desactive el caso de su supuesto máster irregular. Es consciente de que tras la dimisión de la ministra de Sanidad el foco se ha centrado en él. Sabe también que tiene una difícil defensa política porque las exigencias para que dimita proceden de todo el espectro parlamentario. En el Partido Popular (PP) aguardan expectantes la decisión de la sala de admisiones del tribunal, aunque algunos dirigentes señalan que su decisión no será determinante porque los estatutos del partido solo hablan de dimisiones si hay apertura de juicio oral.

Cuando el lunes aparecieron las primeras informaciones sobre el máster de Carmen Montón en la Universidad Rey Juan Carlos, la dirección del PP contuvo la respiración, no hubo la algarabía que se podría esperar por el infortunio del adversario. Casado y su equipo sabían que si la titular de Sanidad dimitía, ellos tenían un problema por las similitudes de ambos casos. Los populares evitaron pedir la dimisión de la ministra, elaboraron un argumentario para diferenciar ambas situaciones y trazaron un cortafuego alrededor de su líder. Pero la renuncia se materializó 39 horas después y el problema se trasladó a la calle Génova de Madrid.

Los argumentos defendidos con ardor por los dirigentes populares de que se trataba de dos asuntos distintos porque Casado no plagió su trabajo de fin de máster ni falseó notas no surtieron el efecto buscado. El líder del PP tuvo que escuchar hoy peticiones de dimisión desde todos los rincones del Congreso. La reclamó el Gobierno, a través de sus ministras de Justicia y Hacienda, el PSOE, por medio de su portavoz parlamentaria, el líder de Podemos, los portavoces de Esquerra y PDeCat en la Cámara, el portavoz del Gobierno vasco y hasta la alcaldesa de Barcelona. Solo Ciudadanos, antaño muy crítico con Casado por su máster, se abstuvo de reclamar su renuncia.

El PP tiene asumido que su margen político es estrecho y ha depositado sus esperanzas en que el Supremo dé carpetazo al caso y rechace la exposición enviada por la juez Carmen Rodríguez Medel, instructora del sumario de las supuestas irregularidades, y que apreció indicios de delito de prevaricación y cohecho impropio en la conducta de Casado. En su escrito la juez señaló que el líder del PP recibió el título de postgrado como «prebenda o dádiva». La sala de admisiones del Supremo decidirá en las próximas semanas si hay base para investigar (antes imputar) a Casado. El tribunal está compuesto por cinco magistrados, cuatro conservadores, entre ellos Pablo Llarena, y uno progresista.

«Aguantar el chaparrón»

El excoordinador general del partido, Fernando Martínez Maillo dijo estar «absolutamente convencido» de que el asunto «se resolverá favorablemente» en el Tribunal Supremo. «No se va a producir» la imputación, vaticinó el exportavoz en el Congreso Rafael Hernando. Otros dirigentes y diputados sin querer dar su nombre compartieron el optimismo aunque reconocían que hasta que haya una resolución de la sala de admisiones «toca aguantar el chaparrón». Incluso algunos señalaron que si el Supremo acuerda investigar a Casado tampoco sería un drama porque los estatutos del PP señalan que la apertura de juicio oral es el momento para presentar las dimisiones de los afectados. El más radical en la defensa de su líder fue el secretario general, Teodoro García Egea, que sentenció: «los inocentes nunca deben dimitir».

Entretanto, el presidente del PP, aunque la procesión fuera por dentro, dijo estar «muy tranquilo». Casado, además, dio un giro de 180 grados a su estrategia defensiva y se sumó al carro de Ciudadanos para pedir aclaraciones al presidente del Gobierno sobre su tesis doctoral. El líder popular reprochó por la mañana a Albert Rivera que centrara el debate en la tesis de Pedro Sánchez porque así se soslayaban temas tan relevantes como la situación en Cataluña o la desaceleración de la economía. Pero por la tarde, al comprobar el vuelo que había adquirido el emplazamiento, ordenó a su portavoz en el Congreso, Dolors Montserrat, que reclamara explicaciones al presidente del Gobierno para que no haya «ningún tipo de sospecha» de plagio u otra circunstancia irregular. La dirigente del PP recordó, además, que Ciudadanos no había sido el primero en interesarse por ese trabajo universitario de Sánchez y su grupo había planteado en julio al Congreso que reclamara esa tesis aunque la Mesa lo rechazó con un informe de los letrados de la Cámara que sostenía que era un asunto del ámbito privado de Sánchez.

Más información

Fotos

Vídeos