Irán mantiene el pulso a Estados Unidos

Dron MQ-4C de Estados Unidos, el mismo modelo del que Irán ha derribado en el estrecho de Ormuz./EFE
Dron MQ-4C de Estados Unidos, el mismo modelo del que Irán ha derribado en el estrecho de Ormuz. / EFE

Teherán desafía la presión de Trump y eleva la tensión en el Pérsico al derribar un dron norteamericano que asegura espiaba su territorio

MIKEL AYESTARÁNJerusalén

Irán ha lanzado un nuevo órdago a Donald Trump en mitad de una escalada de tensión con epicentro en el estrecho de Ormuz, punto de paso clave para el petróleo que se consume en todo el mundo. La Guardia Revolucionaria informó del derribó un dron MQ-4C Triton estadounidense que supuestamente había violado el espacio aéreo de la república islámica en la zona del estrecho, una acción «ilegal y provocadora», según el ministerio de Exteriores.

El Pentágono confirmó que su aeronave fue alcanzada por un misil enemigo, pero el capitán Bill Urban, portavoz del Mando Central de las Fuerzas Armadas, negó la violación del espacio aéreo persa y denunció que se trató de un «ataque sin mediar provocación contra un elemento de vigilancia que se encontraba en cielos internacionales».

De nuevo dos versiones enfrentadas. La misma situación que se repite desde hace un mes con los ataques a seis buques petroleros de los que los dos países se culpan mutuamente. Y de nuevo no hay una fuente independiente que permita aclarar lo sucedido.

Se trata del primer enfrentamiento directo entre los ejércitos iraní y estadounidense desde que comenzara esta última escalada de tensión. El general de la Guardia Revolucionaria Hossein Salami declaró que supone «un mensaje» a Washington para dejar claro que las fronteras de la república islámica son «una línea roja».

El derribo se produjo en la misma semana en la que Donald Trump ordenó el envío de mil soldados más a un Golfo que ya reforzó anteriormente con otros 1.500 militaers, el envío de bombarderos B-52 y el despliegue de baterías de misiles Patriot ante lo que en su momento calificó de «amenaza inminente» por parte de Irán y sus fuerzas aliadas en la región contra intereses estadounidenses

Salami aseguró que «no queremos la guerra, pero estamos totalmente preparados para defender el país». En un momento interno complicado debido al fuerte impacto en la economía local de las sanciones impuestas por Estados Unidos, la imagen de la Guardia Revolucionaria quedó reforzada tras alcanzar a este dron de vigilancia con capacidad de operar en altitudes de hasta 18.000 metros. Los medios de Teherán explicaron que la aeronave fue derribada gracias al uso de misiles de fabricación nacional Khordad-3rd.

Más información

Subida del petróleo

La inestabilidad afectó directamente al petróleo y el barril se encareció tres dólares (2,6 euros) hasta fijarse en los 63 (55,8). Desde Rusia, un país con cada vez más peso en la región, Vladímir Putin, advirtió de que un ataque norteamericano contra Irán sería una «catástrofe» y expresó su temor ante el inicio de un conflicto a gran escala algo que, hasta ahora, ambas partes han dicho que no desean.

Esta no es la primera vez que Teherán y Washington se enfrentan a causa de un avión espía. En diciembre de 2011 los mandos militares iraníes informaron del derribo de un aparato no tripulado estadounidense al este del país. En esa ocasión fue un RQ-170, una aeronave de reconocimiento desplegada por el Pentágono en la frontera entre Afganistán y Pakistán y utilizada para detectar objetivos de futuros ataques.

Entonces, como ahora, la noticia se produjo en plena escalada de tensión con Occidente tras el asalto a la Embajada británica en Teherán. Irán interceptó el aparato sin causarle graves daños y mostró al mundo sus imágenes como un gran trofeo de guerra. Era la época de Mahmoud Ahmadineyad en la presidencia de Irán y de Barack Obama en la Casa Blanca, un periodo anterior a la firma del acuerdo nuclear de 2015 que consiguió apaciguar la mala relación histórica entre los dos países.

Ahora el régimen de los ayatolás tiene en frente a Trump, la persona que mató el pacto nuclear al retirarse de forma unilateral y reimponer sanciones.

Putin advierte de un «desastre»

El presidente ruso Vladimir Putin advirtió el jueves que «sería un desastre» que Estados Unidos usara la fuerza contra Irán, después de que los iraníes derribaran un dron estadounidense que sobrevolaba su territorio.

«Estados Unidos dice que no excluye el uso de la fuerza (...) Sería un desastre para la región, provocaría un estallido de la violencia y el aumento del número de refugiados», declaró Putin en su programa anual televisado en directo de preguntas de los ciudadanos. «Las consecuencias serían también tristes para aquellos que llevaran a cabo tal iniciativa», estimó.

«Es muy difícil prever cuáles serían las consecuencias de un eventual recurso a la fuerza», insistió Putin. «Irán cumplió completamente sus compromisos con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), y juzgamos infundada la imposición de sanciones», añadió.