El mundo de Scolari

Scolari, en el partido ante Croacia. /
Scolari, en el partido ante Croacia.

Hasta los aficionados locales contradicen al técnico brasileño, que vio "penalti claro"

IGNACIO TYLKOMadrid

Nishimura ha conseguido el milagro de que se hable más del arbitraje que del mal desempeño de Brasil, con serios problemas en los laterales, dificultades para elaborar en el centro del campo y un ariete poco convincente. Sólo Oscar, que participó en los tres goles, y Neymar, que mostró personalidad y se echó el equipo a la espalda, desarrollaron una actuación notable. "Estoy encantado. Mi debut fue mejor de lo que podía imaginar. Siento una felicidad muy grande. A partir de ahora, hay que jugar más sueltos, sin preocupaciones", reflexionó la estrella del Barça, autor del primer doblete del Mundial y sin ganas de mojarse sobre el penalti.

Luiz Felipe Scolari, contestado por su hinchada cuando retiró a Neymar para aguantar más en los últimos minutos con Ramires, vive en otro mundo. "Millones de personas vieron el penalti. Si el árbitro lo señaló, yo también creo que lo fue. He visto la jugada repetida diez veces, y me parece penalti claro", insistió el seleccionador local bien entrada la madrugada en España. Sí reconoció al menos que su equipo cometió errores, pero dejó claro que los comentará con los jugadores, no con la prensa.

Acabado el choque, todos los aficionados que este enviado especial se fue encontrando por Sao Paulo contradijeron a Felipao y, entre risas cómplices, reconocieron que no era penalti.

Tras una noche de descanso y reflexión, ya en el aeropuerto de Congonhas para embarcar en el avión hacia Río, nos cruzamos con Cafú. "Es muy temprano y no quiero hablar", zanjó el exfutboista, que sí hizo un gesto para reconocer que no hubo pena máxima sobre Fred. Los racistas que insultaron en redes sociales a Marcelo, acusado de marcarse el autogol "por negro", se definen por sí mismos. Como dice Del Bosque en uno de sus clichés, "el que es gilipollas, es gilipollas".