La defensa de Pablo Ibar tiene un mes para anunciar el recurso a su cadena perpetua

Pablo Ibar (d) observa a su abogado Joe Nascimento durante una audiencia este miércoles. /Efe
Pablo Ibar (d) observa a su abogado Joe Nascimento durante una audiencia este miércoles. / Efe

Pese a la condena, la familia expresa su satisfacción por haberse evitado la pena de muerte

Javier Peñalba
JAVIER PEÑALBA

La tensión, las emociones que se desataron en cuanto se conoció la sentencia de cadena perpetua, las lágrimas que los familiares del español Pablo Ibar dejaron escapar, los efusivos abrazos que se dieron en el pasillo que da acceso a la sala de vistas número 6900 que preside el juez Dennis Bailey en el palacio de Justicia de Broward County Todo ello es ya historia. «Ahora hay que mirar adelante y pensar en los nuevos pasos que vamos a dar con el objetivo de reparar lo injusto que es que Pablo haya sido condenado. Esto no ha terminado», afirma Andrés Krakenberger, miembro de la Asociación Contra la Pena de Muerte Pablo Ibar.

     Pablo Ibar ha pasado su primera noche sin que la amenaza de la pena de muerte pendiera sobre su persona, después de pasar 16 años en el corredor de la muerte acusado de un triple asesinato. Ese temor ha desaparecido. Nadie ya podrá pedir que sea sentenciado a la pena capital. Las siete mujeres y cinco varones del jurado que le salvaron de la inyección letal creyeron en lo que su esposa, su padre, sus hermanas y sus amigos dijeron de él. «Pablo es una buena persona que no merece semejante castigo», dijo su hermano Michael Ibar. La familia agradece la «compasión y piedad» que el tribunal ha mostrado y afirma que ya «no vamos a vivir» con el desasosiego de saber que «algún día puede ser ejecutado».

     Veinticuatro horas después de que se hiciera público el pronunciamiento, no se conocía el número de jurados que votaron en contra de la imposición de la pena de muerte. Se sabe, eso sí, que al menos hay tres votos contrarios a la máxima condena por los diferentes delitos por los que fue declarado culpable. No obstante, se desconoce si los mismos han sido emitidos por una única persona o por tres.

     Superada, por lo tanto, la fase se sentencia -ha sido la única que ha reportado una alegría al preso y a su familia- la defensa trabaja ya con la mirada puesta en el futuro. Cuenta con treinta días de plazo para cumplimentar el primero de los trámites que es el anuncio de recurrir la sentencia. El sistema procesal estadounidense, al igual que el de otros países, entre ellos el español, exige que antes de formalizar el recurso se comunique la disposición que existe de hacerlo. En esta fase, la defensa cuenta para ello con un breve plazo, si bien una vez cumplimentado el trámite, dispondrá de mayor tiempo para redactar el recurso y desarrollar los motivos sobre los que se sustentará el recurso, según han señalado fuentes de la Asociación contra la Pena de Muerte. Además, antes, las partes deberán conocer la sentencia que el magistrado Bailey debe redactar y que se conocerá dentro de varias semanas o meses.

     

     Imparcialidad del juez

     

     Fuentes de la Asociación y de la familia Ibar reconocen que aunque todavía es prematuro determinar los motivos en los que se sustentará el recurso, uno de ellos estará dirigido a denunciar la falta de imparcialidad del juez que desde que se hizo cargo del caso, ha rechazado la mayor parte de las propuestas de pruebas de la defensa, en tanto que ha admitido las de la Fiscalía. Pero no solo se limitó a torpedear las tesis de la defensa. Todos recordarán el papel que jugó cuando se conoció que un miembro del jurado denunció haber sido objeto de presiones para que declarase a Ibar culpable de los tres asesinatos. El magistrado se limitó entonces a apartarlo del jurado en lugar de ordenar que se repitiera la fase de deliberación.

     En la etapa que a partir de ahora se abre, quedan algunas incógnitas por resolver. Una de ellas esta relacionada con los letrados de la defensa. De momento, se desconoce si el despacho de Benjamin Waxman seguirá el frente del caso. Waxman asumió la dirección letrada en 2006 y su dedicación durante estos años ha sido extraordianaria. Logró que el Tribunal Supremo de Florida anulase la sentencia de muerte impuesta en 2000 a Ibar, algo que se antojaba poco menos que imposible.

     Da cara a este juicio, diseñó junto a su colega Joe Nascimento una estrategia que todos pensaron pondría fin a los veinticinco años de estancia de Pablo en prisión. Sin embargo, no lo consiguió. El pasado 19 de enero cuando se dio lectura al veredicto, se mostró desconsolado. Lloró como un miembro más de la familia Ibar.