A prisión la mujer conversa detenida en Pinto por animar a la yihad femenina

La juez Carmen Lamela le atribuye un delito de terrorismo de naturaleza yihadista, que se concreta en "labores de enaltecimiento, adoctrinamiento y captación propios del Dáesh"

EFEmadrid

La juez Carmen Lamela ha enviado hoy a prisión sin fianza a la mujer mexicana convertida al islam detenida ayer en Pinto (Madrid) por difundir el ideario yihadista y animar a la yihad femenina, que está casada con el supuesto líder de una célula de captación que ingresó en la cárcel en 2016.

Según el auto de prisión, Lamela le atribuye un delito de terrorismo de naturaleza yihadista, que se concreta en "labores de enaltecimiento, adoctrinamiento y captación propios del Dáesh".

Lamela fue la misma magistrada que envió a prisión a su marido, Aziz Zaghnane, un directivo de una empresa de "marketing" que fue detenido junto a otros tres hombres en mayo de 2016 en las localidades madrileñas de Pinto y Ciempozuelos acusados de liderar una célula de captación de yihadistas.

La arrestada es una mexicana de 38 años convertida al islam bajo el nombre de Hajar que, según la juez, "ha sufrido un proceso de transformación que, partiendo de una imagen que podría decirse occidental en un período de tiempo relativamente corto, ha pasado a destacar por una importante transformación con una estética rigorista con los preceptos más radicales del islam".

"Igualmente, se ha observado cómo no tiene vida social y sus actividades diarias se reducen simplemente al cuidado de sus hijos, no teniendo amistad con ninguna mujer de su vecindario, lo que es significativo dentro de los islamistas más radicales, ya que se aislan de su entorno", añade la jueza en el auto.

Fue detenida ayer por la Guardia Civil en la localidad madrileña de Pinto después de que los investigadores constatasen que ejercía una clara influencia en las redes sobre un amplio grupo de contactos a los que incitaba a ejercer una labor proselitista.

De hecho, la magistrada recoge en el auto que en el registro de la casa familiar se intervino numeroso material multimedia y que en sus cuentas de redes sociales se han hallado imágenes de una pistola HK en una funda para camuflarla de paisano y de un jinete en el desierto portando una bandera negra.

Estas imágenes constituyen, según la jueza, la "representación típica de un muyahidin o guerrero yihadista".

También se han encontrado otras fotografías que muestran la bandera del Dáesh y audios que alientan a la yihad femenina y ensalzan la figura del mártir.

Según la jueza, la detenida ejercía la función de líder de un grupo que se conectaba a la red los domingos en los que se leían escritos relacionados con la vida del profeta Mahoma y asesoraba sobre la captación de nuevos devotos.

Por otra parte, Lamela cree que puede existir "riesgo de reiteración delictiva, ya que la investigada viene operando dentro de un grupo organizado de personas que tienen vínculos con distintos países".