La Policía británica reanuda el intercambio de información con EE UU tras recibir «nuevas garantías»

Homenaje a las víctimas del atentado de Mánchester./
Homenaje a las víctimas del atentado de Mánchester.

La filtración de detalles de la investigación ha desatado el malestar en Londres con sus socios de Washington

COLPISA

La Policía británica ha dicho este jueves que ha reactivado el intercambio de información con las agencias de seguridad de Estados Unidos tras recibir de estos cuerpos "nuevas garantías" de que no se producirán nuevas filtraciones de datos a la prensa, como ha sucedido esta semana con la investigación sobre el atentado de Mánchester.

"Aunque no solemos hablar sobre acuerdos de intercambio de información... Hemos recibido nuevas garantías y ahora nosotros estamos trabajando estrechamente con nuestros aliados clave en todo el mundo incluidos los de la alianza de Intigencia 'Five Eyes'", ha explicado Mark Rowley, el responsable de la unidad antiterrorista de la Policía británica.

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La alianza de Inteligencia 'Five Eyes' está integrada por Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda y Reino Unido. El anuncio de la Policía británica llega después de que este jueves la primera ministra británica, Theresa May, haya hablado con el presidente estadounidense para dejarle claro que la información de Inteligencia que comparten ambos países debe permanecer en la confidencialidad y no ser filtrada a la prensa.

El malestar del Gobierno británico se debe a que la prensa estadounidense ha publicado detalles importantes sobre la investigación de las autoridades británicas en torno al atentado que acabó el lunes con la vida de 22 personas en Mánchester.

La Policía de Mánchester ha levantado su alerta por el hallazgo de un objeto sospechoso en el campus universitario de Hulme, constatando con un equipo de artificieros que no suponía peligro, y en la misma jornada en la que las autoridades diplomáticas del Reino Unido han confirmado que ya no compartirán datos sobre el atentado con Estados Unidos debido a las filtraciones periodísticas.

Después de detener este jueves a dos hombres en relación con el ataque del pasado lunes durante un concierto de Ariana Grande, las autoridades policiales han pedido "disculpas por la confusión" en Hulme."Este incidente ahora ha sido considerado seguro y el cordón se ha levantado", ha informado por la mañana la propia Policía de Mánchester en su Twitter, aclarando que los hechos no se habían producido en el Trafford College, como se informó inicialmente. Luego, el Servicio Nacional de Salud (NHS) ha indicado que un total de 116 personas habían recibido atención médica en los últimos días, 23 de las cuales aún se encuentran graves.

Las detenciones matutinas han elevado a ocho el número de arrestos efectuados hasta la fecha vinculados con la investigación. El jefe de Policía del área metropolitana de Mánchester, Ian Hopkins, ha calificado tales detenciones como "significativas". Uno de esos individuos fue detenido después de que los agentes efectuaran registros en una dirección del área de Withington de esa ciudad del norte de Inglaterra, según reveló el cuerpo policial antes de indicar que la detención del segundo hombre se efectuó en otra zona metropolitana pero aún sin detallar.

Al mismo tiempo, según ha confirmado el semanario Focus, la Policía alemana investiga una posible trama terrorista en su país vinculada a este ataque de Mánchester, después de haber descubierto que el autor material del ataque, Salman Abedi, estuvo en Düsseldorf cuatro días antes de matar con su bomba a 22 personas en la ciudad inglesa. Fuentes de seguridad alemanas han contado que Abedi llegó a Düsseldorf procedente de Libia a través de la República Checa y habiendo transitado por el aeropuerto Ataturk de Estambul (Turquía); y que el 18 de mayo, cuatro días antes del ataque terrorista, cogió un vuelo rumbo a Mánchester. Se desconoce cuánto tiempo estuvo en suelo alemán, pero sí se sabe que podría haber fabricado la fatídica bomba él mismo o con la ayuda de un cómplice.

Focus ha informado de que Abedi viajó al menos dos veces a Alemania en los últimos dos años. La otra ocasión en la que se tiene constancia que el terrorista estuvo en Alemania fue en 2015, cuando voló de Fráncfort al Reino Unido, procedente al parecer de Siria, donde había participado en un campamento de formación paramilitar. Las fuerzas de seguridad alemanas han subrayado que Abedi no estaba entre sus objetivos al no aparece en ninguna lista de sospechosos, y sobre él tampoco pesaba ninguna orden de búsqueda internacional.

La Policía británica, mientras tanto, ha revelado que la mujer detenida el miércoles en el norte de la ciudad ya ha sido puesta en libertad. Y también se ha hecho hincapié en que el hermano menor del supuesto terrorista, Hashem Abedi, y el padre de ambos, Ramadan Abedi, ya fueron detenidos en Trípoli (Libia) por sus supuestos vínculos con el Daesh, organización terrorista que el pasado martes asumió la autoría de los hechos.

La Policía británica ha barajado desde entonces la hipótesis de que el terrorista contase con una "red" de apoyos y no actuase solo para desarrollar el ataque. Pero no se ha aclarado la relación exacta de los últimos detenidos con Salman Abedi. La familia Abedi es de origen libio, aunque los padres de Salman y Hashem emigraron a Reino Unido huyendo del régimen de Muamar Gadafi. El terrorista de Mánchester había nacido en Reino Unido, sin que por el momento estén claros los detalles de su posible radicalización.

Explosiones y filtraciones

El cuerpo policial de Mánchester ha confirmado que su unidad antiterrorista efectuó durante la noche una "explosión controlada" en una propiedad del área de Moss Side de esa ciudad relacionada con el atentado, si bien no efectuaron arrestos. En un comunicado, la Policía precisó que la operación se llevó a cabo sobre las 00.45 GMT en esa zona ubicada al sur de la urbe. "Hemos llevado a cabo registros en una dirección de la zona de Moss Side durante la cual se ha efectuado una explosión", apuntó la nota.

En ella se especifica que si bien las redadas "están conectadas al atentado del lunes en el Manchester Arena", "se trata de una investigación continuada y rápida", por lo que la Policía "mantiene una mente abierta en estos momentos". La explosión controlada se escuchó en las áreas colindantes de Rusholme y Fallowfield, según indicaron algunos vecinos en las redes sociales. En ellas, los residentes de esa zona indican que se escuchó un "fuerte ruido".

Los jefes de la Policía británica han advertido de que la pérdida de confianza "entre socios" internacionales puede socavar la investigación en torno al ataque perpetrado en el Manchester Arena. Por ello, ha dejado de compartir información con las autoridades estadounidense a raíz de las filtraciones en ese país a la prensa aunque posteriormente ha revocado la medida.

La Policía ha respondido así a las filtraciones de determinados datos en medios como The New York Times, que publicó unas imágenes tomadas presuntamente en el lugar del atentado y que mostraban la mochila del supuesto terrorista suicida.

"Valoramos enormemente las importantes relaciones que tenemos con nuestra Inteligencia, con las fuerzas de seguridad y con los socios de seguridad de todo el mundo", ha señalado un portavoz del consejo de jefes de la Policía Nacional, antes de subrayar que este tipo de relaciones permiten "colaborar y compartir información privilegiada y sensible" que, a su vez, les permite "derrotar al terrorismo y proteger a la sociedad, tanto en sus lugares de origen como en el exterior".

Sin embargo, ha advertido de que cuando se pierde esa confianza "se socavan estas relaciones" y se pueden poner en peligro tanto las investigaciones como la confianza de las víctimas, los testigos y sus familiares. "Esta daño es mayor aún si se trata de publicación no autorizada de posibles pruebas en medio de una gran investigación antiterrorista", ha criticado.

18 atentados frustrados en Reino Unido desde 2013

Las fuerzas británicas han frustrado un total de 18 planes para atentar en Reino Unido desde el año 2013, según, ha informado la cadena pública BBC, que cita a fuentes de seguridad.

En concreto, los cuerpos de seguridad habrían logrado evitar cinco atentados desde el perpetrado el pasado 22 de marzo en Westminster, que se saldó con cinco muertos y decenas de heridos.

El último ataque terrorista en Reino Unido tuvo lugar el lunes por la noche, cuando Salman Abedi se inmoló en una de las salidas del Manchester Arena justo cuando la gente abandonaba el recinto tras el concierto de la cantante estadounidense Ariana Grande. En total, 22 personas murieron y 116 resultaron heridas, de acuerdo con el último balance.

De momento, hay ocho detenidos en Reino Unido, a los que se suman el padre y el hermano de Abedi, que han sido arrestados en Trípoli. La familia Abedi es de origen libio pero emigró a Reino Unido huyendo del régimen de Muamar Gadafi. El kamikaze nació en suelo británico, sin que aún estén claros los detalles de su posible radicalización.

También el alcalde de Mánchester, Andy Burnham, ha expresado su preocupación por las filtraciones de determinados detalles de la investigación. En declaraciones a la BBC, Burnham ha explicado que esta situación le preocupa porque el lunes por la noche acordó con el que jefe de Policía que se mantendría "una perspectiva cauta" a la hora de dar públicamente información, con el objetivo de evitar "comprometer" la investigación.

"Y sin embargo, los primeros informes salieron de Estados Unidos", ha lamentado. Cuando las autoridades británicas aún no habían confirmado el carácter terrorista del ataque, dos fuentes estadounidenses ya habían asegurado que se trataba de un atentado perpetrado por un terrorista suicida.

Así, las reacciones se han sucedido entre las principales instituciones diplomáticas. El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, ha evitado pronunciarse sobre el malestar del Reino Unido pero ha avisado de que el intercambio de Inteligencia entre aliados "se basa en la confianza" y es "de gran importancia" para "todos" los miembros de la Alianza Atlántica.

"Acabamos de crear una nueva División de Inteligencia aquí en la sede para que podamos analizar, entender y compartir mejor Inteligencia", ha recordado Stoltenberg a su llegada a la cumbre de la OTAN, recordando que el intercambio de datos es un área en el que los aliados están "aumentando" sus esfuerzos.

El presidente de EE UU, Donald Trump, por su parte ha prometido que el Gobierno yanqui llegará "hasta el fondo" para aclarar el origen de la intromisión periodística. "Las supuestas filtraciones que salen de agencias del Gobierno son profundamente preocupantes", ha dicho Trump, en un comunicado en el que ha lamentado que este tipo de fugas llevan ocurriendo desde hace "mucho tiempo" y suponen una "grave amenaza" para la seguridad nacional.

"Voy a pedir al Departamento de Justicia y a otras agencias que lancen una completa revisión de este asunto y, si es apropiado, que los culpables sean procesados con todo el peso de la ley", ha advertido el presidente, que tanto en campaña como ya en la Casa Blanca ha cuestionado las informaciones con fuentes anónimas.

El Gobierno británico ha anunciado que dejará de compartir datos de Inteligencia sobre el atentado a raíz de las informaciones aparecidas en medios de Estados Unidos, aunque Trump ha querido destacar la "relación especial" entre Londres y Washington. "No hay relación que apreciemos más", ha apostillado.