La tormenta Florence se debilita pero deja al menos 15 muertos

Vivienda inundada en Lumberton, Carolina del Norte. / Foto: Afp I Vídeo: Atlas

Más de 800.000 personas siguen sin luz en el estado y 20.000 ciudadanos han acudido a algún refugio

EUROPA PRESSFayetteville

El balance de víctimas mortales a causa del paso del ciclón Florence por el estado de Carolina del Norte ha ascendido a 15, entre ellos un bebé, en un momento en el que ha perdido fuerza hasta convertirse en una tormenta tropical.

Las fuertes lluvias que ha desencadenado Florence han forzado a las autoridades a pedir a aquellas personas que intentan entrar en Carolina del Norte a través de la Interestatal 95 que rodeen todo el estado, en dirección a Georgia.

«Lo único que quiero evitar es que haya miles de personas atrapadas en nuestras interestatales o rutas», ha dicho el secretario de Transportes, Jim Trogdan, según ha informado la cadena de televisión estadounidense CNN.

Por su parte, el gobernador del estado, Roy Cooper, ha advertido de que «el peligro de inundaciones por esta tormenta es más inmediato ahora que cuando (...) tocó tierra hace 24 horas». «Hacemos frente a muros de agua en nuestras costas, ríos, terrenos agrícolas, ciudades y pueblos», ha agregado.

El ojo de la tormenta tocó tierra el viernes en Wrightsville Beach (Carolina del Norte) y, aunque la situación sigue siendo complicada en amplias áreas, el Servicio Nacional de Meteorología ha informado este sábado por la mañana de un «lento debilitamiento» del temporal, que aún soplaba con vientos máximos sostenidos de 80 kilómetros por hora.

No obstante, las autoridades han advertido que a lo largo de la tarde de este mismo sábado aún se esperan «catastróficas inundaciones». Tras su paso por Carolina del Norte, donde todavía se mantendrá varias horas, comenzará a desplazarse al estado vecino, Carolina del sur, de camino al interior del país.

Más de 800.000 personas estaban este sábado por la mañana sin luz en Carolina del Norte, según Cooper, y 20.000 ciudadanos habían acudido a algún refugio.

La tormenta aún podría producir inundaciones potencialmente «catastróficas» durante unos días, fruto de las crecidas de los ríos o de los corrimientos de tierra. «Es una bestia indeseada que no se irá sin más», ha advertido Cooper en una entrevista con la cadena NBC.

En New Bern, una localidad de 30.000 habitantes, las calles han quedado inundadas y los vecinos observan preocupados la evolución del temporal. El alcalde ha confirmado a CNN que unas 4.200 viviendas han sufrido daños, mientras que decenas de personas han quedado atrapadas.

«Movimos todos los muebles al piso de arriba por si llegaba el agua, pero parece que se ha parado junto a la entrada», ha explicado un vecino, Jay Manning, a la agencia Reuters. Este hombre teme que la situación pueda cambiar en cuestión de horas si persisten las precipitaciones y el fuerte viento.

En total, las autoridades estiman que hasta 10 millones de personas podrían verse afectadas en varios estados, principalmente en Carolina del Norte y Carolina del Sur.

La Casa Blanca ha confirmado este sábado que el presidente, Donald Trump, ha aprobado la entrega de ayudas federales a algunos de los condados más afectados por el temporal. Trump, que el viernes habló con autoridades locales, tiene previsto visitar la zona la próxima semana.

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